sábado, 31 de agosto de 2019

Lo que opina Fran Picón

Aquí tenéis las contestaciones de Fran Picón a nuestra encuesta sobre el modo de hacer y sentir la poesía. También podéis ver algo más sobre la actividad poética de este autor, pinchando en estas entradas:


1 - ¿Cómo definirías tu poesía? ¿En qué proporción su temática y estilo surgen espontáneamente o son provocados?
      Mi poesía nace de la emoción, de la sensibilidad ante todo cuanto me rodea. Es una poesía que tiene mucho de lírica, aunque cada vez más, hay temática social e ideológica (no política).
En cuanto a la espontaneidad o no del estilo y tema, estoy convencido de que esa idea inicial, ese verso primigenio que ronda por la cabeza previamente al poema siempre es espontáneo, a partir de ahí todo es trabajo.

2 - Así como los pintores de larga trayectoria se dice que pintan siempre el mismo cuadro ¿Crees que el poeta que escribe habitualmente está elaborando siempre el mismo poema? ¿Cuál es tu caso?
      Es probable que repitamos una y otra vez la intención de escribir ese poema que nos haga sentir poetas; no tanto en cuanto a la reiteración física de mensaje y forma, sino en cuanto a la búsqueda de alcanzar el poema que nos dé sentido como poetas. De alguna manera, incluso tratando temáticas distintas en cada poema, puede ser que siempre estemos ejecutando variaciones sobre la misma base poética.

3 - ¿En qué modo crees que tu poesía sirve o puede servir como terapia para tus lectores o para ti mismo/a?
        Para mí mismo por supuesto que sirve plenamente como terapia. La poesía en mi caso es curativa, sanadora, me proporciona paz y, además, se ha convertido en una forma de entender la vida, de afrontarla, de sentirla.
En cuanto a los demás, siempre he tenido claro que un poema es bueno, o mejor dicho cumple su función, cuando es capaz de provocar en quien lo lee o escucha una emoción, sea la que sea, buena o mala. El fracaso del poema va de la mano de la indiferencia, sobre todo de la indiferencia emocional, en mi opinión.

4 - ¿En qué modo el/la poeta debe, o no, tender a elaborar una poesía de la totalidad?
    Para responderte a esto debería plantearme primero a que llamo, o llamamos, totalidad. Si partimos de la base, y así lo entiendo yo, de que la poesía está y nace de cualquier situación, lugar, momento, sensación, la poesía es, por definición, totalidad. En todo caso, yo creo que la poesía no debe etiquetarse ni encasillarse demasiado ya que, de hacerlo, quizá le estemos cortando las alas.

5 - Musicalidad (con o sin rima), contenido, lenguaje poético: ¿de cuál de estos tres pilares podría deshacerse un poema e incluso así, seguir teniendo calidad?
     Complicada respuesta tiene esta pregunta. Yo creo que la poesía siempre debe ir de la mano de la musicalidad y de un uso correcto y estético del lenguaje. En cuanto al contenido, quizá fuera el más prescindible (aunque no es deseable esa ausencia). Hay veces que en un poema basta su contenido estético y su cadencia para que llegue, aunque como mensaje sea un ripio. En todo caso, yo creo que el estado ideal del poema es el de sustentarse en esos tres pilares siempre.

6 - ¿Hasta qué punto es deseable que un poema sea sencillo, desnudo, corto? ¿Es el paradigma del buen poema, conseguir delegar en el lector el mayor peso posible, a la hora de interpretarlo?
           Conforme vamos evolucionando como poetas vamos dando más fuerza al axioma de “menos es más”. El aprendizaje del poeta pasa por saber prescindir de todo aquello que no es necesario para que el poema sea intenso, impactante y deje impronta; es decir, que elimine la paja y se quede con lo que antes nombrábamos, cadencia, estética y contenido. Al final, la magia de un poema es que el lector lo haga suyo a su manera, aunque casi nunca tenga que ver con la intención inicial del autor.

7 - ¿Favorece a la poesía actual la gran variedad de temáticas y la ausencia de monolitos generacionales como los del 89 o 27?
      Como ya he comentado antes, la poesía no debería tener etiquetas ni cortapisas, aunque es evidente que las condiciones sociales dejan su sello, como no puede ser de otra forma, en los poetas. Por esta razón hay coincidencias generacionales y se han establecido esos monolitos. La diferencia ahora quizá radique en la accesibilidad de la poesía, y en este sentido, hay una gran influencia de las redes sociales: fácil acceso a la lectura y también a la escritura.

8 - ¿En qué proporción el/la poeta deben vivir, más que escribir, o viceversa, para alcanzar un nivel elevado de calidad y honestidad en su creación?
          Como norma, yo creo que toda escritura nace de la experiencia, propia o ajena, pero conocida. Yo creo que en esa línea se movía Pessoa cuando decía “El poeta es un fingidor que finge tan completamente que hasta finge que es dolor el dolor que en verdad siente”. El poeta debe ser “esponja” y absorber la realidad para luego convertirla en poema y poder llegar al lector.

9 - Cuando creas poemas, ¿en qué medida lo haces con afán pedagógico?
         Yo soy un eterno aprendiz de todo, de poeta, de ser humano, de vividor. En mi intención nunca hay un afán pedagógico como tal, sí de trasmitir, de compartir, de desnudarme emocionalmente. Otra cosa es que al lector pueda aportarle o enseñarle algo, pero jamás creo que yo sea nadie para enseñar, al contrario, soy un sempiterno aprendiz, como decía antes.

10 - ¿Cuál crees que es la clave para hacer que un recital poético sea atrayente (Música durante la recitación o entre poemas, cantidad de poemas a leer, número de presentadores o lectores, temporalización, cualquier otro complemento)?
            Cada recital es un mundo y requiere un tratamiento individualizado y adaptado a sus circunstancias. Hay momentos para todo. A mí, personalmente, me encanta el mestizaje cultural, la interactuación de músicos, pintores, fotógrafos, poetas, pero no siempre es adecuado. Lo que es cierto es que, al final, dependemos del público. Hay veces que preparas con mimo un recital, con autores de calidad, con músicos de nivel, y el público, por la causa que sea, no responde. En otras ocasiones, improvisas algo, casi por azar, y el público abarrota la sala. Sea como fuere, siempre debemos recitar y tratar el evento con el máximo cariño y respeto, independientemente de que haya dos o cien personas.

11 – La famosa pregunta de escribir para uno mismo y/o para los demás.
        La poesía yo creo que es un acto intimista en el momento de su nacimiento, que fluye desde la soledad del poeta y desde su pudor. Sin embargo, se convierte en algo público en el instante en que es leída o escuchada y, en ese segundo, el poema toma un nuevo cariz y un nuevo rumbo.
Es decir, inicialmente escribimos para nosotros mismos, pero termina siendo para los demás en el momento en el que lo editamos o damos a conocer.

