sábado, 25 de abril de 2020

Lo que opina Ana Bermejo

Aquí tenemos las respuestas a nuestro cuestionario de la poeta Ana Bermejo.
Si queréis saber algo más sobre su actividad poética, aquí tenéis algunas direcciones.



1 - ¿Cómo definirías tu poesía? ¿En qué proporción su temática y estilo surgen espontáneamente o son provocados?
Mi poesía es una poesía que se nutre vivamente del lenguaje y mis experiencias vitales. Es sencilla y cercana. Es una poesía en la que intento que la imagen poética pertenezca a lo cotidiano. 
En cuanto a si es espontánea o provocada, como he mencionado anteriormente es un poco de ambas, me gusta jugar con los adjetivos, con la imagen… hacer sencillo lo que no lo es; pero también me dejo llevar por el sentimiento, por cada momento… ir en un autobús mirando el paisaje, una cena con amigos, el silencio de la noche...


2 -  Así como los pintores de larga trayectoria se dice que pintan siempre el mismo cuadro ¿Crees que el poeta que escribe habitualmente está elaborando siempre el mismo poema? ¿Cuál es tu caso?
El poeta siempre va a buscar mejorar, por lo tanto, el poema va a representar ese yo de forma constante; por supuesto que no es el mismo pero sí puede ser la misma esencia. Ese constante cambio en la vida lo llevo a mis versos.


3 - ¿En qué modo crees que tu poesía sirve o puede servir como terapia para tus lectores o para ti mismo/a?
Para mí la poesía cura, pero no con esa intencionalidad de terapia. la poesía está en cada cosa que hacemos, en la que vemos, en la que sentimos. Y al igual que otros géneros, forma parte de la vida.


4 - ¿En qué modo el/la poeta debe, o no, tender a elaborar una poesía de la totalidad?
Totalidad es la vida con las partes buenas y las malas, ¿a dónde debe acercarse el poeta, qué es totalidad? Toda poesía pertenece a un todo que es esa circunstancia, vivir. Después cada uno podrá entender dicho término a su manera.


5 - Musicalidad (con o sin rima), contenido, lenguaje poético: ¿de cuál de estos tres pilares podría deshacerse un poema e incluso así, seguir teniendo calidad?
De ninguno, la poesía tiene que ser reflejo de ese lenguaje poético y la musicalidad. 


6 - ¿Hasta qué punto es deseable que un poema sea sencillo, desnudo, corto? ¿Es el paradigma del buen poema, conseguir delegar en el lector el mayor peso posible, a la hora de interpretarlo?
Hay muchos poemas, muchos lectores…¿por qué quedarnos con uno sólo? Las interpretaciones también varían en nuestras propias lecturas según el momento que estemos viviendo. 


7 - ¿Favorece a la poesía actual la gran variedad de temáticas y la ausencia de monolitos generacionales como los del 89 o 27?
No sé en qué medida favorece o no; sé que la variedad siempre ha estado ahí; aunque actualmente estamos viviendo en el ámbito de la poesía muchos cambios, muchas voces… tanto es así que el crecimiento de las redes sociales hace que hoy en día todo valga...supongo que ahí está lo que realmente tenemos que resolver como sociedad y como lectores.


8 - ¿En qué proporción el/la poeta deben vivir, más que escribir, o viceversa, para alcanzar un nivel elevado de calidad y honestidad en su creación?
La poesía es vida. El poeta escribe sobre la vida, sobre aquello que le acontece a él o a la sociedad. No hay más honestidad que vivir. Todos conocemos el verso de Celaya “la poesía es un arma cargada de futuro” y eso sigue siendo así. 


9 - Cuando creas poemas, ¿en qué medida lo haces con afán pedagógico?
Nunca. No creo en la poesía como algo pedagógico excepto cuando son obras de dicha temática, o incluso obras de las que sí aprender.


10 - ¿Cuál crees que es la clave para hacer que un recital poético sea atrayente (Música durante la recitación o entre poemas, cantidad de poemas a leer, número de presentadores o lectores, temporalización, cualquier otro complemento)?
Como todos alguna vez he leído en público. Nunca me he planteado si era necesario la música o el número de espectadores… Creo que la poesía tiene que ser disfrutada por el lector y por el oyente;  si le añades otros artefactos no tiene por qué ser mejor o peor. 
No creo que haya una clave para que un recital sea atrayente. Dependerá siempre de la agilidad del poeta y de la recepción del oyente. 


11 – La famosa pregunta de escribir para uno mismo y/o para los demás.
Yo escribo para mi y para los demás. Creo que todos lo hacemos en cierta medida; pero también soy consciente de que el otro puede vivir sin mi poesía. Yo llevo años escribiendo y mi primer poemario fue publicado en 2018.  ¿Cuantos buenos poetas habrá que no conozcamos?


12 – ¿Todo vale?
Vale todo lo que nosotros queremos que valga.

sábado, 14 de marzo de 2020

Lo que opina Javier Díaz Gil

Aquí tenemos las opiniones sobre creación poética de Javier Díaz Gil, de quien podéis conocer más detalles en las siguientes direcciones.
 Sobre su libro "La palabra y la carne"         Recitando el poema "8 de octubre de 2016"  
Entrevista en la revista Monolito                                Currículum poético



1 - ¿Cómo definirías tu poesía? ¿En qué proporción su temática y estilo surgen espontáneamente o son provocados?
       Mi poesía parte de la emoción. Sin esa emoción primera sentida por el poeta creo difícil poder transmitir algo al lector. Luego se sustenta en lo formal, el ritmo, las imágenes, lo narrativo en ocasiones, el símbolo… El poema nace y busca su propia forma de expresión, a veces necesita de una estructura clásica como un soneto, otras, del verso libre, las imágenes surrealistas, los silencios… Surgen espontáneamente, no los provoco.

