sábado, 9 de noviembre de 2019

Lo que opina Aída Acosta

Aquí tenemos la opinión sobre poesía de Aída Acosta. Si queréis saber más sobre su trayectoria poética, podéis mirar estas direcciones.


1 - ¿Cómo definirías tu poesía? ¿En qué proporción su temática y estilo surgen espontáneamente o son provocados?
Mi poesía nace de la pulsión, de la necesidad de expresar y nombrar los estados emocionales y sentimientos que me embargan, hurgando en las palabras y su eco, en una búsqueda de la belleza y la luz, de ahí, que la temática sea variable ateniéndome a esa pulsión. Sólo en algunas circunstancias marco una línea a seguir para escribir sobre un determinado tema.
En mi poética digo que escribo para dimensionar el espacio con las palabras, para soplar la tinta del papel y descubrir caracoles, para construir retales y abrir de pájaros la habitación que me acompaña, escribo quizás para el reencuentro, para la búsqueda, para la luz…


2 - Así como los pintores de larga trayectoria se dice que pintan siempre el mismo cuadro ¿Crees que el poeta que escribe habitualmente está elaborando siempre el mismo poema? ¿Cuál es tu caso?
No creo que se escriba el mismo poema, otra cosa distinta es la esencia poética que marca la escritura de cada poeta. En mi caso diría que es una búsqueda constante de espejos en los que me reflejo y dejo que esa luz cobre vida propia.


3 - ¿En qué modo crees que tu poesía sirve o puede servir como terapia para tus lectores o para ti mismo/a?
No hablaría de terapia en sí, aunque en determinados momentos me sirva de ayuda para dejar fluir tormentos, miedos, desilusiones, dolor, vivencias… Siento la necesidad de plasmarlo en el papel con la fuerza de un desgarro, siendo el poema como un vómito, y consiguiendo después calma, liberación.
Por otro lado, algunos de mis lectores, me han transmitido que la lectura de mis poemas les ha ayudado a sentirse mejor, y en sí, eso es maravilloso, reconforta saber que alguien es capaz de conseguir eso leyéndote.


4 - ¿En qué modo el/la poeta debe, o no, tender a elaborar una poesía de la totalidad?
Si se entiende la poesía de la totalidad como la del propio ser el poeta, sí, pero creo más en la elaboración de piezas de un puzle, una continua construcción y reconstrucción de la labor poética que nos lleva a un todo desconocido.


5 – Musicalidad (con o sin rima), contenido, lenguaje poético: ¿de cuál de estos tres pilares podría deshacerse un poema e incluso así, seguir teniendo calidad?
De ninguno, todo debe ser un compendio, buscar el equilibrio. Y que tenga los tres pilares tampoco es reflejo de calidad. La poesía es pura precisión matemática de sentir el latido de cada palabra.


6 - ¿Hasta qué punto es deseable que un poema sea sencillo, desnudo, corto? ¿Es el paradigma del buen poema, conseguir delegar en el lector el mayor peso posible, a la hora de interpretarlo?
No hablaría de interpretación, el poema no debería interpretarse como una suma de letras o palabras, debería sentirse, sentir las palabras en su extensión y amplitud, dejarse mecer en su eco. Y creo que es una labor educativa conseguir que los lectores sientan lo que leen.
Por esta misma razón, no creo que el paradigma de un buen poema radique en la extensión ni en la sencillez, sino en lo que transmite, la emoción que provoca.


7 - ¿Favorece a la poesía actual la gran variedad de temáticas y la ausencia de monolitos generacionales como los del 89 o 27?
Básicamente los temas son siempre los mismos, da igual la época. Y no creo en monolitos, hay poetas de otras generaciones muy conocidos con una obra maravillosa y esto no desmerece a otros autores desconocidos o poco conocidos. Además, un mismo autor, puede entusiasmarte con parte de su obra y no con el resto.
Creo que la poesía actual es muy variada, pero en cuanto a referentes da la sensación de estar a la deriva. Se puede ser un excelente instagramer y eso no significa ser precisamente poeta.


8 - ¿En qué proporción el/la poeta deben vivir, más que escribir, o viceversa, para alcanzar un nivel elevado de calidad y honestidad en su creación?
Vivir y escribir, mezclo las dos palabras y me quedo con vibrar. Vibrar en todo con fuerza de huracán, desgarrarse y suturar los días, dejarse caer a los abismos y levantar el vuelo como un ave… no entiendo otra manera que no sea resurgir continuamente de las cenizas de uno mismo.


9 - Cuando creas poemas, ¿en qué medida lo haces con afán pedagógico?
Con afán pedagógico nunca. No me interesa.


10 - ¿Cuál crees que es la clave para hacer que un recital poético sea atrayente (Música durante la recitación o entre poemas, cantidad de poemas a leer, número de presentadores o lectores, temporalización, cualquier otro complemento)?
Un recital nunca debe ser extenso, la brevedad es importante, tanto en el compendio de poetas como en los poemas. Es difícil que la música llegue a cuadrar con lo que se lee, sobre todo porque la poesía en sí, es música. Recuerdo muchos recitales que iban acompañados de música, tanto los poemas como entre lecturas, si es verdad que los hace más atrayentes al público. Pero con el tiempo me he dado cuenta que es mejor una lectura sólo del texto. Y que realmente lo importante en poesía es la lectura en un acto de puro intimismo.


11 – La famosa pregunta de escribir para uno mismo y/o para los demás.
Se escribe desde uno mismo. Después el otro o los demás pueden o no llegar. Así que ni para uno mismo ni para los demás. Escribir es libertad.


12 – Si te apetece, hazte tú mismo/a esta pregunta final y contéstala (por supuesto).
Prefiero dejar unos versos:
Sólo me queda la palabra,
munición del alma
para rozar el papel
y disfrazarlo
del dolor que me habita.
Sólo me queda el rincón
para el reencuentro de mi ser
donde desgarro el musgo
como un grito
y duermo la sombra en mi regazo.
Sólo uno mismo se tiene a sí mismo.
Miro al horizonte.
Estoy sola.
Del poemario Sudor de un paisaje
©® Aída Acosta








sábado, 2 de noviembre de 2019

Lo que opina José Luis Torrego

Aquí están las contestaciones de José Luis Torrego, poeta segoviano, a nuestra encuesta. Si además queréis conocer algo más sobre su obra, podéis consultar estas direcciones.
Poemarios de José Luis Torrego   "Una novia judía" Poemario más reciente de José Luis Torrego
"La calle Berrebés", entrevista sobre este poemario         Entrevista (E.V.A. Entre tu y yo)

 

1 - ¿Cómo definirías tu poesía? ¿En qué proporción su temática y estilo surgen espontáneamente o son provocados?
Yo escribo mi poesía. Definir mi poesía no es asunto que me preocupe. No es lo que yo diga, es lo que digan mis poemas.

