lunes, 5 de noviembre de 2018

Lo que opina Antonio Praena

Aquí tenemos las contestaciones de Antonio Praena a nuestro cuestionario poético. Si queréis tener más información de él, aquí van unas direcciones.

Historia de un alma                                            Algunos de sus poemas



1 - ¿Cómo definirías tu poesía? ¿En qué proporción su temática y estilo surgen espontáneamente o son provocados?

Si es difícil definir la poesía de cualquiera, la de uno lo es más. El pudor, la falta de distancia necesaria. Creo que las definiciones deben darlas los receptores, pues el poema, como acto de comunicación, se completa en ellos. Sólo puedo decir que es poesía nacida de una obediencia, que significa escucha: a lo que dicta la vida, el Misterio, nuestro momento en la historia, nuestras profundidades.
La espontaneidad, si da a luz un poema verdadero, seguro que en el fondo no es tan espontánea: las cosas que afloran de repente se han fraguado durante largos tiempos: experiencias, contemplaciones, lecturas. Y, por otro lado, lo provocado es, en el fondo, una exigencia que se hace consciente y persevera en abrirse camino. Así considerados, mi poesía a veces brota de lo inmediato largamente mediado y también de lo provocado ante la conciencia de que algo pugna por decirse.


2 - Así como los pintores de larga trayectoria se dice que pintan siempre el mismo cuadro ¿Crees que el poeta que escribe habitualmente está elaborando siempre el mismo poema? ¿Cuál es tu caso?

Hay poetas que están, sí, digamos, escribiendo siempre el mismo libro. Pero mi caso es claramente del otro estilo -quizá eso es ya un autoengaño-: cada poemario es muy diferente a los demás. Hay unas constantes, un estilo, pero creo que cada libro guarda sorpresas y hasta a mí mismo se me ha hecho poco predecible.
Suelo traer el ejemplo de Stanley Kubrick: cada película suya es irrepetible en sí misma tanto en la forma como en el fondo y, sin embargo, ha filmado (o firmado) una crónica del ser humano muy completa y compacta.
En mi caso cada libro ha impuesto un camino y un estilo, una manera propia de adecuar fondo y forma. Eso me ha llevado al reto de reinventarme y ser el mismo, reinventarme para ser fiel a mí mismo.


3 - ¿En qué modo crees que tu poesía sirve o puede servir como terapia para tus lectores o para ti mismo/a?

No pienso en la poesía como terapia. Me molesta eso de pensar que es un tratamiento para atenuar males. La poesía debe llevarnos a mirar de raíz, de forma nueva. Incluso molestando, extrañando. A veces puede ser un consuelo, pero más por el hecho de ir a la raíz de las cosas que a poner paños calientes para perpetuar males más profundos.
Por otro lado, hay que ser humildes: pedimos a la poesía -y nos ponemos épicos y grandilocuentes- una redención que no le pertenece. Ni el poeta es mesías ni la poesía será nunca el Evangelio.


4 - ¿En qué modo el/la poeta debe, o no, tender a elaborar una poesía de la totalidad?

Cuanto más concreta, más universal es la poesía. Los proyectos totales pueden devenir en totalitarios. Cuanto más sabios nos hacemos, más conscientes de nuestra pequeñez y, a la vez, más felices y agradecidos al Misterio por nuestra pequeñez maravillosa, irrepetible, hermana.


5 - Musicalidad (con o sin rima), contenido, lenguaje poético: ¿de cuál de estos tres pilares podría deshacerse un poema e incluso así, seguir teniendo calidad?

Sin musicalidad no hay poema. La poesía es la música de la respiración, del aliento vital. No tener contenido ya es una manera -y muy potente- de apuntar un contenido en un momento de los tiempos, del arte, de las circunstancias. El lenguaje poético no existe fuera del poema: lo que es lenguaje poético a priori puede resultar ridículo y pedante en un poema; lo que no es poético, puede ser convertido en una maravilla de poema en el poema. En este último caso me gusta situarme, en la indagación por caminos no poéticos a priori.


6 - ¿Hasta qué punto es deseable que un poema sea sencillo, desnudo, corto? ¿Es el paradigma del buen poema, conseguir delegar en el lector el mayor peso posible, a la hora de interpretarlo?

El poema puede ser corto, largo o de la longitud que sea, con tal de que sea el poema quien decida su longitud, y no ningún elemento externo. Pueden pedirte, por ejemplo, un poema de tantos versos para una antología temática, homenaje, etc. Pues bien: si aceptas adecuarte a ello y el poema se ajusta a cierta longitud debe ser porque por sí mismo lo pide. Hay poemas desnudos y poemas barrocos. Ni lo uno hace mejor ni lo otro peor un poema.
Respecto a la segunda pregunta, en mi opinión más que interpretar el poema, se trata de dejarlo hablar en un lector, un tiempo, unas circustancias u otras. Más escucha que interpretación. Hemos cedido a un afán hermenéutico que es una fatalidad académica que olvida que antes el poema es arte y palabra en vida que obra en manos de entendidos y analistas, antes es para “ser” que pare ser abordado.
Ni dejar el poema a merced de lo que el autor quiere decir ni a merced de lo que lector quiere leer o lee. Dejarlo ser poema y darse desde sí y en sus contextos.


7 - ¿Favorece a la poesía actual la gran variedad de temáticas y la ausencia de monolitos generacionales como los del 89 o 27?

Favorece la gran variedad de temas, formas y formatos. Los monolitos, ni favorecen ni perjudican: si son verdaderos maestros, enriquecen, aunque sean monolitos. Y su ausencia, empobrece y puede ser que en su lugar se erijan monolitos que más bien son ídolos que extravían que jalones en los caminos. Necesitamos maestros, sabios, auténticos poetas, y no productos del marketing o la idolatrización ciega y babosa. Reconocer lo bueno nos hace mejores. En cualquier caso, lo que se echa en falta es una crítica comprometida y seria. los muchos árboles son buenos, pero también los caminos que abran sendas en el bosque.


8 - ¿En qué proporción el/la poeta deben vivir, más que escribir, o viceversa, para alcanzar un nivel elevado de calidad y honestidad en su creación?

Lo ideal es alcanzar el nivel en el que leer es vivir y vivir es leer. La contraposición entre vida y lectura supone no haber llegado bien ni al concepto de vida ni al concepto de literatura. Se puede leer mucho y vivir mucho, desde la lectura. Y, por otro lado, ¿qué sería un vivir sin palabra? Un vivir sin nosotros mismos en nuestra vida.


9 - Cuando creas poemas, ¿en qué medida lo haces con afán pedagógico?

Espero no haber sido pedagógico. Si en algún momento resulto más obvio de lo necesario, ha sido sin querer. Lo claro, por claro y cuando claro, en realidad nos introduce en un abismo de misterio y vida nuevos. Lo oscuro en cuanto oscuro, o deja poso -y hay arte oscuro tras el cual no somos los mismos- o empiezo a sospechar de delirio de grandeza y afán de pose artística en plan: voy a ser diferente e inalcanzable aunque en realidad esto esté vacío.


10 - ¿Cuál crees que es la clave para hacer que un recital poético sea atrayente (Música durante la recitación o entre poemas, cantidad de poemas a leer, número de presentadores o lectores, temporalización, cualquier otro complemento)?

No me gusta la música como fondo del poema. Cada arte, la música y la poesía, tiene su propio estatuto, su propio don. La poesía ya es música. La música como banda sonora del poema puede resultar ñoño y me refleja una idea de la poesía que no comparto, sensiblona. Cuando me proponen lecturas con música, pues también es posible un diálogo entre artes distintas, como podría ser recitar, por ejemplo, en un museo, pido por favor que se realice cada arte en partes diferentes. Así cada una despliega su don específico con mayor limpieza.


11 – La famosa pregunta de escribir para uno mismo y/o para los demás.