2 - Así como los pintores de larga trayectoria se dice que pintan siempre el mismo cuadro ¿Crees que el poeta que escribe habitualmente está elaborando siempre el mismo poema? ¿Cuál es tu caso?
        No creo que esté escribiendo siempre el mismo poema. La poesía va unidad irremediablemente a la propia biografía. Nuestra experiencia con el mundo que nos rodea, el compromiso con lo que sucede, nuestras emociones, nuestros estados de ánimo son los que marcan los temas de mi poesía. Lo que sí es cierto es que hay temas recurrentes a los que se regresa siempre en un poema: el amor, el paso del tiempo, la propia palabra poética…

3 - ¿En qué modo crees que tu poesía sirve o puede servir como terapia para tus lectores o para ti mismo/a?
        La poesía le sirve al poeta para volcar sus emociones en un papel y es para mí, sobre todo, una forma de conocimiento. En ese sentido, me sirve no tanto como desahogo sino como de reconocimiento interior, de mi relación con el mundo y con los que me rodean. Ese conocimiento no debe ser algo personal, anecdótico, sino universal de modo que el lector se pueda reconocer en tu poema y se vea reflejado en él como en un espejo. El lector no debe salir indiferente de un poema.

4 - ¿En qué modo el/la poeta debe, o no, tender a elaborar una poesía de la totalidad?
        No entiendo como tarea realizar una poesía de la totalidad. Si bien es cierto que ningún tema le es ajeno a la poesía y puede haber poesía en el deporte, en la ciencia, en el paisaje, en el cuerpo y en el espíritu. La poesía está en la mirada del poeta.

5 - Musicalidad (con o sin rima), contenido, lenguaje poético: ¿de cuál de estos tres pilares podría deshacerse un poema e incluso así, seguir teniendo calidad?
      Si tengo que deshacerme de uno de ellos, podría prescindir del llamado lenguaje poético. Sin musicalidad y sin contenido no existe el poema.

6 - ¿Hasta qué punto es deseable que un poema sea sencillo, desnudo, corto? ¿Es el paradigma del buen poema, conseguir delegar en el lector el mayor peso posible, a la hora de interpretarlo?
       En poesía hay una máxima que dice que “menos es más”. A la hora de corregir un poema sucede a menudo que sobran versos que lo que quieres decir ya está dicho y no añade nada más el resto de versos. De todas maneras cada poema busca su propia expresión. A veces se necesita del poema largo, narrativo, para contar algo, otras te basta con la esencialidad, la brevedad de un haiku.
      Por otro lado, no hay que darle el poema “hecho” al lector. El poema debe tener muchas interpretaciones, muchos niveles de lectura. La experiencia del lector completa siempre el poema.

7 - ¿Favorece a la poesía actual la gran variedad de temáticas y la ausencia de monolitos generacionales como los del 98 o 27?
       Sí que la favorece. El que haya un estilo generacional encorseta la poesía e invalida cualquier forma distinta de la establecida. La expresión poética es múltiple y aprendemos, gracias a ello, unos de otros de la forma y del fondo con que se expresan los demás.

8 - ¿En qué proporción el/la poeta deben vivir, más que escribir, o viceversa, para alcanzar un nivel elevado de calidad y honestidad en su creación?
       Creo que el poeta debe vivir, la poesía es siempre consecuencia de la vida. De hecho, me suceden periodos sin escritura y no hay que forzarla. Para mí, forzar un poema significa no ser honesto. Hay que dedicarse a vivir, a estar vigilante y en espera de que surja de nuevo el poema. El poema se alimentará de lo vivido.

9 - Cuando creas poemas, ¿en qué medida lo haces con afán pedagógico?
      No es consciente por mi parte, no escribo con un afán pedagógico intentando enseñar algo a los demás. La poesía debe emocionar, debe plantear preguntas, no ofrecer respuestas.

10 - ¿Cuál crees que es la clave para hacer que un recital poético sea atrayente (Música durante la recitación o entre poemas, cantidad de poemas a leer, número de presentadores o lectores, temporalización, cualquier otro complemento)?
      Un recital poético tiene como base la propia palabra poética. Y es importante, en primer lugar, saber leer y recitar tu propia poesía. A mí me gusta introducir la lectura del poema poniendo en antecedentes a las personas que te escuchan contando algo del poema. Intento de este modo hacer cómplice al que lo escucha. En una presentación de un libro puedes apoyarte a veces en la música, en la proyección de imágenes… La presentación de un libro tiene un componente de puesta en escena para la que pueden ayudarte todos esos elementos.

11 – La famosa pregunta de escribir para uno mismo y/o para los demás.
       La poesía se escribe primero para uno mismo, es una necesidad de expresión de tu propia emoción. Pero como cualquier mensaje, ésta no tiene sentido si no llega también desde el emisor (el poeta), al receptor (el lector). El poema necesita completar ese ciclo.

12 – Si te apetece, hazte tú mismo/a esta pregunta final y contéstala (por supuesto).
       No sabría qué preguntarme, pero sí añadiré lo importante que es para mí el contacto con otros escritores, a través de Tertulias, Festivales, Foros en Internet… Escribir y compartirlo con gente que tiene criterio para ayudarte a mejorar, a corregirte, a aprender en definitiva. El poeta no es un ermitaño, en el siglo XXI es un ser social conectado con el mundo. Sin la vida, sin esa interrelación no hay poesía.

sábado, 11 de enero de 2020

Lo que opina David González

Aquí están las opiniones de David González sobre su quehacer poético. Tenéis más información sobre él, en estas direcciones.