2 - Así como los pintores de larga trayectoria se dice que pintan siempre el mismo cuadro ¿Crees que el poeta que escribe habitualmente está elaborando siempre el mismo poema? ¿Cuál es tu caso?
No me interesan esos. No los leo más de dos obras.
Solo escribo si siento la necesidad de decir algo que no he dicho antes.

3 - ¿En qué modo crees que tu poesía sirve o puede servir como terapia para tus lectores o para ti mismo/a?
No es cuestión relevante, no tengo una clínica ni cobro por sesiones.

4 - ¿En qué modo el/la poeta debe, o no, tender a elaborar una poesía de la totalidad?
Debe tender a elaborar una poesía en libertad y compromiso consigo mismo. Debe ser siempre honesto, nunca afectado fingidor, escriba sobre su amor perdido o sobre el espíritu de los montes.

5 - Musicalidad (con o sin rima), contenido, lenguaje poético: ¿de cuál de estos tres pilares podría deshacerse un poema e incluso así, seguir teniendo calidad?
Si al trípode le falta una pata, que vaya a la papelera.

6 - ¿Hasta qué punto es deseable que un poema sea sencillo, desnudo, corto? ¿Es el paradigma del buen poema, conseguir delegar en el lector el mayor peso posible, a la hora de interpretarlo?
En absoluto. A veces es así el poema, insinuante, como a veces es más elaborado y arrastra al lector hacia donde quiere el poeta. Ambos modelos pueden dar buenos poemas. Si la mano es diestra, claro.

7 - ¿Favorece a la poesía actual la gran variedad de temáticas y la ausencia de monolitos generacionales como los del 89 o 27?
La época del 27 no fue deficiente. Lo que sería de zoquetes es seguir escribiendo el 27. Ahora hay manolitos y no faltan mafaldas.

8 - ¿En qué proporción el/la poeta deben vivir, más que escribir, o viceversa, para alcanzar un nivel elevado de calidad y honestidad en su creación?
La poesía decanta la vivencia y la cultura. Sin eso, el tercer elemento necesario, el genio, es baldío.
En Suzanne (Amargord, 2017) lo dejo claro: en el libro afloran conjugadas mis vivencias y mis lecturas. Somos lo que vivimos y lo que leemos. Incluye, claro las músicas y películas, los cuadros y los lugares.

9 - Cuando creas poemas, ¿en qué medida lo haces con afán pedagógico?
Soy profesor y soy poeta. Sé cuando estoy en clase y cuando hago versos. Ya te dije, escribo desde la libertad, no cumplo una programación curricular.

10 - ¿Cuál crees que es la clave para hacer que un recital poético sea atrayente (Música durante la recitación o entre poemas, cantidad de poemas a leer, número de presentadores o lectores, temporalización, cualquier otro complemento)?
Soy segoviano. ¿Cuál es la clave para que un cordero asado sea bueno? ¿Las especias, la vestimenta de los camareros, que te bailen jotas de coronilla mientras lo comes?
Que el cordero sea bueno.
Lo que hace un recital memorable es la calidad de la poesía. Cuando quiero payasadas, voy al circo.

11 – La famosa pregunta de escribir para uno mismo y/o para los demás.
Escribo porque así lo siento, por mí y para mí. Me gusta que mis semejantes encuentren su historia y sus vivencias, se reconozcan en mis poemas, pero eso es adicional.

12 – Si te apetece, hazte tú mismo/a esta pregunta final y contéstala (por supuesto).
¿Cuál es el libro más cercano a la poesía de Eliot en español?
Suzanne, sin duda.
Me encantaría que lo intentaran refutar seriamente buscando argumentos en su lectura.

miércoles, 23 de octubre de 2019

Lo que opina José Ramón Ripoll

Tenemos aquí las contestaciones de José Ramón Ripoll a nuestro cuestionario sobre poesía. Si queréis saber más sobre su trayectoria poética podéis mirar estas direcciones.



1 - ¿Cómo definirías tu poesía? ¿En qué proporción su temática y estilo surgen espontáneamente o son provocados?
         La poesía es una suma de varios elementos que se dan cita en la casa del poeta, que es el poema. En mi caso, conozco más o menos a cada uno de ellos, aunque a veces acude algún desconocido, pero no sé del todo cómo llegan a ponerse de acuerdo. Creo, por tanto, que cada poema lleva en sí mismo su propia definición, en la que el poeta no participa al cien por cien. Si te digo que mi poesía es simbolista, no sería cierto del todo; si por el contrario la etiqueto como realista o metafísica, tampoco. No es una mezcla, pero sí un pensamiento que surge de un debate interior en el que intervienen varias partes.

2 - Así como los pintores de larga trayectoria se dice que pintan siempre el mismo cuadro 
¿Crees que el poeta que escribe habitualmente está elaborando siempre el mismo poema? ¿Cuál es tu caso?
          No exactamente. Creo que el poeta, como el pintor o el músico, va adquiriendo nuevas experiencias en la vida para que su escritura se vaya transformando y, por tanto, aunque su estilo sea determinante, el poema evoluciona y ya no es el mismo. Hay escritores que conciben el poema como una fotografía que fija un momento determinado de su escritura y lo colocan en el álbum para no tocarlo más. Hay otros, entre los que me encuentro, que creen que el poema es como un espejo y debe reflejar el rostro y el alma de quien se contempla. Si el que se asoma es el autor y no se ve a sí mismo, hay que corregirlo, rehabilitarlo, incluso reescribirlo.

3 - ¿En qué modo crees que tu poesía sirve o puede servir como terapia para tus lectores o para ti mismo/a?
       No creo que mi poesía sirva para curar a nadie. Ojalá que así fuera. La poesía es necesaria, no como ansiolítico o aspirina, sino como consciencia, y eso, más que curar, duele y desvela, aunque tal inquietud sea necesaria.

4 - ¿En qué modo el/la poeta debe, o no, tender a elaborar una poesía de la totalidad?
        Pienso en Juan Ramón irremediablemente cuando me hablan de totalidad. Yo no soy tan ambicioso o, al menos me conformo con mirar la realidad desde ángulos opuestos y complementarios a la vez, pero me temo que cada parcela que evocamos forma parte de una unidad mayor. Todo es analogía.