12 – Si te apetece, hazte tú mismo/a esta pregunta final y contéstala (por supuesto).
         Más que una pregunta me gustaría dedicar estas últimas líneas a agradecerte a ti, y a personas como tú, el que apostéis por la cultura, por dar salida a la literatura en este caso, en un mundo en el que, sobre todo para los gobernantes, la cultura es la menor de sus preocupaciones. La cultura crea librepensadores y eso, tristemente, no interesa demasiado.

Mi agradecimiento y reconocimiento.







jueves, 23 de mayo de 2019

Amando Carabias

En esta ocasión contamos con la opinión del poeta segoviano Amando Carabias, del cual podéis conocer más detalles en estas direcciones.



1 - ¿Cómo definirías tu poesía? ¿En qué proporción su temática y estilo surgen espontáneamente o son provocados?
     Guadiana, intermitencia. Quizá uno no sea tan poeta como se pretende. Cuando llega, es una potencia imparable. De pronto, como agotado el manantial, desaparece. Entonces, desespero; luego me resigno y espero. En los años en que esa fuente mana, los poemas surgen espontáneos, con la espontaneidad de la vida que siempre los fuerza. Cuando el secarral me invade, da igual, aunque me lo proponga, es imposible.


2 - Así como los pintores de larga trayectoria se dice que pintan siempre el mismo cuadro ¿Crees que el poeta que escribe habitualmente está elaborando siempre el mismo poema? ¿Cuál es tu caso?
         Sí y no. Cuando un asunto te coge las entrañas es muy difícil escapar de él. A veces eres muy consciente de que reiteras vas y vienes sobre el tema, pero no puedes huir de él. Si se tiene suerte –de ahí el ‘no’- y descubres la reiteración, empiezas a usar las armas de la literatura para mostrar diferentes perspectivas. Aunque sigas en lo mismo, quizá no lo parezca.


3 - ¿En qué modo crees que tu poesía sirve o puede servir como terapia para tus lectores o para ti mismo/a?
     A veces ha podido coincidir que los poemas o los poemarios sirven como terapia. Cuando escribí “Quizá un martes de otoño”, sentí que estaba curándome del dolor por la muerte de mi madre. Pero eso no pasa siempre. Y dudo que la verdadera poesía sea medicina, ni siquiera para el alma. Cuando la experiencia del lector coincide con la del poeta –lo que es habitual, pues a la postre no somos de pastas diferentes-, quizá algún verso pueda convertirse en pequeña caricia que alivie o refresque algún mal… Quizá, sólo quizá.


4 - ¿En qué modo el/la poeta debe, o no, tender a elaborar una poesía de la totalidad?
         No lo sé. Ni siquiera sé qué es poesía de la totalidad. El poeta se debe sólo a su obra, sólo debe ser obediente a ella, sea ésta de la totalidad o sea de apenas un rincón de su calle. Es más, intuyo que el modo más seguro de alcanzar la totalidad es explorar lo más ínfimo de lo más próximo.



5 - Musicalidad (con o sin rima), contenido, lenguaje poético: ¿de cuál de estos tres pilares podría deshacerse un poema e incluso así, seguir teniendo calidad?
        De ninguno. Si acaso podría disminuir el contenido hasta adelgazarlo en pos de la transparencia. Pero dicho esto, ¿qué se entiende por musicalidad? ¿Versos medidos o estructuras que se repiten, aliteraciones de palabras, mezcla de todo ello? ¿Rimar sirve para dar musicalidad o es un arma tan delicada y poderosa que si se usa mal puede tornar el poema en sonsonete que convierte en ruido lo que debiera ser música? ¿Cómo definir lenguaje poético: por la semántica, por la sonoridad, por su forma de sugerir, por usar técnicas poéticas? ¿Te imaginas un pastel al que además se le añade miel? Muchos entienden lo poético como lo empalagoso, cuando suele ser lo contrario.



6 - ¿Hasta qué punto es deseable que un poema sea sencillo, desnudo, corto? ¿Es el paradigma del buen poema, conseguir delegar en el lector el mayor peso posible, a la hora de interpretarlo?
        A mi humilde modo de ver, acaso erróneo, uno de los males de la poesía contemporánea, una de las razones por las que el lector medio huye de ella es porque tanto se le ha desnudado que la hemos descarnado. Más que un desnudo apetecible de contemplarse y zambullirse en él, en demasiados casos los poemas parecen radiografías que sólo los especialistas pueden interpretar. Poesía para poetas, mal asunto. Se ha traspasado la frontera de la sugerencia. Quiero decir, el poema ha de ser sugerente, ha de facilitar que el lector introduzca parte de sí en los versos, pero no ocultarle tanto el sentido que parezca un laberinto. ¿Sencillez? Sí, pero sabiendo que estamos ante un poema, no ante cualquier texto cuyas líneas dispuestas en un libro son más cortas que las de la prosa.


7 - ¿Favorece a la poesía actual la gran variedad de temáticas y la ausencia de monolitos generacionales como los del 89 o 27?
         Dudo mucho que los poetas hayan tenido conciencia generacional en un sentido tan cuadriculado como cuentan los manuales de literatura. Quizá, salvo el arranque de la generación del 27 en aquel acto organizado por Dámaso Alonso para recordar a Góngora, creo que cada poeta sigue su camino, como siempre ha sido. Agruparlos por generaciones es más cuestión de ayuda a situarlos en el tiempo y martirizar a algunos estudiantes. Si acaso, podría conceder, que las épocas –concepto amplio y ajeno al de generación- influyen en cuestiones más o menos formales. Se hace muy difícil pensar en un poema escrito durante el Siglo de Oro ajeno a una estrofa perfectamente definida por la teoría literaria. Hoy en día casi sucede lo contrario. Sin embargo los temas se repiten… Y se seguirán repitiendo: amor, soledad, muerte, justicia social, eternidad, traición, finitud o infinidad del ser, búsqueda de Dios, viaje hacia el fondo del corazón, la naturaleza, el paisaje…


8 - ¿En qué proporción el/la poeta deben vivir, más que escribir, o viceversa, para alcanzar un nivel elevado de calidad y honestidad en su creación?
        Para escribir es necesario vivir o haber vivido; sin embargo, si vives en exceso y no te paras a reflexionar, el tiempo no da para escribir. Terrible dilema para el que no tengo respuesta.


9 - Cuando creas poemas, ¿en qué medida lo haces con afán pedagógico?
         Nunca, al menos de modo consciente.