    1.- ¿Cómo definirías tu poesía? ¿En qué proporción su temática y estilo surgen espontáneamente o son provocados?
La definiría como poesía de no ficción, y englobados en este axioma, estos otros dos: poesía de la conciencia crítica y poesía de la consciencia, término este último acuñado por Natalia Salmerón Suero, licenciada en Filología Hispánica, en su proyecto final de carrera: Aquello que conservamos después del naufragio. Un acercamiento a la poética de la consciencia de David González, publicado por la Editorial Origami en el año 2015.
Al ser la mía una poesía inequívocamente autobiográfica, su temática y su estilo surgen en la misma proporción ya que son dictados por mi propia existencia, por la vida que llevo en este desastre de sociedad en la que vivo.

    2.- Así como de los pintores de larga trayectoria se dice que pintan siempre el mismo cuadro, ¿crees que el poeta que escribe habitualmente está elaborando siempre el mismo poema? ¿Cuál es tu caso?
Si te digo la verdad, no lo sé… En mi caso, al menos temáticamente, creo que no… En cualquier caso, se escriba o no el mismo poema, lo que importa, lo que a mí me importa, es que ese poema sea un buen o un gran poema.

    3.- ¿En qué modo crees que tu poesía sirve o puede servir como terapia para tus lectores o para ti mismo/a?
Me consta que alguno de mis lectores ha superado circunstancias extremadamente adversas gracias, siempre según ellos, a la fuerza que le transmitían mis poemas… En cuanto a mí mismo, esto te puedo decir: cuando en el año 1987 salí de la cárcel tras cumplir mi condena, cada noche a partir de entonces sufría angustiosas y horribles pesadillas y solía despertarme a grito limpio y sudando… Pues bien, diez años después, cuando terminé de escribir mi libro El demonio te coma las orejas, libro que poetizaba mis duras experiencias carcelarias, las pesadillas que me acosaban cada noche cesaron por completo, desaparecieron para siempre. Así que, sin ningún género de dudas, escribir poesía me sirve como terapia.

    4.- ¿En qué modo el/la poeta debe, o no, tender a elaborar una poesía de la totalidad?
El poeta, o eso pienso, solo debe tender a una meta: escribir su poesía de la manera más honesta y artística que le sea posible.

    5.- Musicalidad (con o sin rima), contenido, lenguaje poético: ¿de cuál de estos tres pilares podría deshacerse un poema e incluso así, seguir teniendo calidad?
En lo que a mí atañe, de ninguno de los tres. En la poesía que escribo, es el contenido el que determina el lenguaje poético y la musicalidad.

    6.- ¿Hasta qué punto es deseable que un poema sea sencillo, desnudo, corto? ¿Es el paradigma del buen poema conseguir delegar en el lector el mayor peso posible a la hora de interpretarlo?
Lo deseable, insisto, es que se trate de un buen o un gran poema.
En mi humilde opinión, es el paradigma de todo lo contrario: es el paradigma del mal poema. Como lector, no tengo por qué perder el tiempo interpretando algo que su autor no ha sabido o no ha querido expresar de manera clara y tajante.

    7.- ¿Favorece a la poesía actual la gran variedad de temáticas y la ausencia de monolitos generacionales como los del 89 o 27?

Definitivamente, sí.

    8.- ¿En qué proporción el/la poeta deben vivir, más que escribir, o viceversa, para alcanzar un nivel elevado de calidad y honestidad en su creación?
Yo creo que con independencia de la proporción, sea la que sea, en ninguno de los dos casos se garantiza un nivel elevado de calidad y honestidad en la creación.

    9.- Cuando creas poemas, en qué medida lo haces con afán pedagógico?
En ninguna. Cuando escribo poemas, lo hago con un solo afán: explicarme a mí mismo, limpiarme por dentro. Y también, en mis poemas de carácter marcadamente social, para dar testimonio de primera mano, como testigo de cargo, sobre determinadas realidades que, a mi juicio, no deberían caer en el olvido.

    10.- ¿Cuál crees que es la clave para hacer que un recital poético sea atrayente? (Música durante la recitación o entre poemas, cantidad de poemas a leer, número de presentadores o lectores, temporalización, cualquier otro complemento?)
Para mí, solo hay una clave: no aburrir al personal. En cualquier caso, el público que asiste a un recital lo hace para escuchar la palabra, la voz, del poeta, así que del acierto en la elección de los poemas, de su fuerza y sentimiento al recitarlos depende que el recital sea o no atrayente.

    11.- La famosa pregunta de escribir para uno mismo o para los demás.

Solo escribiendo para uno mismo se escribe para los demás.

    12.- ¿Cuál es para ti la mejor definición de poesía?

La de Gustavo Adolfo Bécquer: Poesía eres tú.

lunes, 23 de diciembre de 2019

Lo que opina Isabel Rezmo

Aquí tenéis las opiniones de Isabel Redmo, poeta muy activa en cuanto a creación y organización de eventos poéticos. Para más detalles podéis consultar estas direcciones.


1 - ¿Cómo definirías tu poesía? ¿En qué proporción su temática y estilo surgen espontáneamente o son provocados?
          ¡Qué difícil es definirla! Creo que el poeta se define a sí mismo por lo que ve, vive, y le afecta. También es difícil decir por qué te dedicas a ella. Nace porque sí, porque es ella la que llama a tu garganta. Llama a tus manos. Nace en ti la necesidad de expresión, que es muy distinto a “expresar”. La poesía está en todas partes, en cada esquina, basta tener la agudeza necesaria para sentirla y encontrarla. La vida es pura poesía, los momentos de morir y de nacer se basan en ella.
          A veces puede surgir leyendo un verso, a veces por una situación y otras por ese juego maravilloso del pensamiento que sin saber por qué surge la unión (ya lo expresaba Lorca) de dos palabras que están condenadas a entenderse. Cualquiera de estas situaciones es ya algo maravilloso.