5 - Musicalidad (con o sin rima), contenido, lenguaje poético: ¿de cuál de estos tres pilares podría deshacerse un poema e incluso así, seguir teniendo calidad?
      Siempre digo que escribo poesía porque soy un músico frustrado. No es del todo verdad, pero algo de eso hay. Concibo el principio del poema como una célula sonora que poco a poco va generando un pensamiento a partir del roce de sus sílabas, el ritmo de sus versos y su interna musicalidad. A veces me despierto por la noche y anoto una frase, un verso que, a la mañana siguiente no le encuentro demasiado sentido, y le doy vueltas, a veces no ante el papel o el ordenador, sino ante el piano. Surgen armonías, frases musicales, agrupaciones sonoras que escribo, no como notas en el pentagrama, sino como palabras y versos que, a partir de una concepción musical, cristalizan en el lenguaje poético y dan forma y contenido al poema, sin abandonarse a la excesiva ambigüedad.

6 - ¿Hasta qué punto es deseable que un poema sea sencillo, desnudo, corto? ¿Es el paradigma del buen poema, conseguir delegar en el lector el mayor peso posible, a la hora de interpretarlo?
       No creo que el tamaño tenga que ver con la eficacia. Hay poemas cortos y largos, buenos y malos al margen de sus dimensiones. Pienso, por ejemplo, en «Espacio» y en «Yo no soy yo», ambos de Juan Ramón Jiménez y opuestos en su envergadura. Tampoco creo que a la hora de escribir haya que tener muy en cuenta la capacidad deductiva del lector, sino la coherencia del propio poema ante uno mismo.

7 - ¿Favorece a la poesía actual la gran variedad de temáticas y la ausencia de monolitos generacionales como los del 98 o 27?
       Más que de variedad temática yo hablaría de variedad estilística, porque los temas vienen siempre a ser los mismos con más o menos matización. Sin embargo, ante esa aparente libertad de estilo, predomina una tendencia hacia el gregarismo, hoy alimentada por las redes sociales, y lo que es peor, por la crítica y el ámbito editorial. No sé tampoco si existen ausencias generacionales. Si por una parte es bueno no preocuparse por salir en la foto de tu promoción, por otro lado, hay como un aluvión de gente que escribe y publica, dejándose arrastrar por las emociones primarias y por la inmediata comunicabilidad con el otro. Y eso, no es que no favorezca a la poesía, sino que sencillamente no es poesía.

8 - ¿En qué proporción el/la poeta deben vivir, más que escribir, o viceversa, para alcanzar un nivel elevado de calidad y honestidad en su creación?
      No entiendo esa separación entre vivir y escribir porque no creo que la poesía deba ser más testimonio que de ella misma. Construir un poema es un acto lingüístico, pero a su vez es un asunto vital. Hay poemas que nacen muertos y otros que contienen en su forma más intensidad que aquella que haya podido experimentar el autor a lo largo de su vida.

9 - Cuando creas poemas, ¿en qué medida lo haces con afán pedagógico?
       En ninguna. La poesía no enseña comportamientos ni conocimientos. Simplemente es un latido que, más que en el corazón, vibra en la conciencia, y si se aprende algo con ella es a vivir, al margen de las presuntas pretensiones instructivas del autor.

10 - ¿Cuál crees que es la clave para hacer que un recital poético sea atrayente (Música durante la recitación o entre poemas, cantidad de poemas a leer, número de presentadores o lectores, temporalización, cualquier otro complemento)?
        En mi caso suelo recurrir a la música, pues como he dicho antes, concibo el poema como un complejo resultado de sonoridades. Por tanto, esa música no debe acompañar la dicción del poema, sino sonar por sí misma, responder o, tal vez, proponer, creando un juego dialéctico con la palabra. Por otra parte, la fórmula tradicional de la lectura poética se ha quedado un tanto anticuada y pienso que habría que reinventarla.

11 – La famosa pregunta de escribir para uno mismo y/o para los demás.
     No se escribe nunca para sí mismo, y quien lo afirme miente, sobre todo si ha publicado o enseñado sus textos a alguien. Sin embargo, la acción de escribir es solitaria, un reto entre el «escribiente» y los signos, algo así como la construcción de una casa en medio de la noche que, una vez terminada, abre sus puertas para que entren los demás y contemplen las estrellas a través de la claraboya.

12 – Si te apetece, hazte tú mismo/a esta pregunta final y contéstala (por supuesto).
       Me da miedo hacerme una pregunta final y, sobre todo, tener respuesta para ella. Gracias.

miércoles, 16 de octubre de 2019

Lo que opina Jesús Jiménez Reinaldo

Aquí tenéis las contestaciones de Jesús Jiménez Reinaldo a nuestra encuesta sobre el modo de hacer y sentir la poesía. También podéis ver algo más sobre la actividad poética de este autor, pinchando en estas entradas:



1 - ¿Cómo definirías tu poesía? ¿En qué proporción su temática y estilo surgen espontáneamente o son provocados?
        La definiría como la de un lector que ha frecuentado desde clásicos como Garcilaso de la Vega, Jorge Manrique o Luis de Góngora, hasta otros autores más modernos y no por ellos menos clásicos como Federico García Lorca, Jaime Gil de Biedma, Pere Gimferrer, Vicente Huidobro o T. S. Eliot. De todos ellos he aprendido a valorar la importancia del ritmo en la poesía y la necesidad de encontrar un aliento propio, que se asienta en la respiración. La temática y el estilo, por tanto, deben acomodarse a ese ritmo interior, a ese hálito, que es espíritu y verbo.

2 - Así como los pintores de larga trayectoria se dice que pintan siempre el mismo cuadro ¿Crees que el poeta que escribe habitualmente está elaborando siempre el mismo poema? ¿Cuál es tu caso?
        En mi caso, no. He huido voluntariamente de esa repetición siempre, dejando de escribir cuando ha sido preciso, incluso durante años. No entiendo la creación sin riesgo. He tratado de adaptar mi escritura a todos los cambios físicos y emocionales que he sufrido y disfrutado en la vida, lo que en muchos casos ha supuesto modificaciones incluso en el modo de respirar o de sentir. Creo que mi poesía, como mi vida, es proceso de un cambio continuo.

3 - ¿En qué modo crees que tu poesía sirve o puede servir como terapia para tus lectores o para ti mismo/a?
        No creo en la poesía como terapia, sí como emoción y pensamiento. No le busco utilidad ninguna; la que pudiera tener, sin embargo, siempre será bienvenida, aunque no haya sido buscada. Ciertamente, y según en qué momentos, cualquier producto de comunicación humana (cine, teatro, música…) puede tener un valor terapéutico, pero prefiero valorar toda experiencia en cuanto produce conocimiento y reflexión.

4 - ¿En qué modo el/la poeta debe, o no, tender a elaborar una poesía de la totalidad?
        Un poema en sí mismo es una totalidad. Un libro en sí mismo es una totalidad. Una obra en sí misma es una totalidad.