10 - ¿Cuál crees que es la clave para hacer que un recital poético sea atrayente (Música durante la recitación o entre poemas, cantidad de poemas a leer, número de presentadores o lectores, temporalización, cualquier otro complemento)?
     A pesar de haber participado en múltiples recitales poéticos a principios de la década de los 80, no me seducen especialmente. Sé que la poesía nace en la recitación de juglares y trovadores. Sin embargo, creo, con Gil de Biedma, que hoy la poesía se escribe para ser leída en silencio. Cuando la poesía nació, apenas nadie sabía leer, por tanto lo escrito sólo podía llegar al corazón a través del oído. Hoy las cosas han cambiado. En todo caso que haya música, variedad y no mucha extensión, pues un recital de poesía requiere un nivel elevado de concentración, ayudan.


11 – La famosa pregunta de escribir para uno mismo y/o para los demás.
            La única forma de llegar a los demás es responder al mundo que te interpela. Sólo las respuestas personales pueden ayudar a los demás. Escribir para los demás, así, en genérico, en el fondo es no escribir para nadie.


12 – Si te apetece, hazte tú mismo/a esta pregunta final y contéstala (por supuesto).
          ¿La poesía es una pregunta o una respuesta? Lo malo es que aún no tengo solución…, si es que la hay.


lunes, 20 de mayo de 2019

Jesús Cárdenas

Jesús Cárdenas  nos envía amablemente sus reflexiones sobre cómo hacer poesía, contestando a la encuesta. Gracias. En estas direcciones podéis saber algo más sobre él.





1 - ¿Cómo definirías tu poesía? ¿En qué proporción su temática y estilo surgen espontáneamente o son provocados?

       Rechazo que mi poesía no puede definirse. Según la entiendo, pretendo que sea comunicativa con el lector, como un sistema comunicativo abierto, que va más allá del discurso, una vez que éste se ha dicho o leído. Es el lector quien culmina el proceso mediante su imaginación o reflexión. Por eso trato de dirigirme a ellos, con una tensión, colocándome y colocándolos ante un abismo. Pienso en el lector que me encontraré, en el que soy y en el que yo fui. Empleando los motivos de siempre se impone que combine las palabras de un modo diferente. La idea encontrará el tono y la forma que me revele y que nos cuestione nuestro mundo para lo cual siempre vuelvo a las raíces conscientemente para tratar de no repetirme. Hago mías unas palabras con las que Roberto Juarroz (en su trabajo Poesía y Realidad) define la experiencia poética: “hablar ante el abismo en el que estamos con el abismo que somos”. Me comporto como el zahorí, siempre buscando, indagando, cambiando el rumbo si es necesario, intentando hallar la luz de la piedra oscura, sin que nos ciegue.


2 - Así como los pintores de larga trayectoria se dice que pintan siempre el mismo cuadro ¿Crees que el poeta que escribe habitualmente está elaborando siempre el mismo poema? ¿Cuál es tu caso?

          Miro la vista atrás, a mi primer libro publicado, y casi no me reconozco. Es posible que haya una serie de motivos en los que haya girado una y otra vez, sin embargo los resultados son dispares porque los referentes lo son. Como ese alquimista, que mezcla, armoniza y funde la materia obteniendo una solución, cada vez distinta, como un misterio vacilante de la labor creativa.


3 - ¿En qué modo crees que tu poesía sirve o puede servir como terapia para tus lectores o para ti mismo/a?

Atrás pude emplear la poesía como bálsamo y como refugio donde convivían mis fantasmas y luego trataba de aniquilarlos. Desde hace unos años tengo el convencimiento de que el territorio que pongo en pie se construye sobre una base real de naturaleza imaginaria o incierta; una combinación del ser y la nada que ofrezca luz. La provocación de lo real provoca en mí la búsqueda en las raíces de las emociones (del ser) pero también de los sueños y de las ilusiones (del no ser). Puede servir para que mis lectores reflexionen sobre esta u otras cuestiones que nos atañen en el día a día.


4 - ¿En qué modo el/la poeta debe, o no, tender a elaborar una poesía de la totalidad?

        Si busco una experiencia comunicativa con el lector, no puedo dirigirme a un planteamiento total porque el poema es una puerta encajada. En todo caso, tal vez se acerquen a una intuición, una de tantas posibles, no a una verdad única. El texto conecta con las vivencias de otros textos y, a su vez, descarta con los que se desune. La anécdota busca trascender, situarse en otro plano. Yo me dirijo a ese ser que está a la intemperie, que se muestra frágil ante las dentelladas del tiempo, ante tantas incertidumbres. Las palabras buscan ese espacio que posibilite ver las cosas desde otro ángulo.


5 - Musicalidad (con o sin rima), contenido, lenguaje poético: ¿de cuál de estos tres pilares podría deshacerse un poema e incluso así, seguir teniendo calidad?

        Son mecanismos que pueden ser tan necesarios como innecesarios. Aunque deben conocerse, asimilarse y ejercitarse. La dedicación a la poesía necesita una honestidad artesanal: conocer el oficio. El poema de calidad busca el arrojarse al vacío, tal vez, desprendiéndose de lo aprendido. La poesía nos adiestra continuamente, nos pone delante de una estructura, de cierta armonía, pero si no me ofrece un plus, si no me aguijonea, me deja en silencio. Unas veces será la musicalidad la que acompañe o ilumine al resto, y en otras ocasiones, será el lenguaje poético con sus imágenes, quienes actuarán de derrotero. Considero, en todo caso, que es el conjunto lo que provoca que miremos adentro, esa es la rendija.


6 - ¿Hasta qué punto es deseable que un poema sea sencillo, desnudo, corto? ¿Es el paradigma del buen poema, conseguir delegar en el lector el mayor peso posible, a la hora de interpretarlo?

Mi intuición me dice que desde un tiempo a esta parte los poemas cortos convencen más que los largos. Hay están los haikus y senryus, las soleares y seguidillas, los versos provocativos que sugieren otra realidad en unas cuantas sílabas. Sin embargo, hay algunos cortos que, de obvios, son superfluos. De otro lado, los poemas de mayor extensión, de largo aliento, te hacen adentrar más cómodamente en la toma de conciencia de la precariedad del sujeto poético. Los poemas largos corren el peligro de no mantener la tensión poética hasta el final. Tanto unos como otros no son paradigma del buen poema; dependerá de su entidad en todo caso.


7 - ¿Favorece a la poesía actual la gran variedad de temáticas y la ausencia de monolitos generacionales como los del 89 o 27?

        No creo demasiado en el concepto de generación, pues siempre suceden matices. Hay demasiados nombres en el olvido por culpa de la creación de generaciones. Dentro de ellas siempre hubo y habrá distintas corrientes. Y a ello, habría que añadir que los estudios de teoría literaria se siguen extendiendo ahora que se habla de neurolingüística y de inteligencia emocional. Así pues, hablaría más bien de tendencias. Se podría decir que es un hecho que a la poesía desde los años ochenta le favorece esta polifonía de voces, esas variedad de formas de enfrentarse al hecho poético, que forman un espacio poliédrico.