2 - Así como los pintores de larga trayectoria se dice que pintan siempre el mismo cuadro ¿Crees que el poeta que escribe habitualmente está elaborando siempre el mismo poema? ¿Cuál es tu caso?
          Yo creo que nunca escribes el mismo poema, aunque sí puedes mantener el mismo estilo; puedes hacer verso libre o hacer verso medido, prosa poética, etc. Cada poeta es único y es fiel a un estilo, sin embargo puede desarrollar distintas temáticas, distintas fórmulas. Creo que es un deber reinventarse, beber de distintas fuentes y enriquecerse. Solo así evolucionas y maduras. La madurez se ve en los poemas cuando tu lenguaje es diferente, mucho más rico y cuidado. Y eso necesita maduración y tiempo. En mi caso, leer e investigar se ha convertido en un hecho habitual, procuro todos los días leer de diferentes fuentes y autores así procuro tener una visión más amplia. Sobre todo en lo que se refiere al significado y el lenguaje interno. Procuro nutrirme de la filosofía, el ensayo por ejemplo, e incluso estudio la métrica para poder desarrollar un poco más lo medido. Siempre hay que evolucionar, aunque como digo, mantenemos siempre una base concreta.

3 - ¿En qué modo crees que tu poesía sirve o puede servir como terapia para tus lectores o para ti mismo/a?
          La poesía es terapia, es muerte, es resurrección, es hambre, es sequía...es definitiva todos los sentimientos metidos en una botella a punto de estallar. Creo que es impensable vivir sin ella, pero también es impensable no morir con ella. Eso me lleva a pensar que la poesía es necesaria, es un bien común, es un martirio pero también gozo.
           Si hay un poema que llega a los lectores y que les hace pensar, vivir, reflexionar, cambiar o identificarse con ella; para mí ya ha cumplido una misión. Ha ejercido el poder de llegar a otra persona y ser parte de esa persona. Para mi el poema en ese mismo momento muere, para el lector es suyo. Ese es el fin verdadero del poema.

4 - ¿En qué modo el/la poeta debe, o no, tender a elaborar una poesía de la totalidad?
          No creo que la poesía crea o tiende a universos totales. Cada poema es un universo único, pero no total, no absoluto. Es un microcosmos de pequeñas partículas donde las emociones rigen y son las que conducen la lectura y desencadenan el estado de ánimo. 
          Creo que se debe elaborar una poesía de la singularidad: lo sencillo, lo pequeño, lo efímero. Creo que esa es la grandeza del poeta: ser capaz de atesorar miles de sensaciones en una línea poética concreta.

5 - Musicalidad (con o sin rima), contenido, lenguaje poético: ¿de cuál de estos tres pilares podría deshacerse un poema e incluso así, seguir teniendo calidad?
          Es vital tener un equilibrio entre todos los pilares. Hay poemas con una buena estructura medida (o no), pero no llenan te sientes frío dentro de ellos. No te dicen nada. Hay otros que tienen una profundidad y un ritmo interno que te hacen volar y descubrir múltiples sensaciones con o sin rima.
          En cualquier caso elijas la modalidad que elijas, tiene que tener ritmo y tener musicalidad como mínimo, de ese ritmo, de esa cadencia y de esa “música” es lo que te hace vibrar y es lo que hace que sigas leyendo y descubriendo. El lenguaje poético nace de ambas., luego ya veremos cómo es la estructura; como se cubre, cómo se presenta.

6 - ¿Hasta qué punto es deseable que un poema sea sencillo, desnudo, corto? ¿Es el paradigma del buen poema, conseguir delegar en el lector el mayor peso posible, a la hora de interpretarlo?
          Me gusta que el poema sea sencillo, desnudo y corto. La imagen interna de ese poema se hace más clara y concisa. Creo que ayuda muchísimo a aquellos que se acercan por primera vez a la lectura poética. A mí me ayuda a crear imágenes porque la poesía para mi es imagen. Puedes luego ir jugando con la longitud del poema hacerlo más o menos largo, pero siempre intentando que el lenguaje te lleve a que el lector se haga una imagen de ese poema; el lenguaje debe ser sencillo y directo, claro, conciso (el haiku me encanta por esa razón). A veces en un recital o en una lectura si este se hace denso desconectas, no pillas el hilo, y te deja una sensación de vacío increíble. A veces intentamos utilizar tantas palabras encorsetadas, que pierde frescura y originalidad.
          En cuanto a la segunda pregunta, el poema es el que habla. Él marca las pautas; él provoca una reacción. Hablamos de un encuentro y de un diálogo; de una clarividencia para interpretarlo y asumirlo porque provoca. Es el estímulo y el lector más que un receptor es una respuesta.

7 - ¿Favorece a la poesía actual la gran variedad de temáticas y la ausencia de monolitos generacionales como los del 89 o 27?
          Es cierto que echo en falta una generación concreta que sea un ejemplo para los que aprendemos. Es cierto que sí hay una gran variedad de temáticas y de nombres que ayudan a identificarte con ellos o bien de quienes nutrirte. Pero faltan grandes maestros, sabios, poetas verdaderos. Hay demasiadas personas que se dicen poetas, o que se creen poetas, o que los demás los hacen llamar poetas. Eso es consecuencia de las redes sociales, del marketing, de la comercialización de la poesía. Lo comercial no es sinónimo de calidad. Muchos desconocen el pasado. Es imprescindible estudiar y leer de los clásicos; de las generaciones anteriores y de los grandes de la poesía que marcan o han marcado un camino. Ser poeta no es cuestión de modas, ni de momentos, ni de post en Facebook, en Instagram o twitteros. Es otra cosa, y quizás nunca lleguemos a saberlo en toda la vida.

