jueves, 18 de abril de 2019

Lo que opina Ariadna G. García

Aquí tenéis las detalladas contestaciones de Ariadna G. García, a nuestro cuestionario. Disfrutadlo y si queréis conocer más datos de ella, podéis hacerlo en estos enlaces.



1 - ¿Cómo definirías tu poesía? ¿En qué proporción su temática y estilo surgen espontáneamente o son provocados?

No creo que sea definible, pero sí es verdad que hay rasgos en común entre todos mis libros. Con ellos pretendo ofrecer a mis lectores energía positiva. Con mis versos intento dar forma a una vida nueva, de amor y piedad.
Fondo y forma son un conjunto indisoluble. Cada libro, como decía José Martí, tiene un rostro diferente, obedece a un estímulo que exige un tono y una estética distinta. En mi caso, nacen siempre de manera espontánea. Caigo en su emboscada cuando menos lo espero. Es decir, los libros no se buscan, se nos imponen. Una sensación concreta en un lugar determinado puede convertirse en el detonante de un texto, y este primer poema, a su vez, con sus nuevos tonos y temas puede anunciarnos que el horno de la mente ya está listo para que lo llenemos de palabras. Por ejemplo, mis numerosos viajes a Finlandia fueron el detonante, el temporalizador y la carga explosiva de mis libros La guerra de invierno (Premio Internacional de Poesía “Miguel Hernández-Comunidad Valenciana”, Hiperión, 2013) y Las noches de Ugglebo (Premio “El Príncipe Preguntón”, Granada, 2016). La meternidad y el deseo de pervivencia de toda forma de vida en La Tierra, por otra parte, fueron los impulsores de mi obra más reciente, Ciudad sumergida (Hiperión, 2018).


2 - Así como los pintores de larga trayectoria se dice que pintan siempre el mismo cuadro ¿Crees que el poeta que escribe habitualmente está elaborando siempre el mismo poema? ¿Cuál es tu caso?

Pues la verdad es que cada uno de mis libros, aun compartiendo un tronco común, es completamente diferente de los demás. Ese tronco unificador sería mi diálogo con la tradición poética, el deseo de transformación de la convivencia (para hacerla más respetuosa y solidaria), mis ganas de innovar en lo temático y en lo formal, la hibridación de géneros literarios y la apertura a las influencias de cualquier obra Arte (pintura, cine, música…). Dicho esto, cada poemario –y ya he publicado ocho– es distinto del resto, porque yo tampoco soy la misma.



3 - ¿En qué modo crees que tu poesía sirve o puede servir como terapia para tus lectores o para ti mismo/a?

En ninguno. Un poemario no cura. Alumbra. Alienta. Acompaña. O como dice Jorge Riechmann, ofrece cuidados paliativos para vivir mejor.



4 - ¿En qué modo el/la poeta debe, o no, tender a elaborar una poesía de la totalidad?

Ya intentó Juana Inés de la Cruz con su obra magna, Primero sueño, acceder al conocimiento de la totalidad, desde la rosa al cosmos. Y aquella silva filosófica no habla de otra cosa que de la derrota del entendimiento, de la frustración de quien se puso una meta intelectual demasiado elevada. Así pues, no creo que los poetas debamos imitar a Ícaro con vanas pretensiones. Nuestros objetivos deben ser más modestos. Como los de Virgilio: hablar del maravilloso espectáculo de lo minúsculo.



5 - Musicalidad (con o sin rima), contenido, lenguaje poético: ¿de cuál de estos tres pilares podría deshacerse un poema e incluso así, seguir teniendo calidad?

La poesía es música, decía Machado. La retórica es imprescindible para la evocación de emociones, que es la esencia del género lírico. Y estos andamios, a su vez, son fundamentales para elevar a categoría estética cualquier tema que queramos abordar.



6 - ¿Hasta qué punto es deseable que un poema sea sencillo, desnudo, corto? ¿Es el paradigma del buen poema, conseguir delegar en el lector el mayor peso posible, a la hora de interpretarlo?

No creo en ninguna convención formal, y eso implica cualquier prejucicio sobre la extensión de un texto. Tan evocador puede ser un haiku de Basho como el Elogio de la vida retirada de Luis de León. Lo que sí me parece necesario es escuchar el alma del poema y dejarlo donde nos pide, sin forzarlo. Cada texto tiene su medida, a la que se llega por intuición.



7 - ¿Favorece a la poesía actual la gran variedad de temáticas y la ausencia de monolitos generacionales como los del 89 o 27?

Siempre ha habido variedad temática. Por seguir hablando del 27, ¿cuántas corrientes había por aquel entonces? Neo-barroca, neo-romántica, surrealista, civil, neo-popular, vanguardista, pura-impura… La riqueza temática y estética siempre anima el movimiento poético de un país, crea un magma necesario para que haya futuras solidificaciones de voces inmortales. Aunque no todas las propuestas sean del mismo interés. Dámaso Alonso decía, a propósito de la Vanguardia española, que, pese a que en contados ocasiones produjo obras de mérito, sí fueron necesarias aquellas “arriscadas aventuras” para la renovación surreal que vino después.
Y en cuanto a los monolitos… Hoy tenemos muy claro que lo son Quevedo, Góngora, Lope o Juana Inés, pero durante doscientos años nadie se acordó de ellos si no era para denostarlos. Los mejores modelos, para mí, son los clásicos, esos deben ser nuestros referentes: Virgilio, Píndaro, Safo, Horacio. Faros cuya luz nunca se apaga.



8 - ¿En qué proporción el/la poeta deben vivir, más que escribir, o viceversa, para alcanzar un nivel elevado de calidad y honestidad en su creación?

Para escribir, sobre todo, una debe amar. Ya lo decía Ángel Ganivet en Los trabajos del infatigable creador Pío Cid (1897), donde define qué es ser poeta: “Poetas son los hombres –añadamos las mujeres– capaces de ver las cosas con amor”.



9 - Cuando creas poemas, ¿en qué medida lo haces con afán pedagógico?

Jamás. No soy una poeta neoclásica. Es decir: no soy una poeta educadora.



10 - ¿Cuál crees que es la clave para hacer que un recital poético sea atrayente (Música durante la recitación o entre poemas, cantidad de poemas a leer, número de presentadores o lectores, temporalización, cualquier otro complemento)?

Que la poesía a leer, y por tanto a escuchar, sea de excelente calidad.



11 – La famosa pregunta de escribir para uno mismo y/o para los demás.

Siempre en diálogo con una comunidad lectora. La poesía es conocimiento íntimo que se comunica a los demás para establecer vínculos, para reconocernos los unos en los otros, y acompañarnos.



12 – Si te apetece, hazte tú mismo/a esta pregunta final y contéstala (por supuesto).

Pues la siguiente se la debo a Nuria Azancot, que dejamos inédita en octubre: ¿De qué tradición literaria te sientes heredera, cuál te interesa más, española o extranjera (si es que alguna lo es de verdad)?