8 - ¿En qué proporción el/la poeta deben vivir, más que escribir, o viceversa, para alcanzar un nivel elevado de calidad y honestidad en su creación?

          No se comprendería escribir sin antes haber vivido, amado y sufrido. Aunque también puede que en el poema no se muestre ninguna de ellas, es decir, que se muestre recreada como posible. Vida y escritura, una misma cosa. El nivel de calidad y honestidad caería en picado si no genera reflexión, si emplea la máscara del detalle “informativo” o descriptivo.


9 - Cuando creas poemas, ¿en qué medida lo haces con afán pedagógico?

           Algunos poetas del XVII y, sobre todo, los del XVIII tienen predilección por enseñar a través de la poesía. En mi caso, en clase tendría sentido; fuera del aula no figura entre mis pretensiones.



10 - ¿Cuál crees que es la clave para hacer que un recital poético sea atrayente (Música durante la recitación o entre poemas, cantidad de poemas a leer, número de presentadores o lectores, temporalización, cualquier otro complemento)?

         Uno no va a un recital como quien sale a comprar el pan; necesita una planificación. En primer lugar, seleccionar los mejores poemas, no deberían excederse de composiciones, ni muy largos ni muy cortos. Si sobrepasa los 45 minutos puede resultar un tostón. Que las citas sea lo menos llamativo. Si se hace acompañar de presentadores, música o vídeos que no resten. Por último, la lectura de los poemas elegidos debe estar ensayada.


11 – La famosa pregunta de escribir para uno mismo y/o para los demás.

      Escribo por necesidad de compartir con el otro una experiencia lingüística o poética. Es mi acompañante en un momento de intimidad y el altavoz de la comunidad lectora.


12 –¿Cuál es tu novedad editorial?

            Mi novedad editorial es la publicación de “Los falsos días” en la editorial granadina Alhulia. Dos presentaciones se acercan: 21 y 24 de mayo. Posteriormente, estoy invitado a firmar en distintas casetas de la Feria del Libro de Sevilla. Me hubiese gustado estar en más lugares, recitales y ferias, pero me conformo con el vuelo que está tomando el libro con las distintas reseñas y notas críticas que se están publicando estos días.

martes, 14 de mayo de 2019

Lo que opina José Luis Morante

Nuevas contestaciones a nuestra encuesta. En este caso se trata del escritor y poeta José Luis Morante, del cual podéis conocer más detalles en los siguientes enlaces:




1 - ¿Cómo definirías tu poesía? ¿En qué proporción su temática y estilo surgen espontáneamente o son provocados?

      Creo que entiendo la poesía como una indagación en la experiencia vital, sea ésta fingida o verdadera, y como una búsqueda de conocimiento sobre las coordenadas básicas del presente histórico. Los argumentos y la forma de escritura son frutos de una tradición literaria de la que todos somos parte, así que creo poco en lo intuitivo y mucho en la lectura. Sin formación previa, no es posible escribir.


2 - Así como los pintores de larga trayectoria se dice que pintan siempre el mismo cuadro ¿Crees que el poeta que escribe habitualmente está elaborando siempre el mismo poema? ¿Cual es tu caso?

      Cada escritor expresa sus variaciones y reincidencias con una voz personal. Y ese es el sentido que tiene ese pensamiento de Borges de que todos escribimos el mismo libro. Los poemas varían, postulan perspectivas distintas y enfoques diferentes; unos son elegíacos, otros crepusculares, aquellos optan por el enfoque meditativo y otros afrontan las asimetrías de la sociedad contemporánea. Por tanto, son trazos diferentes que juntos recrean un único rostro, el del poeta que los escribe.


3 - ¿En qué modo crees que tu poesía sirve o puede servir como terapia para tus lectores o para ti mismo?

     La buena poesía está llena de efectos secundarios, que responden a las sensaciones y al estado de ánimo de ese lector futuro que abre la página. En algunos casos, habrá una fuerte complicidad emotiva, y en otros un contrastado rechazo. Como escritor, nunca empleo la poesía como catarsis; para eso están las vacaciones en paraísos geográficos o las visitas al psiquiatra; la poesía no es un diván ni una aspirina sino un ejercicio intelectual.


4 - ¿En qué modo el poeta debe, o no, tender a elaborar una poesía de la totalidad?

     Hay poemas trascendentes, que se alejan de las aceras rutinarias del hombre común, y andan con pasos etéreos; y hay otros que proponen un diálogo cordial y cercano con el otro para cruzar juntos por los pasos de cebra de la complicidad; yo prefiero los últimos, me gusta pensar que las poesía es un abrazo de palabras que busca el hombro con hombro, sin pretensiones místicas.


5 - Musicalidad (con o sin rima), contenido, lenguaje poético: ¿de cuál de estos tres pilares podría deshacerse un poema e incluso así, seguir teniendo calidad?

     Todos son necesarios, aunque pueden variar los porcentajes en cada autor. La música diferencia a la poesía de la prosa y es un elemento inherente y clarificador; pero el tema convierte al poema en un recorrido pactado que se hace con ideas y no con palabras; por último, no hay que confundir el lenguaje poético con el pan de oro y la retórica del chatarrero verbal… Todas las palabras sirven o no sirven al poema, según se las utilice…


6 - ¿Hasta qué punto es deseable que un poema sea sencillo, desnudo, corto? ¿Es el paradigma del buen poema, conseguir delegar en el lector el mayor peso posible, a la hora de interpretarlo?

     La extensión del poema no es un referente de su calidad; hay poemas largos maravillosos y esenciales de nuestra literatura; yo leo con frecuencia dos por los que tengo una especial querencia: La casa encendida de Luis Rosales; y Espacio de Juan Ramón Jiménez. Y hay poemas cortos, o muy cortos como los haikus, que se convierten en destellos de verdad y belleza. Claro, es más fácil usar el poema corto para que caminen a buen paso lo emotivo, la intensidad, y el interés lector.


7 - ¿Favorece a la poesía actual la gran variedad de temáticas y la ausencia de monolitos generacionales como los del 98 o el 27?

      En cualquier momento histórico están presentes las generaciones, si nos atenemos al tradicional esquema de la generación como núcleo de autores que comparten las características de Petersen. La foto de grupo suele buscarse al inicio de la carrera literaria, después se prefiere el camino en solitario. Como sabes, yo he estudiado la generación actual en la antología Re-generación (Granada, Valparaíso, 2016) y en efecto, vivimos un momento de convivencia de estéticas y de cultivo mayoritario del género.


8 - ¿En qué proporción el poeta debe vivir, más que escribir, o viceversa, para alcanzar un nivel elevado de calidad y honestidad en su creación?