8 - ¿En qué proporción el/la poeta deben vivir, más que escribir, o viceversa, para alcanzar un nivel elevado de calidad y honestidad en su creación?
          Ambas están al mismo nivel. No es posible separar una de otra. La vida es la fuente de la creación, y la creación surge a medida que vivimos. La honestidad en tu vida otorga honestidad y calidad a la otra. También hablaríamos en este caso de compromiso.
         También la honestidad se refiere a la hora de escribir para una temática (violencia de género, Siria, Ciudad Juarez, etc). He dicho que La vida es la fuente de la creación, y la creación surge a medida que vivimos. Desde este lado del mundo esas vivencias, esas situaciones son lejanas y ajenas objetivamente. Pero sí creamos para denunciar, y la denuncia debe hacerse con honestidad, de lo contrario sería “postureo”, y de eso por desgracia también se vive demasiado en el mundo poético. Por lo tanto, en este caso para escribir sobre ciertos temas tienes que ser honesto como persona más que como poeta. Porque te posicionas como persona a través de la poesía. Tu poesía dice mucho de la clase de persona que eres. Debe ser así, si no sería un fraude.
          Siguiendo la línea de vivir para crear; o crear más que vivir; decir que un poeta es una persona que vive siente y padece, por lo tanto le ocupa las 24 h del día para crear de la misma manera que duerme o come. No hay momentos del día para escribir o crear, no me identifico con aquellos que dicen escribir en determinados momentos. Otra cosa es para ocuparte de ordenar tu material, o para hacer artículos, reseñas etc.
          Un verso surge en cualquier momento y en cualquier situación. Por eso llevo siempre algún cuaderno, o incluso lo guardo en el mismo móvil. No hay que resistirse al placer de “encontrar” un verso en cada esquina. Llamarte poeta es un honor que los demás te otorgan por el hecho de serlo en tu vida, en tu rutina, en tu pensamiento y en tu escritura. Eso debe ser un valor absoluto.

9 - Cuando creas poemas, ¿en qué medida lo haces con afán pedagógico?
          No busco enseñar ni otorgar una enseñanza a aquello que expreso. Me mueve una necesidad, un deseo, el hambre...llamémosle como queramos. Es el poema quien enseña pero no el poeta, solo lo creamos.

10 - ¿Cuál crees que es la clave para hacer que un recital poético sea atrayente (Música durante la recitación o entre poemas, cantidad de poemas a leer, número de presentadores o lectores, temporalización, cualquier otro complemento)?
         La palabra debería ser suficiente para que fuera atrayente. Pero a veces nos empeñamos en nutrirle de otros elementos, para hacerlo más apetecible. Cuando yo organizo algo intento no meterle ni demasiados participantes ni demasiada música. A veces incluyo videos, o audiciones más para captar la atención sobre la temática del evento. No me gusta que se alarguen demasiado no más de 1h y 30 por ejemplo. Seis o 7 participantes; máximo diez. Ahora busco eventos más reducidos de dos o tres poetas y un músico porque creo que se puede aprender más y que el espectador pueda escuchar un repertorio más amplio. Las conferencias, las charlas y los talleres son una buena respuesta, también. Si incluyen recitado tienen buena acogida.
         Sabes que llevo la organización de los Encuentros Internacionales de Poesía en Úbeda desde hace 7 años- Estoy intentando reducir el número de participantes para que se haga lo más ameno posible y podamos escucharnos entre todos. Un encuentro pueden acudir 60 poetas a lo largo del fin de semana. Por eso son varias las actividades y no solo declamar. No me gusta el turismo poético. Yo lo llamo así porque parece que vamos a pasar un fin de semana. Eso es inútil para mí. Una cosa es irte a pasar un fin de con amigos y otros a vivir un festival o un encuentro. Yo voy a escuchar poesía si no me quedo en casa.
          De cualquier manera la poesía sigue siendo minoritaria en la mayoría de los eventos, acuden familiares de los invitados y no un público más general. Eso sigue siendo un reto difícil de solucionar. Sea o no recital, la poesía sigue siendo algo minoritario, que tiene su encanto, no digo que no, pero a veces el esfuerzo no se ve recompensando. Deberíamos valorar y ser objetivos a la hora de valorar qué está ocurriendo

11 – La famosa pregunta de escribir para uno mismo y/o para los demás.
          Escribimos para oírnos y para mostrar al mundo lo que escribimos, sobre todo si logramos publicar. Es la parte más “egocéntrica” de la creación literaria. Mi necesidad vital de escribir se concentra en darlo a conocer a los demás. Cuando llega al lector ese ego inicial desaparece, nos desligamos de tal manera que la sensación de abandono o de vacío nos lleva a crear de nuevo. Es un círculo un tanto vicioso, pero a la par puro gozo como ya he dicho más arriba.

12 – Si te apetece, hazte tú mismo/a esta pregunta final y contéstala (por supuesto).

¿Se puede vivir de la poesía o para la poesía?
          Se puede vivir de la poesía si hablamos desde el punto de vista emocional.
Después de 6 años con sus cosas positivas y negativas no se vivir sin ella. Me ha enseñado tantas cosas que es algo indispensable en mi vida: me ha enseñado a escuchar, a valorar y conocer mis limitaciones y mis capacidades; a enriquecerme; conocer lugares y personas maravillosas. Aprender de otros compañeros, a ser más empática. Creo que no hay ningún otro género que te ayude a conocer y a conocerte; a trabajar tus emociones y ponerlas al alcance de los demás. Como mujer e logrado superar ciertos prejuicios. Me ha dado libertad y alas.
Yo vivo para la poesía- Ocupa toda mi actividad habitual aunque tenga que convivir con el papel de madre y a veces cuando me llaman para trabajar. La poesía se ha convertido en el centro de mi universo. Me siento orgullosa de poder decirlo y de mostrarlo a los demás. Especialmente es una dicha unirla a mí otra vocación: la enseñanza. La poesía en la escuela está muy limitada, sigue siendo muy reducida en las aulas. En los niños hay que acercarla poco a poco; hacerles descubrir sus propias capacidades poéticas. Cuando el niño descubre que puede expresarse a través de ella, es una gran satisfacción y les acerca a los libros de poesía. Es penoso como a medida avanzamos a niveles superiores, la lectura poética es mínima o nula. Es un compromiso de todos evitarlo.










sábado, 9 de noviembre de 2019

Lo que opina Aída Acosta

Aquí tenemos la opinión sobre poesía de Aída Acosta. Si queréis saber más sobre su trayectoria poética, podéis mirar estas direcciones.