Cada libro tiene varias tradiciones detrás. A grandes rasgos: Napalm, la hispanoamericana (Rosario Castellanos, Roque Dalton, Julio Cortázar) y la novela picaresca; Apátrida, la grecolatina (Homero, Virgilio), los debates medievales, y poetas independientes del siglo pasado (Unamuno, Cernuda) ; La Guerra de Invierno, la ascética (fray Luis de León) y la narrativa finlandesa; Helio, la mística española y oriental (Estella, Osuna, Jayyam, Rumi), el existencialismo y la lírica romántica; Las noches de Ugglebo, la grecolatina (Esopo, Fedro) y la literatura juvenil; Línea de flotación, el haiku japonés, la poesía pura; Ciudad sumergida, la tradición americana (Walt Whitman, Amy Lowell, Mary Oliver, Elizabeth Bishop, Thoreau), la nórdica (Inger Christensen), el modernismo español, la mitología griega (Hesíodo) y las leyendas medievales (el título del libro recoge una tradición que se remonta al Caballero Zifar y antes, a Las mil y una noches). Con todo, mi alma es renacentista: me gusta el ensamblaje de corrientes, y aspiro a la mejora de cuanto me rodea.


viernes, 5 de abril de 2019

Lo que opina Felipe Benitez Reyes

Felipe Benitez Reyes ha accedido a responder nuestro cuestionario. Además de sus respuestas podéis ver aquí varias direcciones que informan de su intensa actividad poética y literaria.





1. ¿Cómo definirías tu poesía?

Creo que la poesía se define en los poemas, de modo que se trataría de una definición variable.


2. ¿En qué proporción su temática y estilo surgen espontáneamente o son provocados?

Se supone que hay un cupo de elección y otro cupo de fatalidad. Una voluntad de actuación estilística en combinación con unas limitaciones estilísticas, supongo. En esto, todo el mundo es irremediablemente el que es, y casi nunca se es gran cosa.


3. Así como los pintores de larga trayectoria se dice que pintan siempre el mismo cuadro ¿Crees que el poeta que escribe habitualmente está elaborando siempre el mismo poema? ¿Cuál es tu caso?

Esas son cosas que se dicen, pero que no suelen ser del todo verdad, o al menos no del todo exactas. Un poeta de 20 años no escribe el mismo poema que ese mismo poeta cuando tiene 50. Aparte de que en todo escritor se produce una evolución, tanto literaria como personal, lo normal es que cada poema se plantee como una experiencia diferente, aunque es cierto que hay marcas de estilo que pueden ser invariables, y a eso solemos llamarlo, con algo de pomposidad y otro algo de optimismo, “una voz propia”.


4. ¿En qué modo crees que tu poesía sirve o puede servir como terapia para tus lectores o para ti mismo?

El entendimiento de la poesía como elemento terapéutico suele estar ligado a la adolescencia. Antes que otra cosa, la poesía es literatura, no medicina alternativa.


5. ¿En qué modo el poeta debe, o no, tender a elaborar una poesía de la totalidad?

No sé qué es “poesía de la totalidad”. Me conformo con que sea parcial. Catas selectivas en la realidad, por decirlo de alguna manera.


6. Musicalidad (con o sin rima), contenido, lenguaje poético: ¿de cuál de estos tres pilares podría deshacerse un poema e incluso así seguir teniendo calidad?

No sé. Un poema se compone de muchos elementos, aparte de esos tres que usted cita, y , de antemano, todos son tan imprescindibles como prescindibles.


7. ¿Hasta qué punto es deseable que un poema sea sencillo, desnudo, corto? ¿Es el paradigma del buen poema, conseguir delegar en el lector el mayor peso posible, a la hora de interpretarlo?

Tampoco hay que obligar al lector a trabajar más de la cuenta. Un poema puede admitir muchas interpretaciones, pero le conviene ser explícito. No se trata de un acertijo con solución a la carta.


8. ¿Favorece a la poesía actual la gran variedad de temáticas y la ausencia de monolitos generacionales como los del 98 o 27?

Lamento no tener ni idea, aunque sospecho que variedad ha habido en todas las épocas. La impresión de homogeneidad la da la perspectiva histórica. Todo presente es poliédrico.


9. ¿En qué proporción el poeta debe vivir, más que escribir, o viceversa, para alcanzar un nivel elevado de calidad y honestidad en su creación?

Pues supongo que dependerá del caso y de qué entendamos por “vivir”.


10. Cuando creas poemas, ¿en qué medida lo haces con afán pedagógico?

Me temo que ese afán está el último en mi lista de afanes. Cuando escribo un poema sólo procuro escribir un poema. Las derivaciones ya no son cosa mía.


11. ¿Cuál crees que es la clave para hacer que un recital poético sea atrayente (Música durante la recitación o entre poemas, cantidad de poemas a leer, número de presentadores o lectores, temporalización, cualquier otro complemento)?

Si le soy sincero, no hay cosa que me resulte más tediosa que esos recitales poéticos, ya sea como recitador o como oyente.


12. La famosa pregunta de escribir para uno mismo y/o para los demás.

No estoy seguro, pero creo que lo más prudente es escribir para nadie, porque de ese modo escribes potencialmente para todo el mundo.

miércoles, 3 de abril de 2019

Lo que opina Jorge Ortiz Robla

Tenemos las opiniones de Jorge Ortiz Robla. Además, si queréis conocer más sobre él, estas son unas direcciones donde podréis hacerlo.

Aquí veréis su blog personal  Aquí todos los libros publicados  Jorge Ortiz Robla en escritores.org
Lectura en TheBooksmovie de "La simetría de los insectos"          Lectura del poema Somos.


1 - ¿Cómo definirías tu poesía? ¿En qué proporción su temática y estilo surgen espontáneamente o son provocados?

Aunque intento utilizar un lenguaje claro y directo y nutrirme de mis lecturas y de la realidad social que me rodea, mentiría si te digo que no hay un trabajo detrás de cada poema, es cierto que la primera fase, el germen del poema, aparece de pronto, como una pequeña chispa que ilumina un instante el camino oscuro, pero el resto, hasta que lo doy por finalizado, es puro trabajo.


2 - Así como los pintores de larga trayectoria se dice que pintan siempre el mismo cuadro ¿Crees que el poeta que escribe habitualmente está elaborando siempre el mismo poema? ¿Cuál es tu caso?

Si partimos de la base de que la poesía es la búsqueda de la propia verdad, podríamos decir que sí, que todo forma parte de esa búsqueda, aunque con diferentes referencias o temáticas, cada poema se va engarzando, como piezas de un mismo puzzle, para completar un todo.


3 - ¿En qué modo crees que tu poesía sirve o puede servir como terapia para tus lectores o para ti mismo/a?

No se si como terapia, tampoco es esta mi intención, pero sí y cada vez más formulo preguntas al lector para provocar una reflexión sobre el poema, como una interacción continua, sin ningún afán educativo, pero con la intención de que el poema trascienda el papel y continúe su camino en el pensamiento del lector, que en mis palabras encuentre sus propios significados.


4 - ¿En qué modo el/la poeta debe, o no, tender a elaborar una poesía de la totalidad?

Hace no mucho asistí en Zaragoza a la presentación del nuevo libro de Ángel Guinda y durante el acto, el escritor y periodista cultural Antón Castro definió a este como ejemplo de poeta total, y personalmente comparto esa opinión. Quizá tras una larga trayectoria, como es el caso también de Juan Ramón Jiménez, sí que se puede hablar con esos términos, pero a nivel personal llegar a una poesía de la totalidad me parece un poco pretencioso, aunque cada libro sea una totalidad de todo aquello que abarca y cada poema un universo por descubrir.