Ni lo uno ni lo otro. Ser dócil al poema, vivir contemplativamente y dejarse conducir místicamente -esto vale hasta para el más social de los poemas o para el más gamberro de los versos- por lo que busca decirse. Partiendo de esta precisión, cuando se escribe para uno, desde uno, en uno mismo, se está llegando más radicalmente al otro. Y viceversa: cuando se está unido al otro en la escritura, estamos siendo más nosotros mismos que nunca.


12 – Si te apetece, hazte tú mismo esta pregunta final y contéstala (por supuesto).

Que en qué estoy trabajando ahora, jeje: pues tras “Historia de un alma” me he arrojado en manos del Misterio, lo que me lleva a poemas de intensa concentración espiritual y, a la vez y sin línea de discontinuidad, a los detalles más cotidianos, urbanos, pop de nuestra sociedad y el momento histórico que vivimos, con toda su desnudez.

viernes, 26 de octubre de 2018

Lo que opina Ben Clark

Aquí tenemos las opiniones de Ben Clark sobre su forma de entender la poesía y previamente, unas direcciones donde podéis informaros sobre su obra.



1 - ¿Cómo definirías tu poesía? ¿En qué proporción su temática y estilo surgen espontáneamente o son provocados?

Es complicado definir tu propia poesía, ya que el intento de definir la idea tiene como resultado, por lo general, el propio poema. Pero quizá podría sugerir que mis poemas parten de la vida, de la simbiosis entre idea y emoción y de las vivencias cotidianas que buscan su reflejo en lo universal. Vida que surge de forma espontánea y provoca el poema.

2 - Así como los pintores de larga trayectoria se dice que pintan siempre el mismo cuadro ¿Crees que el poeta que escribe habitualmente está elaborando siempre el mismo poema? ¿Cuál es tu caso?

Espero no estar escribiendo siempre el mismo poema. Es algo que me da mucho miedo. La vida cambia y nosotros cambiamos, por lo que la poesía, inevitablemente, cambia también. Me gusta pensar en el poema como una cápsula de tiempo. Para los que no tenemos hijos, los libros sirven para establecer marcas en el tiempo, y los poemas contienen fragmentos de lo vivido en aquella época.

3 - ¿En qué modo crees que tu poesía sirve o puede servir como terapia para tus lectores o para ti mismo/a?

No me gusta la idea de la poesía como terapia. Hay grandes profesionales que estudian durante muchos años para ofrecer terapias de eficacia probada a sus pacientes. La poesía es una herramienta, un amigo, un compañero que puede ser útil en los momentos difíciles, pero no es una terapia.

4 - ¿En qué modo el/la poeta debe, o no, tender a elaborar una poesía de la totalidad?

Todo puede convertirse en un poema. El mundo es un lugar caótico y complejo, veloz y fiero que resulta comprensible cuando la emoción se convierte en pensamiento. Hay que aspirar a una poesía de la totalidad, pero también hay que asimilar que esa poesía es imposible.

5 - Musicalidad (con o sin rima), contenido, lenguaje poético: ¿de cuál de estos tres pilares podría deshacerse un poema e incluso así, seguir teniendo calidad?

La poesía no puede renunciar a nada. Incluso los poemas sin rima no pueden renunciar a la rima, ya que la falta de rima es, hoy, una característica propia y que define el poema y su intención. No hay poesía sin musicalidad y no hay musicalidad si no se atiende a los fundamentos clásicos de un poema.

6 - ¿Hasta qué punto es deseable que un poema sea sencillo, desnudo, corto? ¿Es el paradigma del buen poema, conseguir delegar en el lector el mayor peso posible, a la hora de interpretarlo?

Un poema puede ser muy corto o largo. Lo único inaceptable es que sobren estrofas, versos o palabras. Hay poemas muy cortos que podrían beneficiarse de una buena poda, y poemas largos a los que dos o tres versos certeros les iría de perlas.

7 - ¿Favorece a la poesía actual la gran variedad de temáticas y la ausencia de monolitos generacionales como los del 89 o 27?

La poesía actual es muy plural y variada en cuanto a forma y a temática. También hay que destacar que, por primera vez en la historia, los soportes de difusión y de lectura son diferentes también, y esto está afectando en lo formal y en lo conceptual al poema. Es un momento de mucha riqueza poética donde resulta muy difícil discernir estilos y escuelas, si es que existen.

8 - ¿En qué proporción el/la poeta deben vivir, más que escribir, o viceversa, para alcanzar un nivel elevado de calidad y honestidad en su creación?

Los poetas deben leer. Y si viven cosas interesantes e intensas, mejor para ellos. Pero un poeta que no lee no ha hecho nada en la vida.

9 - Cuando creas poemas, ¿en qué medida lo haces con afán pedagógico?

Siempre tengo en cuenta al lector, pero no escribo con afán pedagógico. Me espanta la idea.

10 - ¿Cuál crees que es la clave para hacer que un recital poético sea atrayente (Música durante la recitación o entre poemas, cantidad de poemas a leer, número de presentadores o lectores, temporalización, cualquier otro complemento)?

Creo que las lecturas de poesía deberían realizarse sin música. Tengo mucho respeto por los músicos y creo que su arte va mucho más allá de una función de acompañante de la voz. La poesía tiene su propia música y hay que respetarla. En ese sentido me molesta mucho que se añada música a los poemas recitados en la radio, creo que refuerzan una idea edulcorada de la poesía que se aleja de su desnuda verdad.

11 – La famosa pregunta de escribir para uno mismo y/o para los demás.

Escribir siempre para los demás. Escribir para uno mismo es una soberana tontería y una mentira. Bastaría con pensar.

12 – Si te apetece, hazte tú mismo/a esta pregunta final y contéstala (por supuesto).
¿Qué le dirías a un poeta o a una poeta de 20 años?

Que no tenga prisa y que se preocupe por la poesía, no por el mundillo que rodea la poesía, aunque sé que no me hará caso.

martes, 23 de octubre de 2018

Lo que opina Jesús A. Pico Rebollo

Estas son las respuestas de Jesús Andrés Pico Rebollo a nuestra encuesta.
Para saber más sobre él, podéis pinchar en estas direcciones:


1 - ¿Cómo definirías tu poesía? ¿En qué proporción su temática y estilo surgen espontáneamente o son provocados?
  • Es difícil definir la poesía propia. Formalmente se mueve entre el verso medido y el verso libre, entre la rima y la carencia de ella; también intento que la temática sea variada, aunque hay temas (Castilla, los recuerdos, el mar, el paso del tiempo, la muerte…) que acaban apareciendo casi siempre. Cuando me pongo a escribir lo hago sin saber muy bien qué quiero comunicar. Dejo que fluya el verso y leo el resultado como si lo hubiera escrito otro. Si me llega, como me llegan los versos de ciertos poetas, lo doy por bueno.

2 - Así como los pintores de larga trayectoria se dice que pintan siempre el mismo cuadro ¿Crees que el poeta que escribe habitualmente está elaborando siempre el mismo poema? ¿Cuál es tu caso?
  • En la medida en que vivimos la misma vida, escribimos el mismo poema. Pero una vida puede ser, a su vez, múltiples vidas. Tal vez estemos escribiendo el mismo poema con diversas facetas, pero no cada poeta por separado, sino todos los poetas juntos. De este, digamos, poema universal, yo voy escribiendo la parte que me corresponde.