1 - ¿Cómo definirías tu poesía? ¿En qué proporción su temática y estilo surgen espontáneamente o son provocados?
Mi poesía nace de la pulsión, de la necesidad de expresar y nombrar los estados emocionales y sentimientos que me embargan, hurgando en las palabras y su eco, en una búsqueda de la belleza y la luz, de ahí, que la temática sea variable ateniéndome a esa pulsión. Sólo en algunas circunstancias marco una línea a seguir para escribir sobre un determinado tema.
En mi poética digo que escribo para dimensionar el espacio con las palabras, para soplar la tinta del papel y descubrir caracoles, para construir retales y abrir de pájaros la habitación que me acompaña, escribo quizás para el reencuentro, para la búsqueda, para la luz…


2 - Así como los pintores de larga trayectoria se dice que pintan siempre el mismo cuadro ¿Crees que el poeta que escribe habitualmente está elaborando siempre el mismo poema? ¿Cuál es tu caso?
No creo que se escriba el mismo poema, otra cosa distinta es la esencia poética que marca la escritura de cada poeta. En mi caso diría que es una búsqueda constante de espejos en los que me reflejo y dejo que esa luz cobre vida propia.


3 - ¿En qué modo crees que tu poesía sirve o puede servir como terapia para tus lectores o para ti mismo/a?
No hablaría de terapia en sí, aunque en determinados momentos me sirva de ayuda para dejar fluir tormentos, miedos, desilusiones, dolor, vivencias… Siento la necesidad de plasmarlo en el papel con la fuerza de un desgarro, siendo el poema como un vómito, y consiguiendo después calma, liberación.
Por otro lado, algunos de mis lectores, me han transmitido que la lectura de mis poemas les ha ayudado a sentirse mejor, y en sí, eso es maravilloso, reconforta saber que alguien es capaz de conseguir eso leyéndote.


4 - ¿En qué modo el/la poeta debe, o no, tender a elaborar una poesía de la totalidad?
Si se entiende la poesía de la totalidad como la del propio ser el poeta, sí, pero creo más en la elaboración de piezas de un puzle, una continua construcción y reconstrucción de la labor poética que nos lleva a un todo desconocido.


5 – Musicalidad (con o sin rima), contenido, lenguaje poético: ¿de cuál de estos tres pilares podría deshacerse un poema e incluso así, seguir teniendo calidad?
De ninguno, todo debe ser un compendio, buscar el equilibrio. Y que tenga los tres pilares tampoco es reflejo de calidad. La poesía es pura precisión matemática de sentir el latido de cada palabra.


6 - ¿Hasta qué punto es deseable que un poema sea sencillo, desnudo, corto? ¿Es el paradigma del buen poema, conseguir delegar en el lector el mayor peso posible, a la hora de interpretarlo?
No hablaría de interpretación, el poema no debería interpretarse como una suma de letras o palabras, debería sentirse, sentir las palabras en su extensión y amplitud, dejarse mecer en su eco. Y creo que es una labor educativa conseguir que los lectores sientan lo que leen.
Por esta misma razón, no creo que el paradigma de un buen poema radique en la extensión ni en la sencillez, sino en lo que transmite, la emoción que provoca.


7 - ¿Favorece a la poesía actual la gran variedad de temáticas y la ausencia de monolitos generacionales como los del 89 o 27?
Básicamente los temas son siempre los mismos, da igual la época. Y no creo en monolitos, hay poetas de otras generaciones muy conocidos con una obra maravillosa y esto no desmerece a otros autores desconocidos o poco conocidos. Además, un mismo autor, puede entusiasmarte con parte de su obra y no con el resto.
Creo que la poesía actual es muy variada, pero en cuanto a referentes da la sensación de estar a la deriva. Se puede ser un excelente instagramer y eso no significa ser precisamente poeta.


8 - ¿En qué proporción el/la poeta deben vivir, más que escribir, o viceversa, para alcanzar un nivel elevado de calidad y honestidad en su creación?
Vivir y escribir, mezclo las dos palabras y me quedo con vibrar. Vibrar en todo con fuerza de huracán, desgarrarse y suturar los días, dejarse caer a los abismos y levantar el vuelo como un ave… no entiendo otra manera que no sea resurgir continuamente de las cenizas de uno mismo.


9 - Cuando creas poemas, ¿en qué medida lo haces con afán pedagógico?
Con afán pedagógico nunca. No me interesa.


10 - ¿Cuál crees que es la clave para hacer que un recital poético sea atrayente (Música durante la recitación o entre poemas, cantidad de poemas a leer, número de presentadores o lectores, temporalización, cualquier otro complemento)?
Un recital nunca debe ser extenso, la brevedad es importante, tanto en el compendio de poetas como en los poemas. Es difícil que la música llegue a cuadrar con lo que se lee, sobre todo porque la poesía en sí, es música. Recuerdo muchos recitales que iban acompañados de música, tanto los poemas como entre lecturas, si es verdad que los hace más atrayentes al público. Pero con el tiempo me he dado cuenta que es mejor una lectura sólo del texto. Y que realmente lo importante en poesía es la lectura en un acto de puro intimismo.


11 – La famosa pregunta de escribir para uno mismo y/o para los demás.
Se escribe desde uno mismo. Después el otro o los demás pueden o no llegar. Así que ni para uno mismo ni para los demás. Escribir es libertad.