5 - Musicalidad (con o sin rima), contenido, lenguaje poético: ¿de cuál de estos tres pilares podría deshacerse un poema e incluso así, seguir teniendo calidad?

Aunque los tres pilares son muy importantes, creo en la musicalidad del verso libre que te va llevando por el texto como una danza entre la palabra y el lector. Sea o no sea medido siempre es importante esa música que se crea con la palabra, los espacios y los silencios. Puedes tener un endecasílabo perfecto estructuralmente y que no diga nada al lector y en cambio podemos encontrar versos libres que te atrapan.


6 - ¿Hasta qué punto es deseable que un poema sea sencillo, desnudo, corto? ¿Es el paradigma del buen poema, conseguir delegar en el lector el mayor peso posible, a la hora de interpretarlo?

No creo que un poema tenga que ser sencillo, como lector me gusta encontrar mensajes encriptados dentro de los poemas que leo.
Cuanto más corto, más difícil. Es más complicado escribir un buen poema que diga mucho en pocas palabras, que un poema de largo aliento en el que se pueden desarrollar multitud de explicaciones o metáforas en torno a la idea que se quiere trasmitir, así que creo en los poemas cortos, bien podados, siempre con el respeto a la esencialidad del lenguaje poético.


7 - ¿Favorece a la poesía actual la gran variedad de temáticas y la ausencia de monolitos generacionales como los del 89 o 27?

La aparición de las redes abrió un mundo de posibilidades a los autores de enseñar su obra fuera del formato libro, de crear debates, nuevas temáticas o de experimentar y enriquecerse con nuevas técnicas y creo que estas son las referencias poéticas que podemos encontrar en la actualidad. Esta claro que existen temáticas comunes y grupos generacionales tal vez no tan diferenciables o tan marcados como en tiempos pasados pero, como siempre, el ser humano tiende a hacer tribu en todos sus aspectos.


8 - ¿En qué proporción el/la poeta deben vivir, más que escribir, o viceversa, para alcanzar un nivel elevado de calidad y honestidad en su creación?

En primer lugar hay que vivir, experimentar, reflexionar y después escribir, no creo que pueda haber un buen poema si no se conoce o se ha reflexionado sobre el tema que se está tratando en él, la poesía puede tener un punto de ficción, pero no puede estar basada en la falsedad.


9 - Cuando creas poemas, ¿en qué medida lo haces con afán pedagógico?

Cuando el poema está escrito ya no es solo tuyo, ya se lo has ofrecido a quien quiera recibirlo y leerlo. Lo que pueda pasar con un poema, por lo tanto, y aunque la finalidad inicial no sea ese afán pedagógico, es incontrolable, así que puede ser que sí que se utilice por alguien como medio para ello, pero mi intención es contemplar, reflexionar y hablar de mi experiencia.


10 - ¿Cuál crees que es la clave para hacer que un recital poético sea atrayente (Música durante la recitación o entre poemas, cantidad de poemas a leer, número de presentadores o lectores, temporalización, cualquier otro complemento)?

Siempre he pensado que un buen recital requiere una preparación y una selección de poemas que no han de ser muy largos. Vivimos en un época en la que con tanta información que nos rodea, la capacidad de centrar la atención en un solo estímulo durante un periodo de más de dos minutos es muy escasa. A la hora de presentar textos largos creo que el espectador se pierde, ya que no es lo mismo la capacidad de retención que tenemos al escuchar que en la lectura sobre el papel, en la que puedes volver a releer, subrayar o marcar las partes más relevantes.
Así que en mi opinión las claves son cuatro; poemas de no más de cincuenta versos en recitales de unos 30 minutos y sin música, el poema ya tiene musicalidad en si mismo. Y lo que está claro, que uno escriba buena poesía no quiere decir que la recite bien, creo que esto también requiere un trabajo previo frente al espejo.


11 – La famosa pregunta de escribir para uno mismo y/o para los demás.

Escribo por necesidad, igual que otros necesitan pintar, tocar la guitarra o jugar a los videojuegos, cuando escribo somos yo y el papel y se crea una burbuja de silencio a mí alrededor. Es un momento de intimidad, aunque siempre esperas que tus palabras agraden los demás. Pero a día de hoy sí que se podría decir que escribo sobre todo para mi hija Candela, no solo por DOMA, el libro que le dediqué, sino en todos mis poemas, como una gran carta de la vida.


12 – ¿Qué te traes entre manos?

Como estamos en época de ferias del libro, comienzan aparecer las novedades editoriales, así que para la feria del libro de Valencia aparecerán Resiliencia, con la Editorial Lastura, la edición bilingüe Catalán / Castellano de La Simetría de los Insectos, mi primer poemario publicado allá por el 2014 y que va ya por su cuarta edición, también de la mano de la editorial Lastura y Hielo VII a cargo de la Editorial Juglar.
Por otro lado seguimos trabajando para tener el número 6 de la Revista Crátera de Crítica y Poesía Contemporánea y Cuerpo Esclavizado el primer número de Aríbalo, la que va a ser nuestra colección de plaquettes, del autor cubano Omar García Obregón.

miércoles, 13 de febrero de 2019

Lo que opina José María Herranz

Aquí tenéis las opiniones de José María Herranz, junto con estas direcciones donde podréis conocer más datos de su quehacer poético.



1 - ¿Cómo definirías tu poesía? ¿En qué proporción su temática y estilo surgen espontáneamente o son provocados?

     Mi poesía –tomo prestadas las valoraciones de algunos críticos de mi entorno literario, así como apreciaciones personales- podría decirse que es surrealista, barroca, social, órfica, metafísica, mística, sincrética en cuanto a las tradiciones espirituales, sexual –en el sentido sacro y pagano del término-, y con cierta influencia contracultural.
El paso de los años ha decantado mi estilo, pero la rebeldía, lo social y lo espiritual creo que la impregnan profundamente.
En mi caso, temática y estilo surgen espontáneamente, si bien es cierto que a veces escribo “de encargo” y las composiciones resultantes suelen agradarme bastante.

2 - Así como los pintores de larga trayectoria se dice que pintan siempre el mismo cuadro ¿Crees que el poeta que escribe habitualmente está elaborando siempre el mismo poema? ¿Cuál es tu caso?

     Creo que el poeta lo es a su pesar, de forma inevitable, ya que tiene el don de la palabra, de la voz. Se trata de una necesidad casi orgánica de transmitir la voz. Claro está que existe una evolución, y el oficio, las lecturas, la propia formación cultural, y la propia vida conforman un estilo en el poeta. Lo que sucede es que el estilo –la voz propia- generalmente tarda en formarse, pero una vez definida suele permanecer, como un marchamo de autenticidad. Creo que la obra literaria de un escritor, a lo largo del tiempo, evoluciona y atraviesa diferentes fases. En mi caso, no siempre escribo el mismo poema, tengo libros muy dispares. Pero sí es cierto que existen poetas que escriben o reelaboran siempre el mismo poema. Lo observo especialmente en bastantes autores multipremiados.