3 - ¿En qué modo crees que tu poesía sirve o puede servir como terapia para tus lectores o para ti mismo/a?
  • No escribo como terapia, tampoco pretendo que lo sea para nadie, aunque quien sabe lo que sienten los demás. Si alguien encuentra alivio en mis palabras, lo será a pesar de ellas. Yo, como Borges, busco placer en la lectura, y eso es lo que pretendo para mis lectores: placer, pero también remover conciencias, emoción, complicidad…

4 - ¿En qué modo el/la poeta debe, o no, tender a elaborar una poesía de la totalidad?
  • ¿El poema que elaboramos día a día, verso a verso, poema a poema, ese del que hablamos en la pregunta dos, es el poema total? De ser así, el poeta está haciendo una poesía de la totalidad. Pero no lo tengo nada claro y buscando información sobre que sea la poesía de la totalidad, sin conseguir aclarar el concepto, descubro unas palabras de Adam Zagajewski, poeta, novelista y ensayista polaco: “Poesía no es solo escribir sobre la primavera o sobre el enamoramiento: es intentar comprender el mundo como totalidad” Comprender el mundo y contarlo es misión del poeta. O no comprenderlo y contarlo igualmente.

5 - Musicalidad (con o sin rima), contenido, lenguaje poético: ¿de cuál de estos tres pilares podría deshacerse un poema e incluso así, seguir teniendo calidad?
  • Forma y fondo, musicalidad, ritmo y contenido son imprescindibles en el entramado de versos del que surge el poema. El lenguaje poético, y cualquier lenguaje puede ser poético, es la herramienta o la argamasa que usa el poeta para edificarlo. El resultado final, la calidad del mismo depende de la pericia, de la mano y la mente del artífice o, si se prefiere, del obrero que levanta el edificio ladrillo a ladrillo. En resumen, todos son necesarios en la proporción que el poeta estima conveniente.

6 - ¿Hasta qué punto es deseable que un poema sea sencillo, desnudo, corto? ¿Es el paradigma del buen poema, conseguir delegar en el lector el mayor peso posible, a la hora de interpretarlo?
  • A medida que la propia obra va creciendo, el poeta busca la difícil sencillez que da el dominio del oficio, el poema desnudo, sin artificios, con las exactas palabras. Y a veces lo consigue si el duende anda cerca. Pero, por circunstancias personales, yo ando aún recuperando el tiempo perdido, escribiendo lo que debía haber escrito hace años y el poema admirablemente sencillo aún está por llegar.
  • Pienso que un buen poema es aquel que despierta sentimientos encontrados en el lector y no le deja indiferente, que para ello haya de participar más en la interpretación del poema, en ciertos casos puede aumentar el placer de la relectura, pero no se trata de eso sino de hacerle cómplice y partícipe, aunque no comprenda el poema tal y como el poeta pretende mostrarlo.

7 - ¿Favorece a la poesía actual la gran variedad de temáticas y la ausencia de monolitos generacionales como los del 98 o 27?
  • La poesía brota a pesar de modos y modas y actualmente lo hace siendo partícipe del, digamos, universo digital que nos envuelve. Quizás esto favorezca la proliferación de mucha poesía (si se le puede llamar poesía) de escasa calidad. Pero, por contra, hay muy buenos poetas que tal vez en otra época habrían pasado desapercibidos. Tiempos vendrán para el encasillamiento de quienes pasen el corte.

8 - ¿En qué proporción el/la poeta deben vivir, más que escribir, o viceversa, para alcanzar un nivel elevado de calidad y honestidad en su creación?
  • Conozco poetas que viven en poesía a todas horas. Yo miro con ojos de poeta y escribo, quizás menos de lo que debiera, pero vivo como una persona normal. Incluso durante más de una década dejé de escribir. Naturalmente busco inspiración en mis vivencias y procuro ser honesto buscando la autenticidad y la calidad del poema. En definitiva el poeta debe vivir como cualquier otro ser humano con sus mismas inquietudes. Y luego escribir, aunque ignore quien le dicta los versos.
9 - Cuando creas poemas, ¿en qué medida lo haces con afán pedagógico?
  • No me planteo escribir para que otros aprendan. La enseñanza no es disciplina a la que esté inclinado o particularmente dotado para ejercerla. Más bien estoy continuamente aprendiendo. Claro que mis poemas pueden contener lecciones magistrales, pero no es esa mi intención al escribirlos.

10 - ¿Cuál crees que es la clave para hacer que un recital poético sea atrayente (Música durante la recitación o entre poemas, cantidad de poemas a leer, número de presentadores o lectores, temporalización, cualquier otro complemento)?
  • Lo que no debe ser un recital poético es un muestrario ingente de poesía ramplona y una mezcolanza de géneros y aptitudes más o menos artísticas. Y estoy pensando en un tipo de recital que se estila por Cataluña del que ya el sólo nombre, “maratón poética”, invita a huir despavorido. Para que un recital sea atrayente, sobre todo si los poetas no tienen un bagaje que atraiga al siempre minoritario público de poesía, la duración del acto debiera rondar sobre los sesenta minutos como máximo. Por lo tanto, pocos poetas (de uno a seis), declamación mínimamente trabajada y calidad en los poemas elegidos. Un presentador que no pretenda lucirse él y acompañamiento musical cuando sea posible o el tema lo requiera. Brevedad, calidad y encanto. También puede resultar interesante una cierta dramatización y cuidada puesta en escena, pero esto ya exige ensayos y mayores aptitudes que la simple de leer un poema.

11 – La famosa pregunta de escribir para uno mismo y/o para los demás.
  • Yo escribo para mí, aunque naturalmente pienso en los posibles lectores al hacerlo y desearía que fueran muchos. Escribo para mí porque, creo que ya lo he dejado dicho, soy fundamentalmente lector. Escribo para leerme como leo a otros poetas. Si logro disfrutar con mis escritos como si fueran de otros, entonces ya puedo publicarlos, puedo compartirlos con los demás. Escribo para mí mismo y para esa inmensa minoría que me lee o leerá a través del tiempo.
12 – Si te apetece, hazte tú mismo/a esta pregunta final y contéstala (por supuesto).
  • ¿Qué te motivó o qué te movió a escribir poesía?
Aprendí a leer a edad muy temprana y eso me dio soltura a la hora de escribir. Con once años ya pensaba ser escritor. A escribir poesía comencé unos años más tarde y no porque me sintiera poeta, sino por un pique con un compañero de clase que escribía poemas. En principio lo hacía por imitación, pero algo debió ver el profesor de literatura que me animó a seguir y me facilitó lecturas y preceptivas. Luego vino el espaldarazo de la Casa de Cervantes en las ya legendarias mañanas de la biblioteca para convencerme de que era poeta y seguir por la senda del verso. Y hasta aquí hemos llegado, de momento.


martes, 16 de octubre de 2018

Lo que opina Sergio Artero

Aquí tenemos las opiniones de Sergio Artero en respuesta a nuestro cuestionario.
Si queréis conocer algo más sobre él, aquí tenéis varias direcciones:
Sus logros poéticos (Currículum)   Recitando tres poemas  Escenificando "Índice de ingrávidos"
Entrevista sobre el Festival de Poesía Escénica  Sobre "Indice de ingrávidos" en elblogdemispoetas


1 - ¿Cómo definirías tu poesía? ¿En qué proporción su temática y estilo surgen espontáneamente o son provocados?
No me concierne a mí, parafraseando a Louise Bourgeois, hacer la crítica de mi obra. Mucho menos una definición. En “Oversitura” hablaba de la “definición” como una “defunción”. De hecho, una definición de mi poesía intenta ser su falta de definición. En el libro citado digo:
“El exceso de forma es un formol / y a veces también un fármaco firmado / con más o menos tino, con-tinente / pero siempre acabado, con-finado.”

2 - Así como los pintores de larga trayectoria se dice que pintan siempre el mismo cuadro ¿Crees que el poeta que escribe habitualmente está elaborando siempre el mismo poema? ¿Cuál es tu caso?
Cada individuo sobre la tierra lee el mundo a su manera. Ya sabes, además, que etimológicamente “leer” es “escoger”. De modo que todos elegimos nuestras obsesiones, la realidad que más nos preocupa, que más nos interpela. A veces nos damos cuenta. A veces, aunque pensemos estar avanzando en un discurso, estamos dando vueltas sobre lo mismo, sobre los mismos temas. Sí, éste es mi caso.