      La escritura, en mi caso, es identidad; fui un lector muy temprano y son más de tres décadas dedicándome a la creación en todas sus facetas; así que ambas son actividades yuxtapuestas, vasos comunicantes que comparten auroras y ocasos. Y en ambas actividades la ética forma parte integral de las palabras; soy un ciudadano que escribe y que ejerce como tal con las preocupaciones y contraluces del hombre de la calle, con esa honestidad de ser fiel a lo que escribo y a lo que pienso.


9 - Cuando creas poemas, ¿en qué medida lo haces con afán pedagógico?

      He sido profesor durante cuarenta años –exagero algún mes, en realidad trabajé en el aula treinta y nueve años y nueve meses- pero nunca escribo poemas con afán pedagógico; el poema llega y se hace labor durante un tiempo, nunca pedagogía.


10 - ¿Cual crees que es la clave para hacer que un recital poético sea atrayente (Música durante la recitación o entre poemas, cantidad de poemas a leer, número de presentadores o lectores, temporalización, cualquier otro complemento)?

      Los actos poéticos admiten varios formatos y creo que en cualquiera de ellos son eventos de interés minoritario; a veces se hacen ante unas pocas personas pero en un clima mágico de intercambio de sensaciones, y otras requieren música y estrategias que fomenten el interés… Pero es un asunto menor, salvo para los editores que buscan rentabilizar su inversión con plena justicia.


11 – La famosa pregunta de escribir para uno mismo y/o para los demás.

      El hombre es por naturaleza un ser social; de ahí que sea muy importante publicar en editoriales que aseguren una buena distribución, que los libros recorran bibliotecas y librerías. El que escribe para uno mismo sueña con publicar su manuscrito cuanto antes.


12 – Si te apetece, hazte tú mismo esta pregunta final y contéstala (por supuesto).

      Si me permites, cambio esa hipotética pregunta por una afirmación de gratitud y afecto por esta invitación a hablar de mi trabajo literario. Así que muchas gracias de corazón por hacer de tu blog una habitación hospitalaria.

sábado, 11 de mayo de 2019

Lo que opina Matías Escalera Cordero

Aquí tenemos las contestaciones de Matías Escalera Cordero a nuestra encuesta sobre poesía.
También, como siempre, podéis conocer datos sobre él pinchando en los siguientes enlaces:



1 - ¿Cómo definirías tu poesía? ¿En qué proporción su temática y estilo surgen espontáneamente o son provocados?
Mi poesía es siempre respuesta a una pregunta, sobre el mundo o sobre mí mismo. Es un auténtico “acto de habla” incardinado en mi relación con la realidad total, tanto externa y material, como interna o psicológica, por lo que cada poema es un acto muy intencionado, que normalmente busca cuestionar las bases mismas de las certezas que tenemos acerca de ese fragmento de realidad poetizado, ya sea de carácter material e histórico o psicológico.

2 - Así como los pintores de larga trayectoria se dice que pintan siempre el mismo cuadro ¿Crees que el poeta que escribe habitualmente está elaborando siempre el mismo poema? ¿Cuál es tu caso?
No sé cómo contestar a esa pregunta, pues tiene las dos respuestas: sí y no. En un poeta ya maduro y experimentado, hay siempre un sustrato intencional identificable (si sabes, claro, lo que estás haciendo y por qué lo estás haciendo), pero para cada pregunta/poema se supone que hay una respuesta diferente.

3 - ¿En qué modo crees que tu poesía sirve o puede servir como terapia para tus lectores o para ti mismo/a?
No creo en la poesía terapéutica, para mí la literatura, en general, y la poesía, en particular, es un asunto relacionado con el conocimiento, no con la salud; los textos literarios que me interesan son respuestas a preguntas; la poesía, en ese sentido, es indagación y adquisición de conocimiento acerca del mundo en que habitas y acerca de tus relaciones con ese mundo, si ese conocimiento te cura de algo, no lo sé, sinceramente.

4 - ¿En qué modo el/la poeta debe, o no, tender a elaborar una poesía de la totalidad?
La totalidad no existe. Los seres humanos somos contingencia y accidente. No conozco a nadie que sea Dios y tenga a su disposición la totalidad.

5 - Musicalidad (con o sin rima), contenido, lenguaje poético: ¿de cuál de estos tres pilares podría deshacerse un poema e incluso así, seguir teniendo calidad?
No entiendo bien la pregunta, pues no entiendo qué significa eso de “lenguaje poético”, pero si hay que desprenderse de algo, sería de eso que llamas musicalidad. En el mundo real no hay música de fondo, eso solo pasa en las películas.

6 - ¿Hasta qué punto es deseable que un poema sea sencillo, desnudo, corto? ¿Es el paradigma del buen poema, conseguir delegar en el lector el mayor peso posible, a la hora de interpretarlo?
Sin receptor no hay “acto de habla”, por tanto, sin lector o escucha, no hay poesía ni sentido; y lo simple, a menudo, es lo más complejo.

7 - ¿Favorece a la poesía actual la gran variedad de temáticas y la ausencia de monolitos generacionales como los del 98 o 27?
En realidad, es una bendición. Lo otro son los libros de texto y las operaciones comerciales.
8 - ¿En qué proporción el/la poeta deben vivir, más que escribir, o viceversa, para alcanzar un nivel elevado de calidad y honestidad en su creación?
Me alegro que me hagas esa pregunta. Quien crea que sin leer mucho, estudiar e investigar la tradición, se puede escribir, es que es más estúpido de lo que aparenta. La sinceridad solo no hace la poesía, la sinceridad es sincera, pero no es poesía ni literatura por sí misma. Ahora bien, sin una sincera honestidad en la respuesta tampoco la hay; en ese caso, habrá puro artificio y virtuosismo inútil, pero no arte poético. Ambas facetas son necesarias. Y también sentido común, a los veinte años no puedes sermonear sobre el sentido de la vida y de la existencia, sin haber vivido, y a los sesenta no puedes impostar una inocencia naíf que no tienes.

9 - Cuando creas poemas, ¿en qué medida lo haces con afán pedagógico?
Cuando estoy en el aula sí tengo sentido pedagógico, cuando escribo, no. Lo más, indago, interrogo e investigo, pero no enseño.

10 - ¿Cuál crees que es la clave para hacer que un recital poético sea atrayente (Música durante la recitación o entre poemas, cantidad de poemas a leer, número de presentadores o lectores, temporalización, cualquier otro complemento)?
Respeto a la audiencia, lo primero, y eso significa no abrumarla ni aburrirla; sinceridad a la hora de transmitir los mensajes, y que esos mensajes posean contenido real; vamos, que haya “chicha” en el cocido, como decíamos de pequeños. Lo demás es adorno, que, como todos los adornos, pueden quedar bien o mal, depende. La guarnición no hace al plato, por seguir con la imagen culinaria.