5 - Musicalidad (con o sin rima), contenido, lenguaje poético: ¿de cuál de estos tres pilares podría deshacerse un poema e incluso así, seguir teniendo calidad?
        De ninguno de ellos, en mi opinión. Todos son imprescindibles, aunque sea en mi caso el ritmo, acordando con el preclaro Octavio Paz en su ensayo “El arco y la lira”, el invitado especial a la fiesta de la palabra.

6 - ¿Hasta qué punto es deseable que un poema sea sencillo, desnudo, corto? ¿Es el paradigma del buen poema, conseguir delegar en el lector el mayor peso posible, a la hora de interpretarlo?
         Me encantan los poemas largos. Me gusta hacerlos y me gusta leerlos. Narrativos, épicos, descriptivos, teatrales, crípticos, surrealistas, existencialistas o creacionistas, presentan un cosmos absoluto y total cuando están conseguidos, en los que el lector puede sentir de un modo similar al que lo hizo el autor. Estoy pensando en “La tierra baldía” de Eliot, en “La balada del viejo marinero” de Coleridge, en las “Soledades” de Góngora, en el “Altazor” de Huidobro… También en las “Coplas a la muerte de su padre” de Jorge Manrique o en el “Llanto por la muerte de Ignacio Sánchez Mejías” de García Lorca, por ejemplo.

7 - ¿Favorece a la poesía actual la gran variedad de temáticas y la ausencia de monolitos generacionales como los del 98 o 27?
        Sí, porque poco a poco hemos perdido los corsés de la poesía, tan rígidos hasta el siglo XIX, y lo hemos ganado en libertad. El poeta puede, y debe, escribir desde la integridad más absoluta, en temática y estilo, al margen de modas y mercados. Ya se encarga el negocio editorial, y sus administradores, de favorecer a unos pocos en detrimento de otros muchos, incluso por motivos en los que no prima la calidad, sino el dinero. En la actualidad se publica mucha poesía que no es que no tenga futuro, es que no tiene presente. La escritura también puede ser, y debe ser, una disidencia contra esa función utilitarista de las editoriales y sus dictados absurdos.

8 - ¿En qué proporción el/la poeta deben vivir, más que escribir, o viceversa, para alcanzar un nivel elevado de calidad y honestidad en su creación?
        La vida siempre en primer lugar, por encima de todo. La escritura, como la lectura, es una parte de la existencia, pero no puede sustituir en plenitud la experiencia real por una imaginaria. Cervantes tuvo una vida llena de avatares y su peripecia vital, con el desengañol sufrido por la pérdida de sus ideales renacentistas, la plasmó en muchas de sus obras en forma de viajes, de personajes y de ideas. Hasta el burgués Shakespeare tuvo una vida llena de claroscuros que lo convirtieron en el gigante del teatro que hoy es. Encerrado en una habitación de siete metros cuadrados es difícil describir la inmensidad del mar o del cielo nocturno.

9 - Cuando creas poemas, ¿en qué medida lo haces con afán pedagógico?
        En ninguna medida. La educación, en las aulas; en los versos, emoción, ritmo y pensamiento.

10 - ¿Cuál crees que es la clave para hacer que un recital poético sea atrayente (Música durante la recitación o entre poemas, cantidad de poemas a leer, número de presentadores o lectores, temporalización, cualquier otro complemento)?
        El interés del asistente es lo más importante. Se puede aprender del peor profesor, basta con tener abierto el espíritu hacia el otro, esa “otredad” de la que hablaba Octavio Paz. Como Juan Ramón Jiménez escribía, que la poesía llegue desnuda, desprovista de ropajes, que la dejen llegar. La cuestión pertinente es si realmente hay suficientes asistentes interesados.

11 – La famosa pregunta de escribir para uno mismo y/o para los demás.
        En esto me quedo con Alejandro Dumas y “Los tres mosqueteros”, que eran cuatro: “Todos para uno y uno para todos”. O con la famosa frase del cómico Publio Terencio Africano: “Nada humano me es ajeno”. Somos comunidad, somos una aspiración colectiva al conocimiento.

12 - Si te apetece, hazte a ti mismo una pregunta y contéstala.
        No haré la pregunta, pero daré la respuesta: la Poesía espera todavía la llegada de un mesías que entre en el templo y eche a los fariseos y mercaderes de su recinto sagrado. Mientras tanto, los hombres de bien seguimos sufriendo el tintineo de las monedas contra el suelo de mármol, la compraventa de premios entre las élites dominantes, la hipocresía, el sexo mercenario, la prevaricación, la corrupción, el estupro y los libros-salchicha.



sábado, 31 de agosto de 2019

Lo que opina Fran Picón

Aquí tenéis las contestaciones de Fran Picón a nuestra encuesta sobre el modo de hacer y sentir la poesía. También podéis ver algo más sobre la actividad poética de este autor, pinchando en estas entradas:


1 - ¿Cómo definirías tu poesía? ¿En qué proporción su temática y estilo surgen espontáneamente o son provocados?
      Mi poesía nace de la emoción, de la sensibilidad ante todo cuanto me rodea. Es una poesía que tiene mucho de lírica, aunque cada vez más, hay temática social e ideológica (no política).
En cuanto a la espontaneidad o no del estilo y tema, estoy convencido de que esa idea inicial, ese verso primigenio que ronda por la cabeza previamente al poema siempre es espontáneo, a partir de ahí todo es trabajo.

2 - Así como los pintores de larga trayectoria se dice que pintan siempre el mismo cuadro ¿Crees que el poeta que escribe habitualmente está elaborando siempre el mismo poema? ¿Cuál es tu caso?
      Es probable que repitamos una y otra vez la intención de escribir ese poema que nos haga sentir poetas; no tanto en cuanto a la reiteración física de mensaje y forma, sino en cuanto a la búsqueda de alcanzar el poema que nos dé sentido como poetas. De alguna manera, incluso tratando temáticas distintas en cada poema, puede ser que siempre estemos ejecutando variaciones sobre la misma base poética.

3 - ¿En qué modo crees que tu poesía sirve o puede servir como terapia para tus lectores o para ti mismo/a?
        Para mí mismo por supuesto que sirve plenamente como terapia. La poesía en mi caso es curativa, sanadora, me proporciona paz y, además, se ha convertido en una forma de entender la vida, de afrontarla, de sentirla.
En cuanto a los demás, siempre he tenido claro que un poema es bueno, o mejor dicho cumple su función, cuando es capaz de provocar en quien lo lee o escucha una emoción, sea la que sea, buena o mala. El fracaso del poema va de la mano de la indiferencia, sobre todo de la indiferencia emocional, en mi opinión.