3 - ¿En qué modo crees que tu poesía sirve o puede servir como terapia para tus lectores o para ti mismo/a?
¡Horror! Mi escritura no pretende, de ningún modo, servir de terapia. En todo caso aspira a ser, con suerte, la enfermedad.

4 - ¿En qué modo el/la poeta debe, o no, tender a elaborar una poesía de la totalidad?
El poeta no “debe” nada, salvo “no deber nada”. Hay poesía, y gran poesía, de muchas maneras y su obligación es la pluralidad. Cada poeta ha de escribir de lo que quiera. Otra cosa es que, dicen, escribiendo sobre la uña de tu pie izquierdo estés también, de algún modo, describiendo la totalidad del Universo.

5 - Musicalidad (con o sin rima), contenido, lenguaje poético: ¿de cuál de estos tres pilares podría deshacerse un poema e incluso así, seguir teniendo calidad?
De todo. Mira que el que mejor poema de todos los tiempos no se ha escrito nunca. El silencio es, todavía, insuperable.

6 - ¿Hasta qué punto es deseable que un poema sea sencillo, desnudo, corto? ¿Es el paradigma del buen poema, conseguir delegar en el lector el mayor peso posible, a la hora de interpretarlo?
Insisto: si autores como Hierro o Leopoldo María declaraban no tener pajolera idea de qué es la poesía, ¿cómo se va a saber qué es lo deseable para ella? Lo deseable es “ella”. Ella es el territorio pero un territorio sin mapas, misterioso, absolutamente cambiante. Un poco como la Zona en la peli “Stalker” de Tarkovsky. Una poética es sólo unas instrucciones del juego de cada cual pero jamás podrá ser una Ley.
En mi caso entiendo que fondo y forma son inseparables. Uno es otra y otro es una. El que lee, decía antes, elige. El que escribe, también. Y yo, escribiendo, elijo un ideal de lector. Pero no hay lectores ideales. Menos mal. Sería la perdición de la Literatura, su método kantiano.

7 - ¿Favorece a la poesía actual la gran variedad de temáticas y la ausencia de monolitos generacionales como los del 89 o 27?
Lamento disentir de nuevo. No creo que haya tanta variedad en los temas. De hecho, pese a la gran fertilidad actual, pienso que los poetas tienden a volver a su concha, de espaldas a los intereses de la sociedad. Se me ocurren multitud de temas que no me he encontrado tratados, o muy pocas veces, por los poetas actuales. Por ejemplo, por decir alguno: el transgénero, el poliamor o el revivir de los nacionalismos facilones. Y, desde luego, hay un buen ramillete de monolitos. Bien agrupaditos y delimitaditos por el Grupo PRISA, por los Facebooks y por sus luchas de Poder. Monolitos de la pataleta, de la pedorreta y de poliespán.

8 - ¿En qué proporción el/la poeta deben vivir, más que escribir, o viceversa, para alcanzar un nivel elevado de calidad y honestidad en su creación?
En un 100%. Como cualquiera, vaya.

9 - Cuando creas poemas, ¿en qué medida lo haces con afán pedagógico?
Siempre lo hago. Pero siempre hacia mí mismo, vaya.

10 - ¿Cuál crees que es la clave para hacer que un recital poético sea atrayente (Música durante la recitación o entre poemas, cantidad de poemas a leer, número de presentadores o lectores, temporalización, cualquier otro complemento)?
El recital poético es un arte escénico. Teniendo esto en cuenta, no hay una respuesta única sino que la totalidad dependerá de la relación entre las partes. Eso sí, aprovecho para hacer una proclama: ¡dejad de acompañar los poemas con guitarritas y musiquitas así! La buena poesía no necesita “acompañamiento” pues sería como declarar que “necesita ayuda”, que “le falta algo”. Si hay palabra y hay música, esos dos lenguajes previos están orquestando un lenguaje “nuevo” sobre la escena y tendrán igual valor. Igual que se interpreta una partitura musical, se interpreta sobre la escena un texto (de poesía, en este caso). La poesía se da ahí. Ni está en la tinta ni en el papel ni en esta convención social que llamamos idioma. Se da en su lectura, es decir, en su interpretación. Por lo que ésta es lo más serio que hay. Respetémosla sin artificios vacuos.

11 – La famosa pregunta de escribir para uno mismo y/o para los demás.
Para mí por los demás.

12 – Si te apetece, hazte tú mismo/a esta pregunta final y contéstala (por supuesto).
Muchísimas gracias, Norberto, por tu amabilidad y pasión. Para acabar citaré de nuevo unos versos (de mi libro “Anhelo de miopía”) para resumir el triskelion poeta – poesía – lector:


“…del círculo de ambos / hemos hecho una atalaya un búnker / un museo donde apilar cenizas / cenizas que prender felices / al fuego que se fue / que es otro fuego / yo voy de mí a ti y tú a la inversa / y subrayamos el círculo perpetuos / siempre del incendio equidistantes / y vamos dando giros y más giros / teniendo a lo inefable acorralado / y el tiempo preocupado por perdernos”

sábado, 13 de octubre de 2018

Lo que opina Diana Rodrigo Ruiz

Diana Rodrígo Ruiz nos envía sus opiniones sobre poesía, respondiendo a nuestra encuesta.
Si queréis, además, saber algo más de ella, podéis consultar estas direcciones.
Aquí nos presenta, en un vídeo, su libro "Parque de sombras"        Diana en Poetas Siglo XXI


1 - ¿Cómo definirías tu poesía? ¿En qué proporción su temática y estilo surgen espontáneamente o son provocados?
Mi poesía es directa y puramente emocional; por ese motivo la temática o el estilo surgen espontáneamente, que van aunándose en cada momento para hilvanar el poema.

2 - Así como los pintores de larga trayectoria se dice que pintan siempre el mismo cuadro ¿Crees que el poeta que escribe habitualmente está elaborando siempre el mismo poema? ¿Cuál es tu caso?
Ciertamente, a lo largo de la trayectoria artística, a veces los poetas dejan circular su mirada alrededor de unos mismos temas y una misma estructura poética, pero creo que no es mi caso; aunque, sí que voy a ciclos que suelen oscilar en meses o en años. Y curiosamente, sobre ese periodo escribo con un mismo estilo, muy diferente a otros anteriores. Diría que es algo camaleónico.

3 - ¿En qué modo crees que tu poesía sirve o puede servir como terapia para tus lectores o para ti mismo/a?
Para mí la poesía es pura necesidad, más que terapia, sin ella me sería muy difícil vivir. Necesito poder desangrar la alegría o la tristeza, cada uno de mis sentimientos, y dejarlos fluir en las palabras, si no se vuelven herida y se quedan enquistados para siempre. Creo que por eso el lector en mis versos puede sentirse identificado y encontrar algo de consuelo y algo de dicha.

4 - ¿En qué modo el/la poeta debe, o no, tender a elaborar una poesía de la totalidad?
El poeta, en realidad, en cada uno de sus poemas escribe del Todo. Porque el acto de escribir es buscar la Totalidad, porque cada poema es un Todo en su conjunto, porque su naturaleza es global y te envuelve y te regala el universo de la palabra.

5 - Musicalidad (con o sin rima), contenido, lenguaje poético: ¿de cuál de estos tres pilares podría deshacerse un poema e incluso así, seguir teniendo calidad?
A mi entender, el poema no debería deshacerse de nada, porque es más que una fusión de los tres pilares citados, porque hay muchos otros elementos y herramientas de las que podemos disponer para conseguir el clímax en este género literario.
Indispensable la musicalidad, que no solo es rima sí o rima no, funciona cuando se aúna el ritmo acentual al ritmo interno del verso. Me encanta buscar momentos sinestésicos en el poema, mediante juegos vocálicos y otras herramientas, como la aliteración, para describir una imagen o un suceso, como el repiqueteo de la lluvia en el tejado.
Así como el contenido y el lenguaje poético: indispensable el mensaje y el lirismo necesario y no suficiente, para diferenciar la poesía de otros géneros literarios. Por lo que no me desprendería de ningún elemento que se pudiese utilizar para dar belleza a mi obra.