3 - ¿En qué modo crees que tu poesía sirve o puede servir como terapia para tus lectores o para ti mismo/a?

      Creo que la poesía auténtica es un buen modo de conocimiento, y por tanto puede servir de terapia, por supuesto, para uno mismo y para los demás. Para mí mismo está clarísimo, aunque no siempre cumple esa función.
     Quizá la cumplía cuando era más joven e inmaduro, y sufría más, ahora no tanto. Yo aprendo mucho de los grandes poetas: me calman y aportan serenidad y lucidez a mi vida, a mi conciencia.

4 - ¿En qué modo el/la poeta debe, o no, tender a elaborar una poesía de la totalidad?

     Creo que los grandes poetas lo han intentado siempre. La poesía es una explicación de lo inexplicable del mundo, y por ende de esa totalidad que el ser humano, en su sed de respuestas, siempre quiere colmar. Otra cosa distinta es que con nuestra modesta obra, los poetas en general lo consigamos. Los y las grandes maestros-as se han acercado bastante.

5 - Musicalidad (con o sin rima), contenido, lenguaje poético: ¿de cuál de estos tres pilares podría deshacerse un poema e incluso así, seguir teniendo calidad?

     Creo que de ninguno de esos pilares puede deshacerse un buen poema, nunca. Otra cosa es que por afán de experimentación, radicalmente se trabaje solo con alguno o algunos de dichos elementos, como han hecho estupendamente algunos poetas de las vanguardias u otros informalistas como Juan Eduardo Cirlot. Sin musicalidad no hay poema, y para ello no es necesaria la rima, la música se puede construir con el propio verso libre y el lenguaje. Cierto es que el metro ayuda a construir el ritmo, pero también puede hacerlo el verso libre, aunque es mucho más complicado lograrlo. Sin contenido en el poema no se va a ningún sitio, por otro lado. Y el lenguaje es básico en el poema, la materia verbal son los ladrillos del poema, lo que crea en los versos las imágenes, la reflexión y el pensamiento.

6 - ¿Hasta qué punto es deseable que un poema sea sencillo, desnudo, corto? ¿Es el paradigma del buen poema, conseguir delegar en el lector el mayor peso posible, a la hora de interpretarlo?

     El que un poema sea sencillo o no, depende del propio poema, no es paradigma de nada. El que sea sencillo o complicado es lo de menos, lo importante es la calidad del propio poema y lo que suscita en el lector, en el receptor del mismo. La poesía exige un esfuerzo en el lector, para su correcto entendimiento y disfrute. No se le puede pedir a un poeta que sea fácil para que los lectores lo entiendan. El vulgo quiere las cosas fáciles, que le den todo mascado. Para eso ya está el entretenimiento, los medios, etc., que destruyen conciencias y las aplanan. La poesía es la vanguardia del lenguaje y el pensamiento, un lugar de resistencia. Hay que esforzarse en la lectura de la poesía: aislarse del ruido exterior (que nos aturde, hoy en día más que nunca), abandonarse al poema en sí y dejarse impregnar por las imágenes y el espíritu de lo que quiere decirnos. No hacer eso es no entender nada acerca de la poesía, pero se trata de esforzarse para tener una mayor conciencia. Otra cosa es la poesía “popular” o fácil de digerir, cuya manifestación principal son las canciones pop malas o facilonas, que generalmente hablan de amor, y con el cual el público más sencillo se puede identificar. Eso también es poesía, pero otro tipo de poesía.
Respecto a la longitud del poema, creo que no tiene relación con su calidad. Puede haber poemas largos y otros cortos maravillosos e intensos. Ahora bien, es mucho más difícil escribir buenos poemas cortos que largos, por lo menos a mí me cuesta mucho más, ya que es muy delgada la línea que separa la concisión y exactitud de la falta de recursos o ideas.

7 - ¿Favorece a la poesía actual la gran variedad de temáticas y la ausencia de monolitos generacionales como los del 89 o 27?

     Es que el momento actual es muy diferente al de entonces. Vivimos en una sociedad del espectáculo (Guy Debord), en una dictadura económica y política, en un sistema super-informado lleno de basura, mentiras, noticias falsas en la prensa, en las redes, en internet, un inmenso basural lleno de ruido en el que existen algunos diamantes y piedras preciosas que son difíciles de encontrar, porque la figura del maestro-a ha sido destruida, y los pocos que quedan son difíciles de hallar porque el sistema educativo se ha ocupado de destruir la paideia, la educación. Es patética la falta de referencias y maestros que la mayoría de los poetas jóvenes afrontan. La relación maestro-discípulo o aprendiz es consustancial a la humanidad, y el sistema en que vivimos la ha destruido, para nuestra desgracia. Una consecuencia es que un buen número de poetas jóvenes carecen de referencias, solo se tienen a sí mismos y algunas otras referencias generacionales; pero generalmente carecen por completo de formación y de lecturas. Y la época actual (prisas, ruido, precariedad, egolatría, tecnología adictiva) no favorece en absoluto la construcción de una buena poesía.

8 - ¿En qué proporción el/la poeta deben vivir, más que escribir, o viceversa, para alcanzar un nivel elevado de calidad y honestidad en su creación?

     Un poeta –y creo que en general cualquier artista- debe, en primer lugar, vivir, con intensidad e integridad. La propia vida es la fuente de la escritura, generalmente. La escritura siempre es –o debería ser- comprometida, en ese sentido. La buena poesía es siempre de calidad, y honesta, por el mismo motivo. El arte nunca es una elucubración abstracta de la mente. El poeta siempre es guiado por la voz, la voz está inserta en la vida, en la naturaleza.

9 - Cuando creas poemas, ¿en qué medida lo haces con afán pedagógico?

     Yo creo que nunca hay afán pedagógico en lo que escribo. Las lecciones puede sacarlas el lector. Yo soy poeta, y por tanto solo transmito el poema, su verdad. No pretendo enseñar nada, solo manifiesto lo real, lo invisible.

10 - ¿Cuál crees que es la clave para hacer que un recital poético sea atrayente (Música durante la recitación o entre poemas, cantidad de poemas a leer, número de presentadores o lectores, temporalización, cualquier otro complemento)?

     La poesía es un lenguaje denso, intenso, requiere gran concentración del lector, del oyente en un recital. Por lo tanto, los recitales poéticos deben ser breves, máximo 30 ó 45 minutos. Preferentemente solo voz, sin música, aunque este complemento puede ser válido a bajo volumen, muy en segundo plano. Lo que sí funciona, entre poemas, es alguna actuación breve musical, de danza, o de otro medio de expresión. Siempre adecuado al tipo de recital, claro. Y es importantísima la labor del rapsoda que recite el poema. No todos los poetas son capaces de leer y recitar bien, de hecho destrozan sus poemas al leerlos.

11 – La famosa pregunta de escribir para uno mismo y/o para los demás.

        Creo que se escribe por necesidad, para uno mismo, sin otro afán que el de sacarlo fuera. Una vez creado el poema, el relato, ya no pertenece a uno mismo. Es para disfrute de todos.

12 – Si te apetece, hazte tú mismo/a esta pregunta final y contéstala (por supuesto).