4 - ¿En qué modo el/la poeta debe, o no, tender a elaborar una poesía de la totalidad?
    Para responderte a esto debería plantearme primero a que llamo, o llamamos, totalidad. Si partimos de la base, y así lo entiendo yo, de que la poesía está y nace de cualquier situación, lugar, momento, sensación, la poesía es, por definición, totalidad. En todo caso, yo creo que la poesía no debe etiquetarse ni encasillarse demasiado ya que, de hacerlo, quizá le estemos cortando las alas.

5 - Musicalidad (con o sin rima), contenido, lenguaje poético: ¿de cuál de estos tres pilares podría deshacerse un poema e incluso así, seguir teniendo calidad?
     Complicada respuesta tiene esta pregunta. Yo creo que la poesía siempre debe ir de la mano de la musicalidad y de un uso correcto y estético del lenguaje. En cuanto al contenido, quizá fuera el más prescindible (aunque no es deseable esa ausencia). Hay veces que en un poema basta su contenido estético y su cadencia para que llegue, aunque como mensaje sea un ripio. En todo caso, yo creo que el estado ideal del poema es el de sustentarse en esos tres pilares siempre.

6 - ¿Hasta qué punto es deseable que un poema sea sencillo, desnudo, corto? ¿Es el paradigma del buen poema, conseguir delegar en el lector el mayor peso posible, a la hora de interpretarlo?
           Conforme vamos evolucionando como poetas vamos dando más fuerza al axioma de “menos es más”. El aprendizaje del poeta pasa por saber prescindir de todo aquello que no es necesario para que el poema sea intenso, impactante y deje impronta; es decir, que elimine la paja y se quede con lo que antes nombrábamos, cadencia, estética y contenido. Al final, la magia de un poema es que el lector lo haga suyo a su manera, aunque casi nunca tenga que ver con la intención inicial del autor.

7 - ¿Favorece a la poesía actual la gran variedad de temáticas y la ausencia de monolitos generacionales como los del 89 o 27?
      Como ya he comentado antes, la poesía no debería tener etiquetas ni cortapisas, aunque es evidente que las condiciones sociales dejan su sello, como no puede ser de otra forma, en los poetas. Por esta razón hay coincidencias generacionales y se han establecido esos monolitos. La diferencia ahora quizá radique en la accesibilidad de la poesía, y en este sentido, hay una gran influencia de las redes sociales: fácil acceso a la lectura y también a la escritura.

8 - ¿En qué proporción el/la poeta deben vivir, más que escribir, o viceversa, para alcanzar un nivel elevado de calidad y honestidad en su creación?
          Como norma, yo creo que toda escritura nace de la experiencia, propia o ajena, pero conocida. Yo creo que en esa línea se movía Pessoa cuando decía “El poeta es un fingidor que finge tan completamente que hasta finge que es dolor el dolor que en verdad siente”. El poeta debe ser “esponja” y absorber la realidad para luego convertirla en poema y poder llegar al lector.

9 - Cuando creas poemas, ¿en qué medida lo haces con afán pedagógico?
         Yo soy un eterno aprendiz de todo, de poeta, de ser humano, de vividor. En mi intención nunca hay un afán pedagógico como tal, sí de trasmitir, de compartir, de desnudarme emocionalmente. Otra cosa es que al lector pueda aportarle o enseñarle algo, pero jamás creo que yo sea nadie para enseñar, al contrario, soy un sempiterno aprendiz, como decía antes.

10 - ¿Cuál crees que es la clave para hacer que un recital poético sea atrayente (Música durante la recitación o entre poemas, cantidad de poemas a leer, número de presentadores o lectores, temporalización, cualquier otro complemento)?
            Cada recital es un mundo y requiere un tratamiento individualizado y adaptado a sus circunstancias. Hay momentos para todo. A mí, personalmente, me encanta el mestizaje cultural, la interactuación de músicos, pintores, fotógrafos, poetas, pero no siempre es adecuado. Lo que es cierto es que, al final, dependemos del público. Hay veces que preparas con mimo un recital, con autores de calidad, con músicos de nivel, y el público, por la causa que sea, no responde. En otras ocasiones, improvisas algo, casi por azar, y el público abarrota la sala. Sea como fuere, siempre debemos recitar y tratar el evento con el máximo cariño y respeto, independientemente de que haya dos o cien personas.

11 – La famosa pregunta de escribir para uno mismo y/o para los demás.
        La poesía yo creo que es un acto intimista en el momento de su nacimiento, que fluye desde la soledad del poeta y desde su pudor. Sin embargo, se convierte en algo público en el instante en que es leída o escuchada y, en ese segundo, el poema toma un nuevo cariz y un nuevo rumbo.
Es decir, inicialmente escribimos para nosotros mismos, pero termina siendo para los demás en el momento en el que lo editamos o damos a conocer.

12 – Si te apetece, hazte tú mismo/a esta pregunta final y contéstala (por supuesto).
         Más que una pregunta me gustaría dedicar estas últimas líneas a agradecerte a ti, y a personas como tú, el que apostéis por la cultura, por dar salida a la literatura en este caso, en un mundo en el que, sobre todo para los gobernantes, la cultura es la menor de sus preocupaciones. La cultura crea librepensadores y eso, tristemente, no interesa demasiado.

Mi agradecimiento y reconocimiento.







jueves, 23 de mayo de 2019

Lo que opina Amando Carabias

En esta ocasión contamos con la opinión del poeta segoviano Amando Carabias, del cual podéis conocer más detalles en estas direcciones.



1 - ¿Cómo definirías tu poesía? ¿En qué proporción su temática y estilo surgen espontáneamente o son provocados?
     Guadiana, intermitencia. Quizá uno no sea tan poeta como se pretende. Cuando llega, es una potencia imparable. De pronto, como agotado el manantial, desaparece. Entonces, desespero; luego me resigno y espero. En los años en que esa fuente mana, los poemas surgen espontáneos, con la espontaneidad de la vida que siempre los fuerza. Cuando el secarral me invade, da igual, aunque me lo proponga, es imposible.


2 - Así como los pintores de larga trayectoria se dice que pintan siempre el mismo cuadro ¿Crees que el poeta que escribe habitualmente está elaborando siempre el mismo poema? ¿Cuál es tu caso?
         Sí y no. Cuando un asunto te coge las entrañas es muy difícil escapar de él. A veces eres muy consciente de que reiteras vas y vienes sobre el tema, pero no puedes huir de él. Si se tiene suerte –de ahí el ‘no’- y descubres la reiteración, empiezas a usar las armas de la literatura para mostrar diferentes perspectivas. Aunque sigas en lo mismo, quizá no lo parezca.