6 - ¿Hasta qué punto es deseable que un poema sea sencillo, desnudo, corto? ¿Es el paradigma del buen poema, conseguir delegar en el lector el mayor peso posible, a la hora de interpretarlo?
No existe la fórmula magistral del poema perfecto.
¿Cuál es la medida justa? La brevedad no siempre es ventaja, ni la extensión desventaja: hay poemas cortos que son un disparo directo al corazón y poemas de inmenso recorrido que poco a poco van desmoronando resistencias.
¿Y lenguaje sencillo o complejo? La sencillez no es única en su virtud, porque la magia de la poesía se produce cuando existe la libertad en la palabra.
Por eso, en mí cada uno nace libremente y así llega al lector, que generoso es el que determina su interpretación.

7 - ¿Favorece a la poesía actual la gran variedad de temáticas y la ausencia de monolitos generacionales como los del 89 o 27?
Lo que favorece a la poesía en la actualidad es habernos librado de las cadenas y gozar de la libertad del conocimiento, tener la posibilidad de leer a los poetas de todas las generaciones en un solo click y disfrutar de su pensamiento. Así, el saber de otras voces coetáneas que comparten versos contigo es una responsabilidad y una experiencia maravillosa. Además, hoy el camino es más ancho y concurrido, y no solo algunos pueden dar a conocer su obra, y eso para el lector es una oportunidad única y extraordinaria.

8 - ¿En qué proporción el/la poeta deben vivir, más que escribir, o viceversa, para alcanzar un nivel elevado de calidad y honestidad en su creación?
El poeta vive y escribe paralelamente. No puedes dejar de escribir mientras vives y a la inversa, porque la poesía es parte necesaria en tu vida, así como comer o dormir. La calidad de la obra es muy circunstancial, lo que a unos les parece fabuloso a otros les parece una patraña, por eso uno debe ser honesto consigo mismo debería escribir cómo, cuándo y dónde le apetezca.

9 - Cuando creas poemas, ¿en qué medida lo haces con afán pedagógico?
Nunca busco la intención pedagógica cuando escribo. Huyo de condicionar a nadie, porque aunque mis versos puedan servir de reflexión en algún momento, prefiero que el pensamiento vuele libremente y así mi poesía se utilice, sencillamente, cuando sea necesaria.

10 - ¿Cuál crees que es la clave para hacer que un recital poético sea atrayente (Música durante la recitación o entre poemas, cantidad de poemas a leer, número de presentadores o lectores, temporalización, cualquier otro complemento)?
Meramente complementos todo lo mencionado. Lo importante es la capacidad de transmisión del poeta y de la obra, aunque influye mucho la manera de “decir” los versos. Mucho mejor si tenemos la suerte de combinarlo con música y otras voces poéticas.

11 – La famosa pregunta de escribir para uno mismo y/o para los demás.
Como ya os decía antes, en mí la acción de escribir es pura necesidad, así como la de transmitir mis sentimientos y dejar fluir desde dentro toda sensación hacia el exterior, por lo que en un primer momento es un acto para uno mismo, donde la soledad es necesaria; pero luego mi poesía busca a los demás. Me gusta tanto el instante de la escritura como el momento de la oralidad o de la lectura. Poder compartir y transmitir tus versos es la mayor de las suertes.

12 – ¿Qué pregunta me haría a mí misma? ¿Quizá bendición o es tortura a veces la poesía?
Sin duda bendición, lo que aporta la poesía a mis días es la libertad de deshojar la vida siempre, existir compartiendo la otra mirada, la del arte. Pero a veces sí, es una tortura, porque no cesa y no te deja descansar ni un segundo… siempre bullendo en tu sangre la palabra y la necesidad de dejarla fluir y desembocar en algún océano; lo malo, a veces lo bueno, es que se desborda y es imparable.

martes, 9 de octubre de 2018

Lo que opina Ana Montojo

Aquí están las contestaciones de Ana Montojo, (reciente XX Premio de poesía Nicolás del Hierro 2018) a nuestro cuestionario sobre poesía.

Si quieres saber más sobre ella aquí tienes varios enlaces:
Datos de Ana Montojo en Escritores.org            Recitando "Cuando vuelvas" (Jaime, Ed. Lastura)
Reseña sobre su poemario "Plantas de interior"  XX Premio Nicolás del Hierro con "Un solo de saxo"





 1 - ¿Cómo definirías tu poesía? ¿En qué proporción su temática y estilo surgen espontáneamente o son provocados?
Su temática es siempre provocada por la realidad, por mi realidad, por las cosas que pasan o que me pasan o que siento o que imagino, pero siempre con una base real. Tengo muy poca imaginación o con la realidad me basta y me sobra para escribir poesía. El estilo luego se pule, se moldea, pero después de transcribir la realidad. 

2 - Así como los pintores de larga trayectoria se dice que pintan siempre el mismo cuadro ¿Crees que el poeta que escribe habitualmente está elaborando siempre el mismo poema? ¿Cuál es tu caso?
Los grandes poetas son los que saben mirar hacia el exterior y escribir lo que ven fuera de ellos mismos. Entonces es difícil repetirse. Los que escribimos más desde dentro de nosotros, corremos el riesgo de resultar reiterativos porque, aparte de los poemas de temática social, siempre nos movemos con tres o cuatro temas básicos: la muerte, la soledad, el amor o su carencia, y así es muy fácil caer en la reiteración. Yo pertenezco más a estos últimos, con lo que la variedad solo puede nacer de un cambio de estilo, de una soltura en el lenguaje, en la forma de hablar, que se va adquiriendo con los años. Cuando se pierde el miedo y se habla con libertad.

3 - ¿En qué modo crees que tu poesía sirve o puede servir como terapia para tus lectores o para ti mismo/a?
Para mí misma desde luego es una válvula de escape cuando algo me está oprimiendo el corazón. Cuando las emociones se convierten en poema, es como si se echaran fuera. Para los demás no lo sé. Supongo que si alguien se siente reflejado en un poema, también le puede ayudar, aunque solo sea para saber que no está solo.

4 - ¿En qué modo el/la poeta debe, o no, tender a elaborar una poesía de la totalidad?
Partamos de la base de que yo no me atrevo a decir qué es lo que debe hacer nadie. Yo solo hablo de lo que hago yo. Y bueno, no sé muy bien qué quiere decir “poesía de la totalidad”. Yo trato de que mis poemas sean eso, poemas; para lo que no me limito a volcar emociones o pensamientos o sentimientos, sino que trato de darles una forma poética, a través del ritmo, de las imágenes, de la ironía.

5 - Musicalidad (con o sin rima), contenido, lenguaje poético: ¿de cuál de estos tres pilares podría deshacerse un poema e incluso así, seguir teniendo calidad?
Yo creo que se puede prescindir del “lenguaje poético”, cualquier palabra o expresión puede ser poética si se utiliza bien. Mi poesía es muy coloquial, no cambio de lenguaje para escribir poesía, es el mismo con el que hablo normalmente. Pero adquiere sentido poético mediante el ritmo, la musicalidad, la métrica.

6 - ¿Hasta qué punto es deseable que un poema sea sencillo, desnudo, corto? ¿Es el paradigma del buen poema, conseguir delegar en el lector el mayor peso posible, a la hora de interpretarlo?
No sé si es deseable, pero yo soy partidaria de la poesía lo más desnuda posible, con pocos adjetivos y pocos circunloquios, metáforas o imágenes interpretables. A mí me gusta que el lector me entienda, que entienda a la primera lo que quiero decir o lo que estoy sintiendo, igual que me gusta leer la poesía que entiendo. Pero eso es una opinión personal que no tiene por qué ser más válida que otras.