11 – La famosa pregunta de escribir para uno mismo y/o para los demás.
No conozco a nadie que escriba para uno mismo, pues en cuanto que se lo diga a alguien, ya está escribiendo para ese alguien, y no digamos si lo publica, eso sería absurdo. Y, además, si la poesía, como cualquier producto artístico, es un “acto de habla”, o hay receptor o no hay acto. Lo otro es un acto privado sin consecuencias, irrelevante.

12 – Si te apetece, hazte tú mismo/a esta pregunta final y contéstala (por supuesto).

Pues la pregunta sería muy práctica e informativa, ¿por qué no hay enlaces míos abajo que lleven a una red social o a una web o blog personal? Pues porque vivir me lleva mucho tiempo.



jueves, 18 de abril de 2019

Lo que opina Ariadna G. García

Aquí tenéis las detalladas contestaciones de Ariadna G. García, a nuestro cuestionario. Disfrutadlo y si queréis conocer más datos de ella, podéis hacerlo en estos enlaces.



1 - ¿Cómo definirías tu poesía? ¿En qué proporción su temática y estilo surgen espontáneamente o son provocados?

No creo que sea definible, pero sí es verdad que hay rasgos en común entre todos mis libros. Con ellos pretendo ofrecer a mis lectores energía positiva. Con mis versos intento dar forma a una vida nueva, de amor y piedad.
Fondo y forma son un conjunto indisoluble. Cada libro, como decía José Martí, tiene un rostro diferente, obedece a un estímulo que exige un tono y una estética distinta. En mi caso, nacen siempre de manera espontánea. Caigo en su emboscada cuando menos lo espero. Es decir, los libros no se buscan, se nos imponen. Una sensación concreta en un lugar determinado puede convertirse en el detonante de un texto, y este primer poema, a su vez, con sus nuevos tonos y temas puede anunciarnos que el horno de la mente ya está listo para que lo llenemos de palabras. Por ejemplo, mis numerosos viajes a Finlandia fueron el detonante, el temporalizador y la carga explosiva de mis libros La guerra de invierno (Premio Internacional de Poesía “Miguel Hernández-Comunidad Valenciana”, Hiperión, 2013) y Las noches de Ugglebo (Premio “El Príncipe Preguntón”, Granada, 2016). La meternidad y el deseo de pervivencia de toda forma de vida en La Tierra, por otra parte, fueron los impulsores de mi obra más reciente, Ciudad sumergida (Hiperión, 2018).


2 - Así como los pintores de larga trayectoria se dice que pintan siempre el mismo cuadro ¿Crees que el poeta que escribe habitualmente está elaborando siempre el mismo poema? ¿Cuál es tu caso?

Pues la verdad es que cada uno de mis libros, aun compartiendo un tronco común, es completamente diferente de los demás. Ese tronco unificador sería mi diálogo con la tradición poética, el deseo de transformación de la convivencia (para hacerla más respetuosa y solidaria), mis ganas de innovar en lo temático y en lo formal, la hibridación de géneros literarios y la apertura a las influencias de cualquier obra Arte (pintura, cine, música…). Dicho esto, cada poemario –y ya he publicado ocho– es distinto del resto, porque yo tampoco soy la misma.



3 - ¿En qué modo crees que tu poesía sirve o puede servir como terapia para tus lectores o para ti mismo/a?

En ninguno. Un poemario no cura. Alumbra. Alienta. Acompaña. O como dice Jorge Riechmann, ofrece cuidados paliativos para vivir mejor.



4 - ¿En qué modo el/la poeta debe, o no, tender a elaborar una poesía de la totalidad?

Ya intentó Juana Inés de la Cruz con su obra magna, Primero sueño, acceder al conocimiento de la totalidad, desde la rosa al cosmos. Y aquella silva filosófica no habla de otra cosa que de la derrota del entendimiento, de la frustración de quien se puso una meta intelectual demasiado elevada. Así pues, no creo que los poetas debamos imitar a Ícaro con vanas pretensiones. Nuestros objetivos deben ser más modestos. Como los de Virgilio: hablar del maravilloso espectáculo de lo minúsculo.



5 - Musicalidad (con o sin rima), contenido, lenguaje poético: ¿de cuál de estos tres pilares podría deshacerse un poema e incluso así, seguir teniendo calidad?

La poesía es música, decía Machado. La retórica es imprescindible para la evocación de emociones, que es la esencia del género lírico. Y estos andamios, a su vez, son fundamentales para elevar a categoría estética cualquier tema que queramos abordar.



6 - ¿Hasta qué punto es deseable que un poema sea sencillo, desnudo, corto? ¿Es el paradigma del buen poema, conseguir delegar en el lector el mayor peso posible, a la hora de interpretarlo?

No creo en ninguna convención formal, y eso implica cualquier prejucicio sobre la extensión de un texto. Tan evocador puede ser un haiku de Basho como el Elogio de la vida retirada de Luis de León. Lo que sí me parece necesario es escuchar el alma del poema y dejarlo donde nos pide, sin forzarlo. Cada texto tiene su medida, a la que se llega por intuición.



7 - ¿Favorece a la poesía actual la gran variedad de temáticas y la ausencia de monolitos generacionales como los del 89 o 27?

Siempre ha habido variedad temática. Por seguir hablando del 27, ¿cuántas corrientes había por aquel entonces? Neo-barroca, neo-romántica, surrealista, civil, neo-popular, vanguardista, pura-impura… La riqueza temática y estética siempre anima el movimiento poético de un país, crea un magma necesario para que haya futuras solidificaciones de voces inmortales. Aunque no todas las propuestas sean del mismo interés. Dámaso Alonso decía, a propósito de la Vanguardia española, que, pese a que en contados ocasiones produjo obras de mérito, sí fueron necesarias aquellas “arriscadas aventuras” para la renovación surreal que vino después.
Y en cuanto a los monolitos… Hoy tenemos muy claro que lo son Quevedo, Góngora, Lope o Juana Inés, pero durante doscientos años nadie se acordó de ellos si no era para denostarlos. Los mejores modelos, para mí, son los clásicos, esos deben ser nuestros referentes: Virgilio, Píndaro, Safo, Horacio. Faros cuya luz nunca se apaga.



8 - ¿En qué proporción el/la poeta deben vivir, más que escribir, o viceversa, para alcanzar un nivel elevado de calidad y honestidad en su creación?

Para escribir, sobre todo, una debe amar. Ya lo decía Ángel Ganivet en Los trabajos del infatigable creador Pío Cid (1897), donde define qué es ser poeta: “Poetas son los hombres –añadamos las mujeres– capaces de ver las cosas con amor”.



9 - Cuando creas poemas, ¿en qué medida lo haces con afán pedagógico?

Jamás. No soy una poeta neoclásica. Es decir: no soy una poeta educadora.