    La respuesta la di en el punto anterior. Si hablamos de una recomendación a los jóvenes –y no tan jóvenes- poetas les diría que viviesen con intensidad y leyesen a buenos maestros-as, y estuviesen abiertos a otras formas de expresión artística. También, que no perdieran la curiosidad por todo lo que nos rodea, el candor y la bondad.



sábado, 2 de febrero de 2019

Lo que opina Joaquín Piqueras

Interesantes opiniones de Joaquín Piqueras, del que podéis ver también aquí algunas referencias en internet.


1 - ¿Cómo definirías tu poesía? ¿En qué proporción su temática y estilo surgen espontáneamente o son provocados?
No soy yo quién para analizar mi propia poesía. En el momento en el que la saco a la luz automáticamente le corto el cordón umbilical y pertenece al lector. Aún así le puedo dar mi opinión como receptor aventajado: es una poesía que nace de las entrañas, de los profundos abismos del ser. Es existencialista por necesidad, ajusta cuentas con la vida; pero lo hace con cierto distanciamiento irónico, convirtiendo la experiencia poética en una experiencia objetiva que navega por la conciencia colectiva. En ella se conjuga un 50% de espontaneidad y su homónima parte de provocación.

2 - Así como los pintores de larga trayectoria se dice que pintan siempre el mismo cuadro ¿Crees que el poeta que escribe habitualmente está elaborando siempre el mismo poema? ¿Cuál es tu caso?
Respondiendo a la primera pregunta, es cierto que muchos poetas parecen estar elaborando siempre el mismo poema, lo cual no resta para nada su calidad.
En mi caso, no lo creo. Cada poemario –e incluso cada poema- es una aventura experimental y experiencial diferente. Eso no significa que hayan temas y elementos formales que se reiteren: forman parte de tu estilo propio y personal.

3 - ¿En qué modo crees que tu poesía sirve o puede servir como terapia para tus lectores o para ti mismo/a?
Para mí la poesía surge como una necesidad y, en este sentido, me puede servir como terapia personal; mas no creo que esa tenga que ser su verdadera función.

4 - ¿En qué modo el/la poeta debe, o no, tender a elaborar una poesía de la totalidad?
La poesía de la totalidad no existe. En esta máxima tiene su éxito y también su propio fracaso la poesía de concepción romántica que aspira a alcanzar lo absoluto. Aspiro más a una poesía de la relatividad.

5 - Musicalidad (con o sin rima), contenido, lenguaje poético: ¿de cuál de estos tres pilares podría deshacerse un poema e incluso así, seguir teniendo calidad?
De ninguno. Como bien dices, son los pilares esenciales de un buen poema. La musicalidad y el ritmo – ya sean en verso regular, libre o libérrimo- son fundamentales. Lo decía Verlaine: “De la musique avant toute chose”. No se concibe una poesía sin ritmo, sin cadencia, sin musicalidad. Ni siquiera la poesía más voluntariamente prosaica puede prescindir de estos elementos.
Por otro lado, un poema puede tener más o menos contenido, pero es imposible una poesía que carezca de él, porque el material del que está hecha –las palabras- está henchido de significado y su referente es la vida.

6 - ¿Hasta qué punto es deseable que un poema sea sencillo, desnudo, corto? ¿Es el paradigma del buen poema, conseguir delegar en el lector el mayor peso posible, a la hora de interpretarlo?
Supongo que todo ello va con el estilo del que escribe. Yo sí tiendo a la esencialidad, a la máxima difícil sencillez, a la sugerencia explotada a través del lenguaje, más que a lo explícito y a lo retórico. Pero, como ya he dicho, eso va en el estilo de cada uno. También creo que el lector, al final, es quien hace el poema; y cuanta más ampliación de límites de interpretación le dejes, mayor riqueza tendrá el texto.

7 - ¿Favorece a la poesía actual la gran variedad de temáticas y la ausencia de monolitos generacionales como los del 98 o 27?
No creo que hubiera monolitos ni en la generación del 98 ni en la del 27. Al contrario, existía una gran variedad de temáticas y de voces. Todas las generaciones son abstracciones críticas hechas, generalmente, a posteriori.
El panorama poético actual es muy complejo. Desde luego que no se puede hablar de una generación monolita, sino todo lo contrario: hay riqueza de tendencias y estilos, lo cual, pienso, es muy beneficioso para la creación literaria. Después vendrán los críticos y, con perspectiva histórica, valorarán.

8 - ¿En qué proporción el/la poeta deben vivir, más que escribir, o viceversa, para alcanzar un nivel elevado de calidad y honestidad en su creación?
Lo decía perfectamente Lope de Vega:
¿Qué no escriba decís, o que no viva?
Haced vos con mi amor que yo no sienta,
que yo haré con mi pluma que no escriba.
Vida y escritura son, para el verdadero escritor, la misma cosa.

9 - Cuando creas poemas, ¿en qué medida lo haces con afán pedagógico?
La poesía nace por necesidad, sin ninguna pretensión pedagógica. No creo que mis poemas tengan un afán pedagógico. Ahora bien, otra cosa es el uso pedagógico que se haga de ella.

10 - ¿Cuál crees que es la clave para hacer que un recital poético sea atrayente(Música durante la recitación o entre poemas, cantidad de poemas a leer, número de presentadores o lectores, temporalización, cualquier otro complemento)?
La clave está en los poemas. Si son buenos, no necesitan de elementos complementarios. Ahora bien, si a ello le añadimos una buena “performance” el éxito está asegurado. Lo digo, sobre todo, para dar alcance a aquellos que no son consumidores habituales de poesía.

11 – La famosa pregunta de escribir para uno mismo y/o para los demás.
Uno escribe para sí mismo, en primera instancia. Pero después se da cuenta de que el escribir para uno mismo es totalmente egoísta; porque lo que uno escribe, aunque para él no signifique nada , para el lector puede ser toda una revelación.
Yo creo, como Rimbaud, en el poder vidente del poeta. Él es el único que sabe –sin saberlo- dar respuestas, navegando en el subconsciente colectivo, a nuestras más profundas preguntas existenciales. El poeta es un demiurgo imperfecto, pero fiable.

12 – Mi pregunta personal a mí mismo:
¿Qué función tiene actualmente la poesía?

Ya dejé escrito en un poema que la poesía es un “arma descargada de futuro para consumo onanista de unos pocos”. Después escribí en un haiku que escribir es “matar el tiempo/
sin derramar más sangre/que la palabra”. Pues reniego de estas dos afirmaciones, creo que la poesía, habida cuenta de su alcance mediático, si se hace un buen –y racional- uso de ella puede cambiar el mundo. Nos puede hacer mejores personas, con autonomía de pensamiento crítico.

jueves, 31 de enero de 2019

Lo que opina David Acebes Sampedro

Contestaciones del poeta y ensayista David Acebes Sampedro a nuestra encuesta. Son intensas, sinceras y pensamos que muy instructivas.
También podéis ver aquí algunas direcciones sobre sus actividades literarias.