7 - ¿Favorece a la poesía actual la gran variedad de temáticas y la ausencia de monolitos generacionales como los del 89 o 27?
En mi opinión, cuantas menos imposiciones temáticas, mejor. No es la temática lo que define la buena poesía, es la manera de decirlo.

8 - ¿En qué proporción el/la poeta deben vivir, más que escribir, o viceversa, para alcanzar un nivel elevado de calidad y honestidad en su creación?
Debemos escribir con honestidad siempre, ya sea desde la experiencia o desde la imaginación, pero siempre aspirando a la calidad, tendiendo a la excelencia, si es posible. Lo de vivir es otra cuestión, independiente de la escritura. Se puede ser un magnífico escritor y una mala persona o viceversa.

9 - Cuando creas poemas, ¿en qué medida lo haces con afán pedagógico?
En ninguna medida pretendo hacer pedagogía.

10 - ¿Cuál crees que es la clave para hacer que un recital poético sea atrayente (Música durante la recitación o entre poemas, cantidad de poemas a leer, número de presentadores o lectores, temporalización, cualquier otro complemento)?
La respuesta es bastante obvia. Un recital es atrayente en la medida en que es atrayente la poesía que se recita, lo que no es igual para todo el mundo. La música introduce un elemento que puede incrementar la emoción o bajar los decibelios, dar un respiro cuando la poesía es muy intensa, que también viene bien. Las presentaciones deben ser breves y la duración de los recitales, comedida. Es preferible que la gente se quede con ganas de más a que esté mirando el reloj.

lunes, 18 de junio de 2018

Lo que opina José Manuel Lucía Megías

Aquí podéis ver información sobre José Manuel Lucía Megías



1 - ¿Cómo definirías tu poesía?

Si tuviera que hablar de mi poesía, lo que siempre es difícil –por no decir imposible-, antes que definirla quisiera intentar comprenderla. Mi poesía de arrebato y de comunicación, con la vida y con el tiempo que me ha tocado vivir. Una poesía que dialoga con mis lecturas y con las conversaciones que escucho en el bar, con las esquinas de los amigos y los abismos de otros tiempos. En la poesía encuentro un espacio único de comunicación con el que intento poner voz a lo que me impresiona y me hace explotar, a lo que me conmueve y a lo que quiero denunciar. Una poesía de la experiencia –como la de todo poeta- que intenta insertarse en el músculo de la conciencia de la sociedad.
¿En qué proporción su temática y estilo surgen espontáneamente o son provocados?
Siempre ha sido espontáneo. Siempre. Hay un estilo en que me siento cómodo, quizás demasiado cómodo, el del versículo dialéctico, en que los pensamientos se van abriendo paso por medio de imágenes… por eso, me obliga en muchas ocasiones a salir de mi zona de confort y adentrarme con estrofas regulares, con versos cortos… Pero no es algo premeditado: me surge así. Lo necesito de este modo.


2 - Así como los pintores de larga trayectoria se dice que pintan siempre el mismo cuadro ¿Crees que el poeta que escribe habitualmente está elaborando siempre el mismo poema? ¿Cuál es tu caso?

No es mi caso. Con diez libros a mis espaldas y una vida escribiendo versos, con más de 600 páginas de unas “obras reunidas”, El único silencio (Sial/Pigmalión 2017)  que dejaron fuera dos libros, uno ya publicado (Los últimos días de Trotsky, Calambur, 2015) y otro que se ha publicado este año (Versos que un día escribí desnudo, Bala perdida, 2018), me doy cuenta de que cada libro es una apuesta y un desafío. Me busco diferente, me necesito diferente en los temas, en las imágenes, en los metros. Lo que sí que he notado, en esta lectura completa de mi obra publicada y las decenas de inéditos que he incorporado, es que mi poesía tiende hacia la desnudez… me voy despojando de la metáfora surrealista para acercarme a las imágenes más cotidianas, a la poesía más natural y pura.

3 - ¿En qué modo crees que tu poesía sirve o puede servir como terapia para tus lectores o para ti mismo/a?

No me gusta el concepto de terapia relacionada con la lectura, ya sea de poesía o de otro género. Una va a terapia porque tiene un problema que ha de solucionar, y para eso están los especialistas. Para mí la literatura en general y la poesía en particular forman parte de mi vida, de la vida de todos nosotros. Y ese es mi sueño, que la literatura forme parte, de nuevo, de nuestra forma de comunicarnos con el mundo, de entender o de desafiar el mundo: nuestro pequeño mundo personal o el mundo social y político que nos rodea.


4 - ¿En qué modo el/la poeta debe, o no, tender a elaborar una poesía de la totalidad?

Toda poesía es de la totalidad en cuanto que forma parte de este total que es la vida… no hace falta hablar del cosmos para ser total y acercarse a lo total… una poesía sobre un beso, sobre el intento de un beso, sobre el recuerdo de un beso, sobre la añoranza del intento de un beso… todo es también poesía de la totalidad.


5 - Musicalidad (con o sin rima), contenido, lenguaje poético: ¿de cuál de estos tres pilares podría deshacerse un poema e incluso así, seguir teniendo calidad?

De ninguno… precisamente eso es la poesía: una comunicación que se adentra en lo más profundo de la existencia con sus grandes armas: la musicalidad y las imágenes.


6 - ¿Hasta qué punto es deseable que un poema sea sencillo, desnudo, corto? ¿Es el paradigma del buen poema, conseguir delegar en el lector el mayor peso posible, a la hora de interpretarlo?

¿Es que tiene que haber un único modelo de poema, de lector, de poesía, de momento de lectura o de creación? ¿Por qué es necesario pensar que algo (el verso libre) tiene que existir en oposición a otro (el verso regular)? Somos y luego escribimos. Somos y luego leemos. Y somos todos uno.


7 - ¿Favorece a la poesía actual la gran variedad de temáticas y la ausencia de monolitos generacionales como los del 89 o 27?

Las generaciones, la del 98, la del 27, la del 50, la de los Novísimos son inventos críticos. La variedad de temáticas y de voces siempre ha existido. Con el tiempo, veremos lo que queda de nuestro tiempo, si es tiempo de generaciones o de silencios.


8 - ¿En qué proporción el/la poeta deben vivir, más que escribir, o viceversa, para alcanzar un nivel elevado de calidad y honestidad en su creación?

Escribir es vivir decía José Luis Sampedro. Y me parece que es la mejor manera de entender la creación y la vida.


9 - Cuando creas poemas, ¿en qué medida lo haces con afán pedagógico?

Nunca. Ni se me ocurre ni creo que la poesía tenga esa función. La buena poesía, claro.


10 - ¿Cuál crees que es la clave para hacer que un recital poético sea atrayente (Música durante la recitación o entre poemas, cantidad de poemas a leer, número de presentadores o lectores, temporalización, cualquier otro complemento)?

Vivo en una contradicción: defiendo la poesía como comunicación pero cada vez me gustan menos los recitales poéticos, los festivales poéticos, los bares poéticos… creo que se está desvirtuando la lectura y la vida poética y se está escorando hacia el espectáculo, que es uno de los grandes problemas y peligros de la cultura actual, que se considera que solo la cultura que llega a la gente es la que da espectáculo… ¿Recitar ante miles de personas en un escenario con cámaras que te multiplican a millones de personas hace que tu poesía sea más directa, necesaria? Estamos acostumbrados a que la diversión, el entretenimiento sea un criterio esencial para valorar la cultura. ¡Qué gran error! Y creo que con los recitales poéticos estamos alimentando a la bestia.