10 - ¿Cuál crees que es la clave para hacer que un recital poético sea atrayente (Música durante la recitación o entre poemas, cantidad de poemas a leer, número de presentadores o lectores, temporalización, cualquier otro complemento)?

Que la poesía a leer, y por tanto a escuchar, sea de excelente calidad.



11 – La famosa pregunta de escribir para uno mismo y/o para los demás.

Siempre en diálogo con una comunidad lectora. La poesía es conocimiento íntimo que se comunica a los demás para establecer vínculos, para reconocernos los unos en los otros, y acompañarnos.



12 – Si te apetece, hazte tú mismo/a esta pregunta final y contéstala (por supuesto).

Pues la siguiente se la debo a Nuria Azancot, que dejamos inédita en octubre: ¿De qué tradición literaria te sientes heredera, cuál te interesa más, española o extranjera (si es que alguna lo es de verdad)?

Cada libro tiene varias tradiciones detrás. A grandes rasgos: Napalm, la hispanoamericana (Rosario Castellanos, Roque Dalton, Julio Cortázar) y la novela picaresca; Apátrida, la grecolatina (Homero, Virgilio), los debates medievales, y poetas independientes del siglo pasado (Unamuno, Cernuda) ; La Guerra de Invierno, la ascética (fray Luis de León) y la narrativa finlandesa; Helio, la mística española y oriental (Estella, Osuna, Jayyam, Rumi), el existencialismo y la lírica romántica; Las noches de Ugglebo, la grecolatina (Esopo, Fedro) y la literatura juvenil; Línea de flotación, el haiku japonés, la poesía pura; Ciudad sumergida, la tradición americana (Walt Whitman, Amy Lowell, Mary Oliver, Elizabeth Bishop, Thoreau), la nórdica (Inger Christensen), el modernismo español, la mitología griega (Hesíodo) y las leyendas medievales (el título del libro recoge una tradición que se remonta al Caballero Zifar y antes, a Las mil y una noches). Con todo, mi alma es renacentista: me gusta el ensamblaje de corrientes, y aspiro a la mejora de cuanto me rodea.


viernes, 5 de abril de 2019

Lo que opina Felipe Benitez Reyes

Felipe Benitez Reyes ha accedido a responder nuestro cuestionario. Además de sus respuestas podéis ver aquí varias direcciones que informan de su intensa actividad poética y literaria.





1. ¿Cómo definirías tu poesía?

Creo que la poesía se define en los poemas, de modo que se trataría de una definición variable.


2. ¿En qué proporción su temática y estilo surgen espontáneamente o son provocados?

Se supone que hay un cupo de elección y otro cupo de fatalidad. Una voluntad de actuación estilística en combinación con unas limitaciones estilísticas, supongo. En esto, todo el mundo es irremediablemente el que es, y casi nunca se es gran cosa.


3. Así como los pintores de larga trayectoria se dice que pintan siempre el mismo cuadro ¿Crees que el poeta que escribe habitualmente está elaborando siempre el mismo poema? ¿Cuál es tu caso?

Esas son cosas que se dicen, pero que no suelen ser del todo verdad, o al menos no del todo exactas. Un poeta de 20 años no escribe el mismo poema que ese mismo poeta cuando tiene 50. Aparte de que en todo escritor se produce una evolución, tanto literaria como personal, lo normal es que cada poema se plantee como una experiencia diferente, aunque es cierto que hay marcas de estilo que pueden ser invariables, y a eso solemos llamarlo, con algo de pomposidad y otro algo de optimismo, “una voz propia”.


4. ¿En qué modo crees que tu poesía sirve o puede servir como terapia para tus lectores o para ti mismo?

El entendimiento de la poesía como elemento terapéutico suele estar ligado a la adolescencia. Antes que otra cosa, la poesía es literatura, no medicina alternativa.


5. ¿En qué modo el poeta debe, o no, tender a elaborar una poesía de la totalidad?

No sé qué es “poesía de la totalidad”. Me conformo con que sea parcial. Catas selectivas en la realidad, por decirlo de alguna manera.


6. Musicalidad (con o sin rima), contenido, lenguaje poético: ¿de cuál de estos tres pilares podría deshacerse un poema e incluso así seguir teniendo calidad?

No sé. Un poema se compone de muchos elementos, aparte de esos tres que usted cita, y , de antemano, todos son tan imprescindibles como prescindibles.


7. ¿Hasta qué punto es deseable que un poema sea sencillo, desnudo, corto? ¿Es el paradigma del buen poema, conseguir delegar en el lector el mayor peso posible, a la hora de interpretarlo?

Tampoco hay que obligar al lector a trabajar más de la cuenta. Un poema puede admitir muchas interpretaciones, pero le conviene ser explícito. No se trata de un acertijo con solución a la carta.


8. ¿Favorece a la poesía actual la gran variedad de temáticas y la ausencia de monolitos generacionales como los del 98 o 27?

Lamento no tener ni idea, aunque sospecho que variedad ha habido en todas las épocas. La impresión de homogeneidad la da la perspectiva histórica. Todo presente es poliédrico.


9. ¿En qué proporción el poeta debe vivir, más que escribir, o viceversa, para alcanzar un nivel elevado de calidad y honestidad en su creación?

Pues supongo que dependerá del caso y de qué entendamos por “vivir”.


10. Cuando creas poemas, ¿en qué medida lo haces con afán pedagógico?

Me temo que ese afán está el último en mi lista de afanes. Cuando escribo un poema sólo procuro escribir un poema. Las derivaciones ya no son cosa mía.


11. ¿Cuál crees que es la clave para hacer que un recital poético sea atrayente (Música durante la recitación o entre poemas, cantidad de poemas a leer, número de presentadores o lectores, temporalización, cualquier otro complemento)?

Si le soy sincero, no hay cosa que me resulte más tediosa que esos recitales poéticos, ya sea como recitador o como oyente.


12. La famosa pregunta de escribir para uno mismo y/o para los demás.

No estoy seguro, pero creo que lo más prudente es escribir para nadie, porque de ese modo escribes potencialmente para todo el mundo.

miércoles, 3 de abril de 2019

Lo que opina Jorge Ortiz Robla

Tenemos las opiniones de Jorge Ortiz Robla. Además, si queréis conocer más sobre él, estas son unas direcciones donde podréis hacerlo.

Aquí veréis su blog personal  Aquí todos los libros publicados  Jorge Ortiz Robla en escritores.org
Lectura en TheBooksmovie de "La simetría de los insectos"          Lectura del poema Somos.


1 - ¿Cómo definirías tu poesía? ¿En qué proporción su temática y estilo surgen espontáneamente o son provocados?

Aunque intento utilizar un lenguaje claro y directo y nutrirme de mis lecturas y de la realidad social que me rodea, mentiría si te digo que no hay un trabajo detrás de cada poema, es cierto que la primera fase, el germen del poema, aparece de pronto, como una pequeña chispa que ilumina un instante el camino oscuro, pero el resto, hasta que lo doy por finalizado, es puro trabajo.