Los libros de David                                         Premio Liliput de narrativa infantil   
Entrevista en el Norte de Castilla                                 Recogiendo premio de poesía en Renedo


1 - ¿Cómo definirías tu poesía? ¿En qué proporción su temática y estilo surgen espontáneamente o son provocados?
     Siempre digo que mi poesía es una poesía de tipo intelectual. Para mí existen dos tipos de poesía; la poesía sentimental, que quiere expresar un sentimiento (ya sea este de tipo amoroso o social, por ejemplo), y la poesía intelectual, que es la que yo practico, cuya intención es la de expresar un pensamiento. En la poesía sentimental solo es necesario expresar dicho sentimiento, por lo que la mayoría de los poetas que practican este tipo de poesía en la actualidad lo hacen a través del verso libre, que es más espontáneo y directo (se expresa el sentimiento y ya está), mientras que la poesía intelectual, la que viene del intelecto, te exige unos límites previos (la métrica o la rima, entre otros) que condicionan tu estilo y, de cierta manera, también tu temática. Para mí, con cada poema que escribo, con cada décima o soneto que compongo, acometo un reto y cuando el estilo encaja más o menos bien con el pensamiento que se ha tratado de expresar diría que es un reto conseguido.

2 - Así como los pintores de larga trayectoria se dice que pintan siempre el mismo cuadro. ¿Crees que el poeta que escribe habitualmente está elaborando siempre el mismo poema? ¿Cuál es tu caso?
     Tengo muchos amigos poetas que tienen como referente a Francisco Brines y todos ellos hacen hincapié en esta idea. El gran poeta de Oliva siempre está escribiendo el mismo poema. A mí esta idea no me desagrada, pues imagino mi obra poética como un gran palimpsesto. Supongo que se debe a que uno nunca está contento con lo que escribe y el proceder de todo poeta que se precie es el de intentarlo otra vez, tachar lo escrito y sobrescribir de nuevo, hasta alcanzar, en suma, el poema perfecto. Obviamente, esto nunca sucede y corremos el peligro de vivir obsesionados con la «perfección». Sinceramente, prefiero olvidar lo escrito y empezar desde cero.

3 - ¿En qué modo crees que tu poesía sirve o puede servir como terapia para tus lectores o para ti mismo/a?
     Mi poesía no sirve como terapia. Diría que mi poesía es, como mucho, «reveladora». Creo, como Claudio Rodríguez, que la claridad siempre viene del cielo y que se puede encontrar en algunos poemas (no en todos, por supuesto). A lo que aspiro humildemente es a que el lector acepte el reto que yo le propongo y descubra el hecho poético que he tratado de encerrar en un determinado poema. Si el lector lo descubre es cuando podríamos decir que se ha producido una «revelación» y que el poema (que parte de la mente del autor y termina en la del lector) se ha completado.

4 - ¿En qué modo el/la poeta debe, o no, tender a elaborar una poesía de la totalidad?
     Como tendencia me parece bien, pero creo que la totalidad solo se alcanza a través de la suma de las partes. En mi caso, elaboro poéticas parciales (el amor hueco, la teoría de los ojos singulares, el deseo concebido como un espectro, etc.). Por el momento, no aspiro a más, pues entiendo que será una cuestión de tiempo el concluir más poéticas parciales que en conjunto se acerquen algún día a algo parecido a una poética de la totalidad.

5 - Musicalidad (con o sin rima), contenido, lenguaje poético: ¿de cuál de estos tres pilares podría deshacerse un poema e incluso así, seguir teniendo calidad?
Creo que la poesía es un don (nuevamente estoy citando a Claudio Rodríguez) y que admite todas las posibilidades. Soy un defensor de la rima, pues es un recurso que me caracteriza, pero ahora me interesan mucho más poetas como Heberto de Sysmo o Cleofé Campuzano que construyen sus poemas a partir del lenguaje. Aunque en sus poemas obviamente haya musicalidad y siempre tengan contenido, estos poetas -en la estela de Jaime Siles, por ejemplo- construyen sus poemas a partir de un determinado lenguaje, principalmente poético. Este afán de búsqueda me tiene fascinado...

6 - ¿Hasta qué punto es deseable que un poema sea sencillo, desnudo, corto? ¿Es el paradigma del buen poema, conseguir delegar en el lector el mayor peso posible, a la hora de interpretarlo?
     En la actualidad, escribo poemas largos (últimamente casi todos tienen cien versos), pero los compongo a base de décimas (por tanto, podemos entender que escribo poemas largos de cien versos o que escribo poemas cortos de diez versos, que agrupo de diez en diez). Parece un tema baladí, pero no lo es. En mi caso, actúo de esta manera pues he hecho mío un consejo que aprendí de Borges. Al argentino le gustaba escribir sonetos porque decía que su brevedad le permitía llevarlos en la cabeza durante todo el día y darle vueltas al asunto. Yo hago lo mismo con mis décimas. Por las mañanas, cuando me levanto, suelo recibir la «claridad» del primer verso y luego durante el resto del día resuelvo el enigma que todo poema concita.

7 - ¿Favorece a la poesía actual la gran variedad de temáticas y la ausencia de monolitos generacionales como los del 98 o 27?
     Creo que sí. Por mi forma de ser, valoro mucho lo que yo no soy capaz de hacer, así que, cuanta más variedad haya, creo que es mejor para todos. Por otra parte, como escritor (como lector los grandes nombres de la generación del 98, del 14 o del 27 siempre están ahí) tengo mis propios referentes, compañeros a los que yo considero mis maestros pues de alguna forma están constantemente enseñándome cosas... Podría citar al zamorano Luis Ramos o a los vallisoletanos Boris Rozas, Santiago Redondo o Hernández Baruque, por ejemplo. De este último acabo de reseñar su último poemario 39 peldaños, que está compuesto por sextinas, que para mí ha sido todo un estímulo creativo...

8 - ¿En qué proporción el/la poeta deben vivir, más que escribir, o viceversa, para alcanzar un nivel elevado de calidad y honestidad en su creación?
    En mi caso, los conceptos de «vida» y «literatura» no están relacionados. Entiendo que los que practican la poesía sentimental necesitan vivir para sentir algo y después escribirlo. Para mí, en cambio, se trata más bien de pensar, y ese pensamiento no suele requerir un componente vital que lo preceda. Me refiero a que yo puedo crear una poética sobre el amor hueco (que está basado en la tesis del amor líquido de Bauman, por cierto), pero no necesito haber vivido un amor de este tipo. Simplemente, constato una realidad que me rodea y que intento plasmar poéticamente. Para ser sincero, diría que no necesito vivir (en el sentido de acumular experiencias) para escribir, me basta con que vivan otros para que yo lo vea y pueda transformar dichas vivencias en un pensamiento poético descifrable para todos.

9 - Cuando creas poemas, ¿en qué medida lo haces con afán pedagógico?
     Pues según me han dicho creo que en gran medida. Hace un par de años, como miembro del Colectivo DARt de Poesía Visual, participé en unas jornadas en homenaje a Claudio Rodríguez. Dentro del seminario que se llevo a cabo en Zamora, expuse -junto a los compañeros Atilano Sevillano y Rafael Marín- algunos poemas visuales que materializaban la obra poética del maestro zamorano. Pues bien, alguno de los asistentes criticó nuestro afán pedagógico, a lo que yo respondí que si con mis poemas visuales lograba captar la atención de los jóvenes o de personas que no conocieran la obra de Claudio, me daba por satisfecho.