11 – La famosa pregunta de escribir para uno mismo y/o para los demás.
Para los demás, siempre para los demás… incluso para ese yo que ya no somos nosotros, que siempre es otro.

sábado, 28 de abril de 2018

Lo que opina Itziar Mínguez

Podéis conocer más sobre la actividad poética de Itziar Mínguez en estas direcciones:

Itziar Mínguez en "Poetas vascos en castellano"   Tres poemas  de "Que viene el lobo"
Cuatro poemas escritos de su poemario "Qwerty"   Los poemarios de Itziar Mínguez



1 - ¿Cómo definirías tu poesía? ¿En qué proporción su temática y estilo surgen espontáneamente o son provocados?
Una poesía pegada a la realidad, al asfalto, que trata sobre lo cotidiano y dialoga con el lector, en una charla de tú a tú, en igualdad de condiciones, dejando espacio para que el lector complete el poema. En cuanto al método, hay un 50 por ciento de espontaneidad y otro tanto de cálculo. Hay que aplicar un poco de cabeza al impulso y un poco de impulso a lo racional. Busco un poema equilibrado, compensado.

2 - Así como los pintores de larga trayectoria se dice que pintan siempre el mismo cuadro ¿Crees que el poeta que escribe habitualmente está elaborando siempre el mismo poema? ¿Cuál es tu caso?
No creo que sea mi caso. En realidad puede que mi forma de recorrer el espacio poético sea más circular, me refiero a círculos concéntricos. El primer poema estaría en el centro, los demás van surgiendo alrededor, en espiral, abrigando ese principio e incluyendo a todos los demás. Ayer decía Manuel Rivas en una charla, que él no concibe sus libros como objetos separados. Comparto totalmente esa sensación. Cada libro contiene al anterior y es antesala de lo que vendrá. Todos los poemas conformarían un solo libro pero en ese camino, en ese recorrido, entran muchas variantes que hacen que el poema tome diferentes formas y se ocupe, también, de diferentes cuestiones.

3 - ¿En qué modo crees que tu poesía sirve o puede servir como terapia para tus lectores o para ti mismo/a?
El poema es un arma de doble filo en cuanto a terapia. Sin duda sirve para indagar en la herida e intentar cerrarla pero muchas veces en ese proceso el poema ejerce como bisturí afiladísimo que abre más la herida e incide en el dolor. En cualquier caso escribir es sanar. Y leer también es sanador. De hecho, una de los mejores obsequios que me ha hecho la poesía es que algunos lectores me hayan dicho que se sentían identificados o que un poema les había ayudado a entender un dolor, a curarlo.

4 - ¿En qué modo el/la poeta debe, o no, tender a elaborar una poesía de la totalidad?
En mi caso es una aspiración innegociable. Hablaba antes de ello, que cada poema integre todo lo anterior; de igual manera la poética debe tender a esa totalidad, a que de ese todo se desprenda una verdad que te define. Eso se va haciendo por capas. No puedes aspirar a todo desde el principio pero sí intentar que en ese recorrido cada vez haya más elementos que se añadan y te definan en todos los aspectos de tu vida.

5 - Musicalidad (con o sin rima), contenido, lenguaje poético: ¿de cuál de estos tres pilares podría deshacerse un poema e incluso así, seguir teniendo calidad?
Los tres son fundamentales. La musicalidad del poema -en mi caso sin rima ni métrica- es lo que le da color. Es muy importante que el poema suene bien. De hecho yo siempre parto de un sonido, no de una idea, cuando empiezo a escribir un poema. El contenido es el cuerpo del poema, el meollo, de lo que trata, la materia prima y a mí me gusta contar historias, también en los poemas. El lenguaje poético es lo que hace que el poema sea poema aunque no lo parezca. Su alma. Así que no puedo renunciar. A lo que renunciaría ya he renunciado, en realidad: la rima y la métrica. Optar por el verso libre ya implica una renuncia. Y un riesgo.

6 - ¿Hasta qué punto es deseable que un poema sea sencillo, desnudo, corto? ¿Es el paradigma del buen poema, conseguir delegar en el lector el mayor peso posible, a la hora de interpretarlo?
Mis poemas, sobre todo en los últimos tiempos, son poemas cortos, directos, pero también he escrito y sigo escribiendo poemas de “largo aliento”. Lo importante de un poema, más que su extensión es la tensión, un poema tiene que tener misterio. Y es ahí donde entra el lector que es, al final, quien desvela esa intriga y la resuelve con su lectura.

7 - ¿Favorece a la poesía actual la gran variedad de temáticas y la ausencia de monolitos generacionales como los del 89 o 27?
Estamos en una época de individualismo poético que sólo el tiempo podrá juzgar en qué medida ha aportado algo o todo lo contrario. No hay grupos generacionales, aunque sí ha habido distintos tipos de poesía: realismo sucio, poesía de la experiencia, línea clara, poesía twittera, etc. Más que grupos de personas se nos clasifica por el tipo de poesía que escribimos según esté adscrita a una u otra corriente. Yo no me siento parte de ningún grupo. En cada momento escribo la poesía que me representa o que puede ayudarme mejor a reflejar lo que siento en cada momento. Sólo concibo el poema en términos de verdad. El poema o es verdad o no es poema.

8 - ¿En qué proporción el/la poeta deben vivir, más que escribir, o viceversa, para alcanzar un nivel elevado de calidad y honestidad en su creación?
El otro día, en un encuentro con chicas y chicos de segundo de bachillerato, dije: “si no empleas tiempo en vivir no tendrás nada que escribir”. Un par de días después, ellos mismos habían transcrito ese mensaje y lo habían colocado en la pared de la carpa central de la feria. Creo que con eso te he respondido. Vida y escritura van ligadas. A veces se excluyen, otras se complementan, otras son una consecuencia de la otra pero lo que sí creo es que van indisolublemente unidas.

9 - Cuando creas poemas, ¿en qué medida lo haces con afán pedagógico?
Nunca. No hay afán en el poema. Ni pedagógico ni de ningún otro tipo. Escribo lo que siento, lo que vivo, sin saber si eso puede o no ser pedagógico. El poema es un fin en sí mismo. Y, en mi caso, sólo responde a una meta: la verdad. No se puede mentir en el poema, no se puede mentir al lector. Con eso me basta.

10 - ¿Cuál crees que es la clave para hacer que un recital poético sea atrayente (Música durante la recitación o entre poemas, cantidad de poemas a leer, número de presentadores o lectores, temporalización, cualquier otro complemento)?
Los caminos de los recitales son inescrutables. Lo primero: que no coincida con un partido de fútbol. Para mí es fundamental preparar el acto. No ponerte delante de un micro e improvisar, cada recital tiene un tipo de público y cada público necesita un tipo de poesía diferente. No hay que pasarse con el tiempo. Hay gente que coge el micro y no lo suelta. No querer demostrar todo lo que sabes hacer en unos minutos, elegir, seleccionar. Música mientras se recita: no, gracias. Entre poema y poema tal vez pero yo no entiendo mucho esa “manía” de creer que música y poesía combinan bien. Si hay música y poesía tiene que estar bien preparado, que dialoguen ambos lenguajes de forma natural y que el objetivo sea ese diálogo, esa conjunción, el resultado de unir ambas cosas pero de forma calculada. Yo escucho la palabra “interdisciplinar” y tiemblo. Unir disciplinas porque sí, tratar de fusionar, de meter ingredientes en una coctelera y agitar para ver quién es más original me parece una falta de respeto. Si dos disciplinas dialogan tiene que ser con un nexo común desde el que construir algo que verdaderamente tenga sentido.

11 – La famosa pregunta de escribir para uno mismo y/o para los demás.
Cuando escribes para ti mismo y publicas ya escribes para los demás. Por definición. Pero el acto de escribir ha de seguir siendo algo íntimo, callado, una confesión, como si creyeras que nunca te van a descubrir. Esa es mi forma de darlo todo.