2 - Así como los pintores de larga trayectoria se dice que pintan siempre el mismo cuadro ¿Crees que el poeta que escribe habitualmente está elaborando siempre el mismo poema? ¿Cuál es tu caso?

Si partimos de la base de que la poesía es la búsqueda de la propia verdad, podríamos decir que sí, que todo forma parte de esa búsqueda, aunque con diferentes referencias o temáticas, cada poema se va engarzando, como piezas de un mismo puzzle, para completar un todo.


3 - ¿En qué modo crees que tu poesía sirve o puede servir como terapia para tus lectores o para ti mismo/a?

No se si como terapia, tampoco es esta mi intención, pero sí y cada vez más formulo preguntas al lector para provocar una reflexión sobre el poema, como una interacción continua, sin ningún afán educativo, pero con la intención de que el poema trascienda el papel y continúe su camino en el pensamiento del lector, que en mis palabras encuentre sus propios significados.


4 - ¿En qué modo el/la poeta debe, o no, tender a elaborar una poesía de la totalidad?

Hace no mucho asistí en Zaragoza a la presentación del nuevo libro de Ángel Guinda y durante el acto, el escritor y periodista cultural Antón Castro definió a este como ejemplo de poeta total, y personalmente comparto esa opinión. Quizá tras una larga trayectoria, como es el caso también de Juan Ramón Jiménez, sí que se puede hablar con esos términos, pero a nivel personal llegar a una poesía de la totalidad me parece un poco pretencioso, aunque cada libro sea una totalidad de todo aquello que abarca y cada poema un universo por descubrir.


5 - Musicalidad (con o sin rima), contenido, lenguaje poético: ¿de cuál de estos tres pilares podría deshacerse un poema e incluso así, seguir teniendo calidad?

Aunque los tres pilares son muy importantes, creo en la musicalidad del verso libre que te va llevando por el texto como una danza entre la palabra y el lector. Sea o no sea medido siempre es importante esa música que se crea con la palabra, los espacios y los silencios. Puedes tener un endecasílabo perfecto estructuralmente y que no diga nada al lector y en cambio podemos encontrar versos libres que te atrapan.


6 - ¿Hasta qué punto es deseable que un poema sea sencillo, desnudo, corto? ¿Es el paradigma del buen poema, conseguir delegar en el lector el mayor peso posible, a la hora de interpretarlo?

No creo que un poema tenga que ser sencillo, como lector me gusta encontrar mensajes encriptados dentro de los poemas que leo.
Cuanto más corto, más difícil. Es más complicado escribir un buen poema que diga mucho en pocas palabras, que un poema de largo aliento en el que se pueden desarrollar multitud de explicaciones o metáforas en torno a la idea que se quiere trasmitir, así que creo en los poemas cortos, bien podados, siempre con el respeto a la esencialidad del lenguaje poético.


7 - ¿Favorece a la poesía actual la gran variedad de temáticas y la ausencia de monolitos generacionales como los del 89 o 27?

La aparición de las redes abrió un mundo de posibilidades a los autores de enseñar su obra fuera del formato libro, de crear debates, nuevas temáticas o de experimentar y enriquecerse con nuevas técnicas y creo que estas son las referencias poéticas que podemos encontrar en la actualidad. Esta claro que existen temáticas comunes y grupos generacionales tal vez no tan diferenciables o tan marcados como en tiempos pasados pero, como siempre, el ser humano tiende a hacer tribu en todos sus aspectos.


8 - ¿En qué proporción el/la poeta deben vivir, más que escribir, o viceversa, para alcanzar un nivel elevado de calidad y honestidad en su creación?

En primer lugar hay que vivir, experimentar, reflexionar y después escribir, no creo que pueda haber un buen poema si no se conoce o se ha reflexionado sobre el tema que se está tratando en él, la poesía puede tener un punto de ficción, pero no puede estar basada en la falsedad.


9 - Cuando creas poemas, ¿en qué medida lo haces con afán pedagógico?

Cuando el poema está escrito ya no es solo tuyo, ya se lo has ofrecido a quien quiera recibirlo y leerlo. Lo que pueda pasar con un poema, por lo tanto, y aunque la finalidad inicial no sea ese afán pedagógico, es incontrolable, así que puede ser que sí que se utilice por alguien como medio para ello, pero mi intención es contemplar, reflexionar y hablar de mi experiencia.


10 - ¿Cuál crees que es la clave para hacer que un recital poético sea atrayente (Música durante la recitación o entre poemas, cantidad de poemas a leer, número de presentadores o lectores, temporalización, cualquier otro complemento)?

Siempre he pensado que un buen recital requiere una preparación y una selección de poemas que no han de ser muy largos. Vivimos en un época en la que con tanta información que nos rodea, la capacidad de centrar la atención en un solo estímulo durante un periodo de más de dos minutos es muy escasa. A la hora de presentar textos largos creo que el espectador se pierde, ya que no es lo mismo la capacidad de retención que tenemos al escuchar que en la lectura sobre el papel, en la que puedes volver a releer, subrayar o marcar las partes más relevantes.
Así que en mi opinión las claves son cuatro; poemas de no más de cincuenta versos en recitales de unos 30 minutos y sin música, el poema ya tiene musicalidad en si mismo. Y lo que está claro, que uno escriba buena poesía no quiere decir que la recite bien, creo que esto también requiere un trabajo previo frente al espejo.


11 – La famosa pregunta de escribir para uno mismo y/o para los demás.

Escribo por necesidad, igual que otros necesitan pintar, tocar la guitarra o jugar a los videojuegos, cuando escribo somos yo y el papel y se crea una burbuja de silencio a mí alrededor. Es un momento de intimidad, aunque siempre esperas que tus palabras agraden los demás. Pero a día de hoy sí que se podría decir que escribo sobre todo para mi hija Candela, no solo por DOMA, el libro que le dediqué, sino en todos mis poemas, como una gran carta de la vida.


12 – ¿Qué te traes entre manos?

Como estamos en época de ferias del libro, comienzan aparecer las novedades editoriales, así que para la feria del libro de Valencia aparecerán Resiliencia, con la Editorial Lastura, la edición bilingüe Catalán / Castellano de La Simetría de los Insectos, mi primer poemario publicado allá por el 2014 y que va ya por su cuarta edición, también de la mano de la editorial Lastura y Hielo VII a cargo de la Editorial Juglar.
Por otro lado seguimos trabajando para tener el número 6 de la Revista Crátera de Crítica y Poesía Contemporánea y Cuerpo Esclavizado el primer número de Aríbalo, la que va a ser nuestra colección de plaquettes, del autor cubano Omar García Obregón.