3 - ¿En qué modo crees que tu poesía sirve o puede servir como terapia para tus lectores o para ti mismo/a?
     A veces ha podido coincidir que los poemas o los poemarios sirven como terapia. Cuando escribí “Quizá un martes de otoño”, sentí que estaba curándome del dolor por la muerte de mi madre. Pero eso no pasa siempre. Y dudo que la verdadera poesía sea medicina, ni siquiera para el alma. Cuando la experiencia del lector coincide con la del poeta –lo que es habitual, pues a la postre no somos de pastas diferentes-, quizá algún verso pueda convertirse en pequeña caricia que alivie o refresque algún mal… Quizá, sólo quizá.


4 - ¿En qué modo el/la poeta debe, o no, tender a elaborar una poesía de la totalidad?
         No lo sé. Ni siquiera sé qué es poesía de la totalidad. El poeta se debe sólo a su obra, sólo debe ser obediente a ella, sea ésta de la totalidad o sea de apenas un rincón de su calle. Es más, intuyo que el modo más seguro de alcanzar la totalidad es explorar lo más ínfimo de lo más próximo.



5 - Musicalidad (con o sin rima), contenido, lenguaje poético: ¿de cuál de estos tres pilares podría deshacerse un poema e incluso así, seguir teniendo calidad?
        De ninguno. Si acaso podría disminuir el contenido hasta adelgazarlo en pos de la transparencia. Pero dicho esto, ¿qué se entiende por musicalidad? ¿Versos medidos o estructuras que se repiten, aliteraciones de palabras, mezcla de todo ello? ¿Rimar sirve para dar musicalidad o es un arma tan delicada y poderosa que si se usa mal puede tornar el poema en sonsonete que convierte en ruido lo que debiera ser música? ¿Cómo definir lenguaje poético: por la semántica, por la sonoridad, por su forma de sugerir, por usar técnicas poéticas? ¿Te imaginas un pastel al que además se le añade miel? Muchos entienden lo poético como lo empalagoso, cuando suele ser lo contrario.



6 - ¿Hasta qué punto es deseable que un poema sea sencillo, desnudo, corto? ¿Es el paradigma del buen poema, conseguir delegar en el lector el mayor peso posible, a la hora de interpretarlo?
        A mi humilde modo de ver, acaso erróneo, uno de los males de la poesía contemporánea, una de las razones por las que el lector medio huye de ella es porque tanto se le ha desnudado que la hemos descarnado. Más que un desnudo apetecible de contemplarse y zambullirse en él, en demasiados casos los poemas parecen radiografías que sólo los especialistas pueden interpretar. Poesía para poetas, mal asunto. Se ha traspasado la frontera de la sugerencia. Quiero decir, el poema ha de ser sugerente, ha de facilitar que el lector introduzca parte de sí en los versos, pero no ocultarle tanto el sentido que parezca un laberinto. ¿Sencillez? Sí, pero sabiendo que estamos ante un poema, no ante cualquier texto cuyas líneas dispuestas en un libro son más cortas que las de la prosa.


7 - ¿Favorece a la poesía actual la gran variedad de temáticas y la ausencia de monolitos generacionales como los del 89 o 27?
         Dudo mucho que los poetas hayan tenido conciencia generacional en un sentido tan cuadriculado como cuentan los manuales de literatura. Quizá, salvo el arranque de la generación del 27 en aquel acto organizado por Dámaso Alonso para recordar a Góngora, creo que cada poeta sigue su camino, como siempre ha sido. Agruparlos por generaciones es más cuestión de ayuda a situarlos en el tiempo y martirizar a algunos estudiantes. Si acaso, podría conceder, que las épocas –concepto amplio y ajeno al de generación- influyen en cuestiones más o menos formales. Se hace muy difícil pensar en un poema escrito durante el Siglo de Oro ajeno a una estrofa perfectamente definida por la teoría literaria. Hoy en día casi sucede lo contrario. Sin embargo los temas se repiten… Y se seguirán repitiendo: amor, soledad, muerte, justicia social, eternidad, traición, finitud o infinidad del ser, búsqueda de Dios, viaje hacia el fondo del corazón, la naturaleza, el paisaje…


8 - ¿En qué proporción el/la poeta deben vivir, más que escribir, o viceversa, para alcanzar un nivel elevado de calidad y honestidad en su creación?
        Para escribir es necesario vivir o haber vivido; sin embargo, si vives en exceso y no te paras a reflexionar, el tiempo no da para escribir. Terrible dilema para el que no tengo respuesta.


9 - Cuando creas poemas, ¿en qué medida lo haces con afán pedagógico?
         Nunca, al menos de modo consciente.


10 - ¿Cuál crees que es la clave para hacer que un recital poético sea atrayente (Música durante la recitación o entre poemas, cantidad de poemas a leer, número de presentadores o lectores, temporalización, cualquier otro complemento)?
     A pesar de haber participado en múltiples recitales poéticos a principios de la década de los 80, no me seducen especialmente. Sé que la poesía nace en la recitación de juglares y trovadores. Sin embargo, creo, con Gil de Biedma, que hoy la poesía se escribe para ser leída en silencio. Cuando la poesía nació, apenas nadie sabía leer, por tanto lo escrito sólo podía llegar al corazón a través del oído. Hoy las cosas han cambiado. En todo caso que haya música, variedad y no mucha extensión, pues un recital de poesía requiere un nivel elevado de concentración, ayudan.


11 – La famosa pregunta de escribir para uno mismo y/o para los demás.
            La única forma de llegar a los demás es responder al mundo que te interpela. Sólo las respuestas personales pueden ayudar a los demás. Escribir para los demás, así, en genérico, en el fondo es no escribir para nadie.


12 – Si te apetece, hazte tú mismo/a esta pregunta final y contéstala (por supuesto).
          ¿La poesía es una pregunta o una respuesta? Lo malo es que aún no tengo solución…, si es que la hay.


lunes, 20 de mayo de 2019

Lo que opina Jesús Cárdenas

Jesús Cárdenas  nos envía amablemente sus reflexiones sobre cómo hacer poesía, contestando a la encuesta. Gracias. En estas direcciones podéis saber algo más sobre él.





1 - ¿Cómo definirías tu poesía? ¿En qué proporción su temática y estilo surgen espontáneamente o son provocados?

       Rechazo que mi poesía no puede definirse. Según la entiendo, pretendo que sea comunicativa con el lector, como un sistema comunicativo abierto, que va más allá del discurso, una vez que éste se ha dicho o leído. Es el lector quien culmina el proceso mediante su imaginación o reflexión. Por eso trato de dirigirme a ellos, con una tensión, colocándome y colocándolos ante un abismo. Pienso en el lector que me encontraré, en el que soy y en el que yo fui. Empleando los motivos de siempre se impone que combine las palabras de un modo diferente. La idea encontrará el tono y la forma que me revele y que nos cuestione nuestro mundo para lo cual siempre vuelvo a las raíces conscientemente para tratar de no repetirme. Hago mías unas palabras con las que Roberto Juarroz (en su trabajo Poesía y Realidad) define la experiencia poética: “hablar ante el abismo en el que estamos con el abismo que somos”. Me comporto como el zahorí, siempre buscando, indagando, cambiando el rumbo si es necesario, intentando hallar la luz de la piedra oscura, sin que nos ciegue.