12 – Si te apetece, hazte tú mismo/a esta pregunta final y contéstala (por supuesto).
¿Merece la pena el esfuerzo que supone escribir poesía en relación con el resultado?
Son muchas las veces que pienso que no. Escribir es un acto que supone un esfuerzo continuado. Se es poeta las 24 horas del día, incluso cuando no se escribe, sigues viendo el mundo con el “modo poético” en on. En poesía, la visibilidad es tan escasa -excepto si entras en cuestiones extrapoéticas para medrar- que muchas veces siento que no compensa. Llega a ser desalentador pero también es impresionante el modo en que con muy poco (que es mucho) ese pensamiento se invierte. El milagro siempre se produce del mismo modo. Un lector. Alguien que te lee y de quien no sabes nada, alguien que tampoco sabe nada de ti y de repente te traslada la emoción que ha sentido al leerte. Ahí estalla todo. Es un big bang. Empieza todo de nuevo, las piezas se colocan, cojo el bic verde y me pongo a escribir el siguiente poema.









jueves, 26 de abril de 2018

Lo que opina Leonor Antón

Aquí tenéis las opiniones de Leonor Antón. Podéis, además, ver información acerca de ella en estas direcciones:
 Leonor Antón en Wikipedia             Página web de Leonor Antón            Entrevista a Leonor Antón
Leonor Antón y su videopoema "El bosque"  Leonor Antón y su audiolibro "Cuaderno de Verano"
           

1 - ¿Cómo definirías tu poesía? ¿En qué proporción su temática y estilo surgen espontáneamente o son provocados?
Autobiográfica. No sé hasta qué punto la poesía personal puede incomodar al que la recibe, tratándose precisamente de algo que en parte no le afecta como podría ser la poesía social, más general y abarcable, no, se trata de algo que no concierne al lector y sin embargo le envuelve hasta hacerla suya propia. La poesía personal tiene sus pros y sus contras, puede resultar muy bella y, al mismo tiempo, se es consciente de estar escribiendo tu propia sentencia; la verdad duele. Así de simple. Entiendo que no siempre guste por ese desasosiego que crea el utilizar un lenguaje poético demasiado íntimo y personal. Hasta la fecha nunca he escrito poesía decidiendo sobre qué temática lo haría, simplemente son diarios muy cuidados que forman parte de la espontaneidad del día a día. Solo existió un poemario que fue premeditado, “La última virgen jurada”, y porque debía hablar en primera persona bajo la experiencia de una burnesha.

2 - Así como los pintores de larga trayectoria se dice que pintan siempre el mismo cuadro ¿Crees que el poeta que escribe habitualmente está elaborando siempre el mismo poema? ¿Cuál es tu caso?
Más allá de mantener un estilo propio que abarca la obra completa y a veces poco varía en el tiempo, quitando ligeros matices, me atrevería a decir que sería posible juntar mis poemarios, los poemas sueltos, los de antologías con otros autores, los esbozados y no editados, leerlos del tirón como si fueran uno y no resultaría extraño (denso mucho, pero ninguno parecería despuntar). No es que no evolucionase como autora, imagino que todos en mayor o menor grado lo hacemos, pero sí que soy fiel a esa especie de “único poema”.

3 - ¿En qué modo crees que tu poesía sirve o puede servir como terapia para tus lectores o para ti mismo/a?
No creo que ayude a nadie, si acaso llega a entretener. Quiero pensar que al menos concibe cierto impacto o conmoción. Tal vez hubiera fragmentos con los que el lector pueda sentirse identificado… Y siendo tan sumamente personal resultaría inservible si al menos no te emocionase. Pero poco más.

4 - ¿En qué modo el/la poeta debe, o no, tender a elaborar una poesía de la totalidad?
No sé hasta qué punto poeta o no poeta deba elaborar algo de la totalidad, creo que es en los resquicios por donde se fugan los fragmentos diminutos de toda creación que la deja terminada pero inconclusa, completa y a falta de pulir. Totalidad y perfección para mí significan lo mismo, poesía de la perfección, poesía completa. Es posible que, si tuviera que elegir, me decantaría por la imperfecta y la incompleta, porque si en algún momento llegase a sentir que he elaborado poesía de la totalidad, tal y como yo lo concibo, se disiparía en mí esa inquietud nerviosa llena de curiosidad que me produce el escribir. El escribir todo el tiempo. No quiero algo que me haga sentir que ya he llegado a la cima. No se debe tender a elaborar, se debe simplemente dejar ser.

5 - Musicalidad (con o sin rima), contenido, lenguaje poético: ¿de cuál de estos tres pilares podría deshacerse un poema e incluso así, seguir teniendo calidad?
De ninguno.

6 - ¿Hasta qué punto es deseable que un poema sea sencillo, desnudo, corto? ¿Es el paradigma del buen poema, conseguir delegar en el lector el mayor peso posible, a la hora de interpretarlo?
Formato, diseño y estructura de un poema resultan infinitas posibilidades, todas puedes ser válidas. Y no necesariamente el poema perfecto debe ser tan ambiguo como para adquirir ilimitadas interpretaciones, puede haber un texto claro y directo, con una sola lectura, que sea demoledor o grandioso. O ambas.

7 - ¿Favorece a la poesía actual la gran variedad de temáticas y la ausencia de monolitos generacionales como los del 89 o 27?
Partimos de la base, ahora hay mucha poesía y mucho de todo. No toda es poesía de verdad pero toda es tan válida como la mejor, cumplen una función social que ha resurgido como nunca antes en la historia y se extiende a todas las edades y clases sociales. Está reconocida, aceptada y asumida. El problema que le veo a todo lo que se extiende es que también se desvirtúa, se acaba olvidando de dónde proviene, cuáles fueron “los grandes” y todas las edades que tuvo la poesía. Quiero pensar que existen grandísimos nuevos jóvenes poetas que de verdad la estudian y la trabajan, que de verdad se nutren, y que mantendrán la esencia, origen e historia de la poesía. Nuestra poesía.

8 - ¿En qué proporción el/la poeta deben vivir, más que escribir, o viceversa, para alcanzar un nivel elevado de calidad y honestidad en su creación?
Siempre he dicho que la poesía ha de ser honesta, no la concibo de otra manera. La proporción de vivir y escribir es exactamente la misma, no dos mitades en idénticas cantidades, sino en una unidad absoluta. “Viscribir”, podemos llamarlo.

9 - Cuando creas poemas, ¿en qué medida lo haces con afán pedagógico?
Me avergüenza decirlo, pero en ninguna. En mi caso, la poesía es algo mucho más egoísta, una terapia natural innata que luego muestro al lector; mi historia. Dudo que mi verdad pueda hacerte aprender algo.

10 - ¿Cuál crees que es la clave para hacer que un recital poético sea atrayente (Música durante la recitación o entre poemas, cantidad de poemas a leer, número de presentadores o lectores, temporalización, cualquier otro complemento)?
La voz. Todo lo demás es como poner una guinda a un pastel, no es necesario para un buen recital pero queda fenomenal y liga bastante bien siempre y cuando exista un equilibrio en todos sus componentes. Sigue siendo un conjunto artístico que coexiste y siempre resultará bello.

11 – La famosa pregunta de escribir para uno mismo y/o para los demás.
Una vez me quejé de precisamente algo parecido y, alguien que ya no está me dijo: “Deja de pensar en quién te va a leer, quién se puede encontrar entre tus palabras que con el tiempo leerá también el mundo. No debes de pensar ni en ellos, ni debes pensar en ti misma cuando escribes. Hazlo y punto”.

12 – ¿En qué estás trabajando ahora?
En febrero nació “Olvido” con la editorial Mueve Tu Lengua, y un mes después publiqué el poemario “Hoy”, en total ya van unos ocho o nueve poemarios más antologías… Tengo intención de aparcar la poesía un tiempo por retomar el escribir novela. En ese punto me encuentro ahora, algo menos expuesta.