12 – Si te apetece, hazte tú mismo/a esta pregunta final y contéstala (por supuesto).
Prefiero dejar unos versos:
Sólo me queda la palabra,
munición del alma
para rozar el papel
y disfrazarlo
del dolor que me habita.
Sólo me queda el rincón
para el reencuentro de mi ser
donde desgarro el musgo
como un grito
y duermo la sombra en mi regazo.
Sólo uno mismo se tiene a sí mismo.
Miro al horizonte.
Estoy sola.
Del poemario Sudor de un paisaje
©® Aída Acosta








sábado, 2 de noviembre de 2019

Lo que opina José Luis Torrego

Aquí están las contestaciones de José Luis Torrego, poeta segoviano, a nuestra encuesta. Si además queréis conocer algo más sobre su obra, podéis consultar estas direcciones.
Poemarios de José Luis Torrego   "Una novia judía" Poemario más reciente de José Luis Torrego
"La calle Berrebés", entrevista sobre este poemario         Entrevista (E.V.A. Entre tu y yo)

 

1 - ¿Cómo definirías tu poesía? ¿En qué proporción su temática y estilo surgen espontáneamente o son provocados?
Yo escribo mi poesía. Definir mi poesía no es asunto que me preocupe. No es lo que yo diga, es lo que digan mis poemas.

2 - Así como los pintores de larga trayectoria se dice que pintan siempre el mismo cuadro ¿Crees que el poeta que escribe habitualmente está elaborando siempre el mismo poema? ¿Cuál es tu caso?
No me interesan esos. No los leo más de dos obras.
Solo escribo si siento la necesidad de decir algo que no he dicho antes.

3 - ¿En qué modo crees que tu poesía sirve o puede servir como terapia para tus lectores o para ti mismo/a?
No es cuestión relevante, no tengo una clínica ni cobro por sesiones.

4 - ¿En qué modo el/la poeta debe, o no, tender a elaborar una poesía de la totalidad?
Debe tender a elaborar una poesía en libertad y compromiso consigo mismo. Debe ser siempre honesto, nunca afectado fingidor, escriba sobre su amor perdido o sobre el espíritu de los montes.

5 - Musicalidad (con o sin rima), contenido, lenguaje poético: ¿de cuál de estos tres pilares podría deshacerse un poema e incluso así, seguir teniendo calidad?
Si al trípode le falta una pata, que vaya a la papelera.

6 - ¿Hasta qué punto es deseable que un poema sea sencillo, desnudo, corto? ¿Es el paradigma del buen poema, conseguir delegar en el lector el mayor peso posible, a la hora de interpretarlo?
En absoluto. A veces es así el poema, insinuante, como a veces es más elaborado y arrastra al lector hacia donde quiere el poeta. Ambos modelos pueden dar buenos poemas. Si la mano es diestra, claro.

7 - ¿Favorece a la poesía actual la gran variedad de temáticas y la ausencia de monolitos generacionales como los del 89 o 27?
La época del 27 no fue deficiente. Lo que sería de zoquetes es seguir escribiendo el 27. Ahora hay manolitos y no faltan mafaldas.

8 - ¿En qué proporción el/la poeta deben vivir, más que escribir, o viceversa, para alcanzar un nivel elevado de calidad y honestidad en su creación?
La poesía decanta la vivencia y la cultura. Sin eso, el tercer elemento necesario, el genio, es baldío.
En Suzanne (Amargord, 2017) lo dejo claro: en el libro afloran conjugadas mis vivencias y mis lecturas. Somos lo que vivimos y lo que leemos. Incluye, claro las músicas y películas, los cuadros y los lugares.

9 - Cuando creas poemas, ¿en qué medida lo haces con afán pedagógico?
Soy profesor y soy poeta. Sé cuando estoy en clase y cuando hago versos. Ya te dije, escribo desde la libertad, no cumplo una programación curricular.

10 - ¿Cuál crees que es la clave para hacer que un recital poético sea atrayente (Música durante la recitación o entre poemas, cantidad de poemas a leer, número de presentadores o lectores, temporalización, cualquier otro complemento)?
Soy segoviano. ¿Cuál es la clave para que un cordero asado sea bueno? ¿Las especias, la vestimenta de los camareros, que te bailen jotas de coronilla mientras lo comes?
Que el cordero sea bueno.
Lo que hace un recital memorable es la calidad de la poesía. Cuando quiero payasadas, voy al circo.

11 – La famosa pregunta de escribir para uno mismo y/o para los demás.
Escribo porque así lo siento, por mí y para mí. Me gusta que mis semejantes encuentren su historia y sus vivencias, se reconozcan en mis poemas, pero eso es adicional.

12 – Si te apetece, hazte tú mismo/a esta pregunta final y contéstala (por supuesto).
¿Cuál es el libro más cercano a la poesía de Eliot en español?
Suzanne, sin duda.
Me encantaría que lo intentaran refutar seriamente buscando argumentos en su lectura.

miércoles, 23 de octubre de 2019

Lo que opina José Ramón Ripoll

Tenemos aquí las contestaciones de José Ramón Ripoll a nuestro cuestionario sobre poesía. Si queréis saber más sobre su trayectoria poética podéis mirar estas direcciones.



1 - ¿Cómo definirías tu poesía? ¿En qué proporción su temática y estilo surgen espontáneamente o son provocados?
         La poesía es una suma de varios elementos que se dan cita en la casa del poeta, que es el poema. En mi caso, conozco más o menos a cada uno de ellos, aunque a veces acude algún desconocido, pero no sé del todo cómo llegan a ponerse de acuerdo. Creo, por tanto, que cada poema lleva en sí mismo su propia definición, en la que el poeta no participa al cien por cien. Si te digo que mi poesía es simbolista, no sería cierto del todo; si por el contrario la etiqueto como realista o metafísica, tampoco. No es una mezcla, pero sí un pensamiento que surge de un debate interior en el que intervienen varias partes.