2 - Así como los pintores de larga trayectoria se dice que pintan siempre el mismo cuadro ¿Crees que el poeta que escribe habitualmente está elaborando siempre el mismo poema? ¿Cuál es tu caso?

          Miro la vista atrás, a mi primer libro publicado, y casi no me reconozco. Es posible que haya una serie de motivos en los que haya girado una y otra vez, sin embargo los resultados son dispares porque los referentes lo son. Como ese alquimista, que mezcla, armoniza y funde la materia obteniendo una solución, cada vez distinta, como un misterio vacilante de la labor creativa.


3 - ¿En qué modo crees que tu poesía sirve o puede servir como terapia para tus lectores o para ti mismo/a?

Atrás pude emplear la poesía como bálsamo y como refugio donde convivían mis fantasmas y luego trataba de aniquilarlos. Desde hace unos años tengo el convencimiento de que el territorio que pongo en pie se construye sobre una base real de naturaleza imaginaria o incierta; una combinación del ser y la nada que ofrezca luz. La provocación de lo real provoca en mí la búsqueda en las raíces de las emociones (del ser) pero también de los sueños y de las ilusiones (del no ser). Puede servir para que mis lectores reflexionen sobre esta u otras cuestiones que nos atañen en el día a día.


4 - ¿En qué modo el/la poeta debe, o no, tender a elaborar una poesía de la totalidad?

        Si busco una experiencia comunicativa con el lector, no puedo dirigirme a un planteamiento total porque el poema es una puerta encajada. En todo caso, tal vez se acerquen a una intuición, una de tantas posibles, no a una verdad única. El texto conecta con las vivencias de otros textos y, a su vez, descarta con los que se desune. La anécdota busca trascender, situarse en otro plano. Yo me dirijo a ese ser que está a la intemperie, que se muestra frágil ante las dentelladas del tiempo, ante tantas incertidumbres. Las palabras buscan ese espacio que posibilite ver las cosas desde otro ángulo.


5 - Musicalidad (con o sin rima), contenido, lenguaje poético: ¿de cuál de estos tres pilares podría deshacerse un poema e incluso así, seguir teniendo calidad?

        Son mecanismos que pueden ser tan necesarios como innecesarios. Aunque deben conocerse, asimilarse y ejercitarse. La dedicación a la poesía necesita una honestidad artesanal: conocer el oficio. El poema de calidad busca el arrojarse al vacío, tal vez, desprendiéndose de lo aprendido. La poesía nos adiestra continuamente, nos pone delante de una estructura, de cierta armonía, pero si no me ofrece un plus, si no me aguijonea, me deja en silencio. Unas veces será la musicalidad la que acompañe o ilumine al resto, y en otras ocasiones, será el lenguaje poético con sus imágenes, quienes actuarán de derrotero. Considero, en todo caso, que es el conjunto lo que provoca que miremos adentro, esa es la rendija.


6 - ¿Hasta qué punto es deseable que un poema sea sencillo, desnudo, corto? ¿Es el paradigma del buen poema, conseguir delegar en el lector el mayor peso posible, a la hora de interpretarlo?

Mi intuición me dice que desde un tiempo a esta parte los poemas cortos convencen más que los largos. Hay están los haikus y senryus, las soleares y seguidillas, los versos provocativos que sugieren otra realidad en unas cuantas sílabas. Sin embargo, hay algunos cortos que, de obvios, son superfluos. De otro lado, los poemas de mayor extensión, de largo aliento, te hacen adentrar más cómodamente en la toma de conciencia de la precariedad del sujeto poético. Los poemas largos corren el peligro de no mantener la tensión poética hasta el final. Tanto unos como otros no son paradigma del buen poema; dependerá de su entidad en todo caso.


7 - ¿Favorece a la poesía actual la gran variedad de temáticas y la ausencia de monolitos generacionales como los del 89 o 27?

        No creo demasiado en el concepto de generación, pues siempre suceden matices. Hay demasiados nombres en el olvido por culpa de la creación de generaciones. Dentro de ellas siempre hubo y habrá distintas corrientes. Y a ello, habría que añadir que los estudios de teoría literaria se siguen extendiendo ahora que se habla de neurolingüística y de inteligencia emocional. Así pues, hablaría más bien de tendencias. Se podría decir que es un hecho que a la poesía desde los años ochenta le favorece esta polifonía de voces, esas variedad de formas de enfrentarse al hecho poético, que forman un espacio poliédrico.


8 - ¿En qué proporción el/la poeta deben vivir, más que escribir, o viceversa, para alcanzar un nivel elevado de calidad y honestidad en su creación?

          No se comprendería escribir sin antes haber vivido, amado y sufrido. Aunque también puede que en el poema no se muestre ninguna de ellas, es decir, que se muestre recreada como posible. Vida y escritura, una misma cosa. El nivel de calidad y honestidad caería en picado si no genera reflexión, si emplea la máscara del detalle “informativo” o descriptivo.


9 - Cuando creas poemas, ¿en qué medida lo haces con afán pedagógico?

           Algunos poetas del XVII y, sobre todo, los del XVIII tienen predilección por enseñar a través de la poesía. En mi caso, en clase tendría sentido; fuera del aula no figura entre mis pretensiones.



10 - ¿Cuál crees que es la clave para hacer que un recital poético sea atrayente (Música durante la recitación o entre poemas, cantidad de poemas a leer, número de presentadores o lectores, temporalización, cualquier otro complemento)?

         Uno no va a un recital como quien sale a comprar el pan; necesita una planificación. En primer lugar, seleccionar los mejores poemas, no deberían excederse de composiciones, ni muy largos ni muy cortos. Si sobrepasa los 45 minutos puede resultar un tostón. Que las citas sea lo menos llamativo. Si se hace acompañar de presentadores, música o vídeos que no resten. Por último, la lectura de los poemas elegidos debe estar ensayada.


11 – La famosa pregunta de escribir para uno mismo y/o para los demás.

      Escribo por necesidad de compartir con el otro una experiencia lingüística o poética. Es mi acompañante en un momento de intimidad y el altavoz de la comunidad lectora.


12 –¿Cuál es tu novedad editorial?