10 - ¿Cuál crees que es la clave para hacer que un recital poético sea atrayente (Música durante la recitación o entre poemas, cantidad de poemas a leer, número de presentadores o lectores, temporalización, cualquier otro complemento)?
     Yo lo tengo claro, pero es algo subjetivo. Como soy nefasto recitando poemas, pero sé por otra parte que soy muy didáctico, lo que hago es convertir mis recitales en clases de poesía. Leo mis poemas y luego los explico y de esta forma consigo, creo yo, captar la atención del público. En otros ambientes, en bares o en micros-abiertos, no me siento a gusto, pues sé que no se me oye bien y, por tanto, no se me entiende. Es importante conocer las virtudes de cada uno y obrar en consecuencia.

11 – La famosa pregunta de escribir para uno mismo y/o para los demás.
     Creo que es importante escribir para uno mismo, resolver en primera persona el reto poético que se va a proponer al lector. Además, como ya dije en una ocasión, los poetas (al menos los que no formamos parte del canon) tenemos solo lo que yo he denominado como «lectores potenciales». Puede que nos lean o puede que no. Por tanto, si escribimos, lo hacemos de cara al futuro y sin saber muy bien si nos van a leer...

12 – Si te apetece, hazte tú mismo/a esta pregunta final y contéstala (por supuesto).
¿Qué opino del auge que está teniendo últimamente el aforismo poético?
     Todo lo que nos rodea es susceptible de ser convertido en poesía, por lo que estoy muy a favor de experimentar, de romper barreras y de relacionar unas disciplinas con otras. Precisamente, en septiembre de este año verá la luz un libro que hemos escrito al alimón el poeta valenciano José Antonio Olmedo López-Amor y yo y donde nos planteamos la posibilidad de combinar el aforismo clásico y certero con otras variantes de la poesía, principalmente la breve. Es un trabajo del que estoy muy orgulloso.

lunes, 28 de enero de 2019

Lo que opina Juan Carlos García Hoyuelos

Aquí podréis leer las opiniones sobre poesía de Juan Carlos García Hoyuelos. Además "pinchando" en estas direcciones, encontraréis información sobre él.




1 - ¿Cómo definirías tu poesía? ¿En qué proporción su temática y estilo surgen espontáneamente o son provocados?
Es mi prolongación más allá de esa parcela donde sólo quepo yo. Acapara mi estado de ánimo, la luz o la niebla de ese día, con sus contraluces, me despierta de los sueños o me sumerge en ellos. Soy uno de esos poetas nostálgicos, a los que les gusta arroparse de vivencias, no puedo evitarlo, y es más, es donde me siento cómodo, porque mis poemas no son aprendidos sino pura biografía. Poéticamente tiendo al romanticismo, con una buena dosis de sensualidad y hasta de erotismo. Por supuesto que también en mi repertorio hay poemas a temas actuales, contra el machismo, a favor de la diversidad y también a mi amada tierra, Castilla.
En una ocasión un poeta que me estaba presentando en Andorra, me hizo la siguiente pregunta: ¿amas o has amado tan intensamente que no se te agota las mil formas de plasmarlo?, ¿hasta cuándo?

2 - Así como los pintores de larga trayectoria se dice que pintan siempre el mismo cuadro ¿Crees que el poeta que escribe habitualmente está elaborando siempre el mismo poema? ¿Cuál es tu caso?
Indudablemente, aunque tal vez el registro sea un poco más amplio. El mensaje es el mismo, cambia la envoltura del poema, sus metáforas, las estrofas, los puntos seguidos serán más o menos pausados, las exclamaciones aparecerán sin rubor o tenderán al anonimato.
Para mí todos mis poemarios son inacabados, son capítulos con el mismo hilo conductor. El estado anímico, las circunstancias, la madurez, observar desde la distancia los hechos que te llevaron a escribir lo que escribiste, son los tímidos movimientos en esos rasgos poéticos que te identifican y de los que no puedes zafarte. Y está bien que así sea, superado el sonrojo inicial por quedar al desnudo ante los lectores, es una marca que te identifica. Prefiero ser un poeta de estilo inconfundible, del mismo modo que cuando ves un cuadro sabes si es un Monet, Sorolla o un Goya. Conseguir eso, la personalidad en el verso, gustes o no, es fantástico.

3 - ¿En qué modo crees que tu poesía sirve o puede servir como terapia para tus lectores o para ti mismo/a?
En primer lugar me sirve a mí como terapia, de eso no cabe la menor duda. A veces consigo el antídoto, lo que ocurre es que los sentimientos son mutables y la dosis cambia, cada momento tiene su prospecto y cada poesía tiene una efectividad.
Me imagino que me ocurre como a otros poetas, cuando un poema mío es leído por otra persona deja, en cierta manera, de ser parte de tu hacienda y pasa a ser de quien lo hace suyo. No importa lo que el autor haya querido expresar, ni de nada sirve el análisis de sus metáforas. El poema de deshoja tantas veces como personas lo hayan leído. No soy amigo del purismo poético, del examen refinado del profesional de la poesía, prefiero las sensaciones de los lectores, jamás se equivocan.

4 - ¿En qué modo el/la poeta debe, o no, tender a elaborar una poesía de la totalidad?
No soy quien para decir a otros poetas lo que deben de hacer o qué objetivos han de conseguir con su obra. No soy juez ni parte. La poesía como otros géneros literarios y demás artes (por ejemplo la pintura o la música) son modificables, oscilan sus tendencias, formas o expresiones, y lo que hoy es una locura, es muy posible que en un futuro, cercano o no, la poesía cambie de piel hasta ser una cosa distinta. ¿Y dejará de ser por ello poesía? No, y quien dude lo que digo, es tan fácil como repasar su transformación, de la poesía de los trovadores a la belleza estética de la generación del 27, pasando por la poesía china, con sus versos pentasílabos y heptasílabos, o aquella que supuso una revolución de las formas como fue la generación del 98, hasta llegar al rap, que no deja de ser poesía.
A mí me gusta seguir mi camino, que no es mejor ni peor, sino el mío y distinto.

5 - Musicalidad (con o sin rima), contenido, lenguaje poético: ¿de cuál de estos tres pilares podría deshacerse un poema e incluso así, seguir teniendo calidad?
Creo que la poesía ha de liberarse de pilares y mucho menos seguir patrones. La belleza del poema es lo primordial, su fin es la capacidad de transmitir. ¿De qué me sirve un poema bien estructurado, con perfectos sonetos, sobre una temática, si al leerlo no llega, no te transporta a ese limbo de éxtasis? Me interesa más las emociones que causa un poema que su elegancia, es más importante su huella que el camino recorrido. Lógicamente a un poeta se le tiene que exigir plástica en su obra, pero sin caer en las excentricidades de algunos puristas.
¿Qué es un poema de calidad?, podría contestarlo con otra pregunta, ¿alguien me asegura que un poema descartado en un concurso no sea rescatado algún día, pasadas unas generaciones, como uno de los grandes poemas que todo el mundo ha de conocer?