2 - Así como los pintores de larga trayectoria se dice que pintan siempre el mismo cuadro 
¿Crees que el poeta que escribe habitualmente está elaborando siempre el mismo poema? ¿Cuál es tu caso?
          No exactamente. Creo que el poeta, como el pintor o el músico, va adquiriendo nuevas experiencias en la vida para que su escritura se vaya transformando y, por tanto, aunque su estilo sea determinante, el poema evoluciona y ya no es el mismo. Hay escritores que conciben el poema como una fotografía que fija un momento determinado de su escritura y lo colocan en el álbum para no tocarlo más. Hay otros, entre los que me encuentro, que creen que el poema es como un espejo y debe reflejar el rostro y el alma de quien se contempla. Si el que se asoma es el autor y no se ve a sí mismo, hay que corregirlo, rehabilitarlo, incluso reescribirlo.

3 - ¿En qué modo crees que tu poesía sirve o puede servir como terapia para tus lectores o para ti mismo/a?
       No creo que mi poesía sirva para curar a nadie. Ojalá que así fuera. La poesía es necesaria, no como ansiolítico o aspirina, sino como consciencia, y eso, más que curar, duele y desvela, aunque tal inquietud sea necesaria.

4 - ¿En qué modo el/la poeta debe, o no, tender a elaborar una poesía de la totalidad?
        Pienso en Juan Ramón irremediablemente cuando me hablan de totalidad. Yo no soy tan ambicioso o, al menos me conformo con mirar la realidad desde ángulos opuestos y complementarios a la vez, pero me temo que cada parcela que evocamos forma parte de una unidad mayor. Todo es analogía.

5 - Musicalidad (con o sin rima), contenido, lenguaje poético: ¿de cuál de estos tres pilares podría deshacerse un poema e incluso así, seguir teniendo calidad?
      Siempre digo que escribo poesía porque soy un músico frustrado. No es del todo verdad, pero algo de eso hay. Concibo el principio del poema como una célula sonora que poco a poco va generando un pensamiento a partir del roce de sus sílabas, el ritmo de sus versos y su interna musicalidad. A veces me despierto por la noche y anoto una frase, un verso que, a la mañana siguiente no le encuentro demasiado sentido, y le doy vueltas, a veces no ante el papel o el ordenador, sino ante el piano. Surgen armonías, frases musicales, agrupaciones sonoras que escribo, no como notas en el pentagrama, sino como palabras y versos que, a partir de una concepción musical, cristalizan en el lenguaje poético y dan forma y contenido al poema, sin abandonarse a la excesiva ambigüedad.

6 - ¿Hasta qué punto es deseable que un poema sea sencillo, desnudo, corto? ¿Es el paradigma del buen poema, conseguir delegar en el lector el mayor peso posible, a la hora de interpretarlo?
       No creo que el tamaño tenga que ver con la eficacia. Hay poemas cortos y largos, buenos y malos al margen de sus dimensiones. Pienso, por ejemplo, en «Espacio» y en «Yo no soy yo», ambos de Juan Ramón Jiménez y opuestos en su envergadura. Tampoco creo que a la hora de escribir haya que tener muy en cuenta la capacidad deductiva del lector, sino la coherencia del propio poema ante uno mismo.

7 - ¿Favorece a la poesía actual la gran variedad de temáticas y la ausencia de monolitos generacionales como los del 98 o 27?
       Más que de variedad temática yo hablaría de variedad estilística, porque los temas vienen siempre a ser los mismos con más o menos matización. Sin embargo, ante esa aparente libertad de estilo, predomina una tendencia hacia el gregarismo, hoy alimentada por las redes sociales, y lo que es peor, por la crítica y el ámbito editorial. No sé tampoco si existen ausencias generacionales. Si por una parte es bueno no preocuparse por salir en la foto de tu promoción, por otro lado, hay como un aluvión de gente que escribe y publica, dejándose arrastrar por las emociones primarias y por la inmediata comunicabilidad con el otro. Y eso, no es que no favorezca a la poesía, sino que sencillamente no es poesía.

8 - ¿En qué proporción el/la poeta deben vivir, más que escribir, o viceversa, para alcanzar un nivel elevado de calidad y honestidad en su creación?
      No entiendo esa separación entre vivir y escribir porque no creo que la poesía deba ser más testimonio que de ella misma. Construir un poema es un acto lingüístico, pero a su vez es un asunto vital. Hay poemas que nacen muertos y otros que contienen en su forma más intensidad que aquella que haya podido experimentar el autor a lo largo de su vida.

9 - Cuando creas poemas, ¿en qué medida lo haces con afán pedagógico?
       En ninguna. La poesía no enseña comportamientos ni conocimientos. Simplemente es un latido que, más que en el corazón, vibra en la conciencia, y si se aprende algo con ella es a vivir, al margen de las presuntas pretensiones instructivas del autor.

10 - ¿Cuál crees que es la clave para hacer que un recital poético sea atrayente (Música durante la recitación o entre poemas, cantidad de poemas a leer, número de presentadores o lectores, temporalización, cualquier otro complemento)?
        En mi caso suelo recurrir a la música, pues como he dicho antes, concibo el poema como un complejo resultado de sonoridades. Por tanto, esa música no debe acompañar la dicción del poema, sino sonar por sí misma, responder o, tal vez, proponer, creando un juego dialéctico con la palabra. Por otra parte, la fórmula tradicional de la lectura poética se ha quedado un tanto anticuada y pienso que habría que reinventarla.

11 – La famosa pregunta de escribir para uno mismo y/o para los demás.
     No se escribe nunca para sí mismo, y quien lo afirme miente, sobre todo si ha publicado o enseñado sus textos a alguien. Sin embargo, la acción de escribir es solitaria, un reto entre el «escribiente» y los signos, algo así como la construcción de una casa en medio de la noche que, una vez terminada, abre sus puertas para que entren los demás y contemplen las estrellas a través de la claraboya.

12 – Si te apetece, hazte tú mismo/a esta pregunta final y contéstala (por supuesto).
       Me da miedo hacerme una pregunta final y, sobre todo, tener respuesta para ella. Gracias.