            Mi novedad editorial es la publicación de “Los falsos días” en la editorial granadina Alhulia. Dos presentaciones se acercan: 21 y 24 de mayo. Posteriormente, estoy invitado a firmar en distintas casetas de la Feria del Libro de Sevilla. Me hubiese gustado estar en más lugares, recitales y ferias, pero me conformo con el vuelo que está tomando el libro con las distintas reseñas y notas críticas que se están publicando estos días.

martes, 14 de mayo de 2019

Lo que opina José Luis Morante

Nuevas contestaciones a nuestra encuesta. En este caso se trata del escritor y poeta José Luis Morante, del cual podéis conocer más detalles en los siguientes enlaces:




1 - ¿Cómo definirías tu poesía? ¿En qué proporción su temática y estilo surgen espontáneamente o son provocados?

      Creo que entiendo la poesía como una indagación en la experiencia vital, sea ésta fingida o verdadera, y como una búsqueda de conocimiento sobre las coordenadas básicas del presente histórico. Los argumentos y la forma de escritura son frutos de una tradición literaria de la que todos somos parte, así que creo poco en lo intuitivo y mucho en la lectura. Sin formación previa, no es posible escribir.


2 - Así como los pintores de larga trayectoria se dice que pintan siempre el mismo cuadro ¿Crees que el poeta que escribe habitualmente está elaborando siempre el mismo poema? ¿Cual es tu caso?

      Cada escritor expresa sus variaciones y reincidencias con una voz personal. Y ese es el sentido que tiene ese pensamiento de Borges de que todos escribimos el mismo libro. Los poemas varían, postulan perspectivas distintas y enfoques diferentes; unos son elegíacos, otros crepusculares, aquellos optan por el enfoque meditativo y otros afrontan las asimetrías de la sociedad contemporánea. Por tanto, son trazos diferentes que juntos recrean un único rostro, el del poeta que los escribe.


3 - ¿En qué modo crees que tu poesía sirve o puede servir como terapia para tus lectores o para ti mismo?

     La buena poesía está llena de efectos secundarios, que responden a las sensaciones y al estado de ánimo de ese lector futuro que abre la página. En algunos casos, habrá una fuerte complicidad emotiva, y en otros un contrastado rechazo. Como escritor, nunca empleo la poesía como catarsis; para eso están las vacaciones en paraísos geográficos o las visitas al psiquiatra; la poesía no es un diván ni una aspirina sino un ejercicio intelectual.


4 - ¿En qué modo el poeta debe, o no, tender a elaborar una poesía de la totalidad?

     Hay poemas trascendentes, que se alejan de las aceras rutinarias del hombre común, y andan con pasos etéreos; y hay otros que proponen un diálogo cordial y cercano con el otro para cruzar juntos por los pasos de cebra de la complicidad; yo prefiero los últimos, me gusta pensar que las poesía es un abrazo de palabras que busca el hombro con hombro, sin pretensiones místicas.


5 - Musicalidad (con o sin rima), contenido, lenguaje poético: ¿de cuál de estos tres pilares podría deshacerse un poema e incluso así, seguir teniendo calidad?

     Todos son necesarios, aunque pueden variar los porcentajes en cada autor. La música diferencia a la poesía de la prosa y es un elemento inherente y clarificador; pero el tema convierte al poema en un recorrido pactado que se hace con ideas y no con palabras; por último, no hay que confundir el lenguaje poético con el pan de oro y la retórica del chatarrero verbal… Todas las palabras sirven o no sirven al poema, según se las utilice…


6 - ¿Hasta qué punto es deseable que un poema sea sencillo, desnudo, corto? ¿Es el paradigma del buen poema, conseguir delegar en el lector el mayor peso posible, a la hora de interpretarlo?

     La extensión del poema no es un referente de su calidad; hay poemas largos maravillosos y esenciales de nuestra literatura; yo leo con frecuencia dos por los que tengo una especial querencia: La casa encendida de Luis Rosales; y Espacio de Juan Ramón Jiménez. Y hay poemas cortos, o muy cortos como los haikus, que se convierten en destellos de verdad y belleza. Claro, es más fácil usar el poema corto para que caminen a buen paso lo emotivo, la intensidad, y el interés lector.


7 - ¿Favorece a la poesía actual la gran variedad de temáticas y la ausencia de monolitos generacionales como los del 98 o el 27?

      En cualquier momento histórico están presentes las generaciones, si nos atenemos al tradicional esquema de la generación como núcleo de autores que comparten las características de Petersen. La foto de grupo suele buscarse al inicio de la carrera literaria, después se prefiere el camino en solitario. Como sabes, yo he estudiado la generación actual en la antología Re-generación (Granada, Valparaíso, 2016) y en efecto, vivimos un momento de convivencia de estéticas y de cultivo mayoritario del género.


8 - ¿En qué proporción el poeta debe vivir, más que escribir, o viceversa, para alcanzar un nivel elevado de calidad y honestidad en su creación?

      La escritura, en mi caso, es identidad; fui un lector muy temprano y son más de tres décadas dedicándome a la creación en todas sus facetas; así que ambas son actividades yuxtapuestas, vasos comunicantes que comparten auroras y ocasos. Y en ambas actividades la ética forma parte integral de las palabras; soy un ciudadano que escribe y que ejerce como tal con las preocupaciones y contraluces del hombre de la calle, con esa honestidad de ser fiel a lo que escribo y a lo que pienso.


9 - Cuando creas poemas, ¿en qué medida lo haces con afán pedagógico?

      He sido profesor durante cuarenta años –exagero algún mes, en realidad trabajé en el aula treinta y nueve años y nueve meses- pero nunca escribo poemas con afán pedagógico; el poema llega y se hace labor durante un tiempo, nunca pedagogía.


10 - ¿Cual crees que es la clave para hacer que un recital poético sea atrayente (Música durante la recitación o entre poemas, cantidad de poemas a leer, número de presentadores o lectores, temporalización, cualquier otro complemento)?

      Los actos poéticos admiten varios formatos y creo que en cualquiera de ellos son eventos de interés minoritario; a veces se hacen ante unas pocas personas pero en un clima mágico de intercambio de sensaciones, y otras requieren música y estrategias que fomenten el interés… Pero es un asunto menor, salvo para los editores que buscan rentabilizar su inversión con plena justicia.


11 – La famosa pregunta de escribir para uno mismo y/o para los demás.

      El hombre es por naturaleza un ser social; de ahí que sea muy importante publicar en editoriales que aseguren una buena distribución, que los libros recorran bibliotecas y librerías. El que escribe para uno mismo sueña con publicar su manuscrito cuanto antes.


12 – Si te apetece, hazte tú mismo esta pregunta final y contéstala (por supuesto).

      Si me permites, cambio esa hipotética pregunta por una afirmación de gratitud y afecto por esta invitación a hablar de mi trabajo literario. Así que muchas gracias de corazón por hacer de tu blog una habitación hospitalaria.