6 - ¿Hasta qué punto es deseable que un poema sea sencillo, desnudo, corto? ¿Es el paradigma del buen poema, conseguir delegar en el lector el mayor peso posible, a la hora de interpretarlo?
¿Es más hermoso un río corto o uno con gran recorrido? Igual ocurre con un poema, lo menos importante es la extensión, sino la distancia que va entre el inicio de la lectura y la emoción, su capacidad de envolvernos. Hay poemas cortos que consiguen seducirnos y no necesitan de afluentes, remansos ni esclusas, y otros que siendo largos no distraen nuestra atención, porque es lo peor que puede ocurrir a un poema, que nos aburra. Eso es terrible.
Personalmente, me encantan los poemas cortos, esos que con unos pocos versos nos descolocan por su mensaje rotundo o su belleza. Como tengo mucho de castellano y algo de vasco, tiendo a sintetizar el contenido de mis poemas, al final y al cabo es como mi forma de expresarme del día a día; por timidez o por mi carácter recio y directo, los adornos no forman parte de mis conversaciones.

7 - ¿Favorece a la poesía actual la gran variedad de temáticas y la ausencia de monolitos generacionales como los del 89 o 27?
Difícil contestar a esta pregunta, porque la respuesta la tiene otra generación distinta a la nuestra. ¿Cuándo fue la estética de Vincent van Gogh un referente en la pintura? Con la poesía pasa otro tanto, las tendencias y sus exigencias son caprichosas, habrá poetas contemporáneos que aún con varios premios en su haber, sean uno más en la lectura de quien ama rebuscar autores de otro momento, y otros que, hoy desconocidos, sean descubiertos después de fallecidos.
Lo de menos es si la poesía actual tiene referentes o un bagaje de nombres que alimenten una nueva generación de poetas, sino si tiene calidad para ser recordada. Para mí no hay duda que se está escribiendo una poesía de gran calidad, fantástica, y por fortuna contamos con nuevos mimbres. No hace muchos años la poesía era el patito feo de la literatura; eso, por fortuna, está cambiando gracias en gran parte al interés de los jóvenes. Qué tipo de poesía y sus matices, se escribirán después de los críticos del momento.

8 - ¿En qué proporción el/la poeta deben vivir, más que escribir, o viceversa, para alcanzar un nivel elevado de calidad y honestidad en su creación?
Todo es importante y a la vez relativo, las vivencias personales imprimen carácter, es complicado hacer un doble salto mortal sin haber entrenado. Sin embargo, por encima de todo está la capacidad de saber transmitir. Valga como ejemplo, aquellos profesores con más conocimientos y experiencia académica que un recién licenciado, y sin embargo no consiguen despertar la atención de sus pupilos, y lo que debiera ser un traspaso de conocimientos, se convierte en un fiasco.
En la poesía no es distinto, tener un dominio del idioma, su gramática, es fundamental, tanto como experimentar, imaginar, anhelar, redimirse en los sentimientos... Ambos, escribir y vivir son complementarios, los dedos y la mano.

9 - Cuando creas poemas, ¿en qué medida lo haces con afán pedagógico?
A veces. La pedagogía no son las poesías, sino lo que hago posteriormente con la obra poética, en los dos últimos poemarios publicados he mostrado la diversidad lingüística de Iberia, sus poemas han sido traducidos a todas las lenguas ibéricas y al ladino (sefardí), lengua de origen castellana que los judíos sefardíes, después de más de 500 años de la expulsión de la Península Ibérica, siguen hablando. Muchas de esas poesías han sido versionadas musicalmente. Como muestra esta canción en ladino, versión musical de una poesía mía que ha adaptado la cantante sefardí Yasmin Levy:
Diferente es mi próximo poemario dedicado a Castilla, hay poesías que desgranan su ámbito geográfico, pese a que hoy en día no forman parte de ella, y otras poesías que pretenden hacernos pensar sobre el concepto de la misma Castilla, su futuro y la manipulación a la que ha sido sometida.

10 - ¿Cuál crees que es la clave para hacer que un recital poético sea atrayente (Música durante la recitación o entre poemas, cantidad de poemas a leer, número de presentadores o lectores, temporalización, cualquier otro complemento)?
Te puedo decir cómo son mis recitales. Cierto es que son un tanto peculiares, ya que como he citado en la anterior pregunta mis dos últimos poemarios están traducidos a las distintas lenguas ibéricas y al sefardí. Salvo excepciones muy puntuales, alterno recitaciones declamadas por varios participantes con vídeo-clips musicales, versiones musicales de algunas de las poesías del poemario presentado. Francamente funciona muy bien, se hacen muy amenas y participativas las presentaciones. Las recitaciones acompañadas de música, bien sea con un guitarrista, pianista u otro instrumento musical es un plus que agradece el público.
Bajo mi punto de vista, la presentación de un autor tiene que ser concisa, destacando los datos biográficos más importantes y curiosos, y huir de dilaciones innecesarias. Una presentación bien programada, sin extenderse demasiado (una hora u hora y media es suficiente), donde no falte una gama de voces, mejor con música, y dejando manos libres a la improvisación, son los ingredientes necesarios para que una presentación tenga éxito, independientemente del número de asistentes.

11 – La famosa pregunta de escribir para uno mismo y/o para los demás.
Si escribes buscando la condescendencia de quien te lee estamos cometiendo un error, los versos tienen que fluir de una forma natural, espontánea. A partir de ahí, toca revisar, mejorar lo que haya que mejorar, sin caer en la autocomplacencia ni en el expurgo de la primera lectura. Superada la exigencia del propio escritor –el primer crítico, a veces severo, es el autor-, lo que más complace es compartir el poema con tus lectores; hacerlo sin haber registrado los poemas tiene sus riesgos, por supuesto, todos sabemos que existe el plagio parcial o total de un poema, y las redes sociales, si bien es un escaparate apetecible, tiene sus contraindicaciones a tomar muy en cuenta.
Respeto mucho y admiro a los poetas que escriben para los demás, son los que considero los aspirantes a premios, accésit, profesionales de los recitales. Tal vez por mi forma de ser o porque me considero un poeta más, en un proceso de aprendizaje constante e inacabable, huyo de los concursos poéticos. No quiero que parezca una falsa modestia, ni mucho menos, pero me conformo con la valoración de mis lectores y de mis amigos poetas. Me gusta innovar en la poesía, me fascinan combinar poesía y música, o diversidad lingüística, o escribir un libro en el que convivan poesía e historia, entrevistas culturales, obras pictóricas, etc. Y no lo busco para ser original ni por diferenciarme del resto de los poetas, la combinación de diferentes artes son complementos de un mismo vestuario que, en perfecta armonía, me llenan por igual. ¿Por qué no experimentar con ellos?

12 – Si te apetece, hazte tú mismo/a esta pregunta final y contéstala (por supuesto).
Me preguntaría y lo hago extensible a quien me lea, ¿cuál es, según tu criterio, la mejor poesía que has escrito, o esa poesía está por llegar?
El mejor poema que he escrito es sencillo, con un fuerte contenido emocional, versos que al recitarlos arrancaron alguna lágrima de una persona que me estaba escuchando; sólo por eso, por esa emoción compartida, merece la pena ser un poeta. Se titula “Tus lágrimas de acero” y dice así (voz de Raquel Lanseros):