miércoles, 9 de enero de 2019

Lo que opina Juan Carlos García Hoyuelos

Aquí podréis leer las opiniones sobre poesía de Juan Carlos García Hoyuelos. Además "pinchando" en estas direcciones, encontraréis información sobre él.




1 - ¿Cómo definirías tu poesía? ¿En qué proporción su temática y estilo surgen espontáneamente o son provocados?
Es mi prolongación más allá de esa parcela donde sólo quepo yo. Acapara mi estado de ánimo, la luz o la niebla de ese día, con sus contraluces, me despierta de los sueños o me sumerge en ellos. Soy uno de esos poetas nostálgicos, a los que les gusta arroparse de vivencias, no puedo evitarlo, y es más, es donde me siento cómodo, porque mis poemas no son aprendidos sino pura biografía. Poéticamente tiendo al romanticismo, con una buena dosis de sensualidad y hasta de erotismo. Por supuesto que también en mi repertorio hay poemas a temas actuales, contra el machismo, a favor de la diversidad y también a mi amada tierra, Castilla.
En una ocasión un poeta que me estaba presentando en Andorra, me hizo la siguiente pregunta: ¿amas o has amado tan intensamente que no se te agota las mil formas de plasmarlo?, ¿hasta cuándo?

2 - Así como los pintores de larga trayectoria se dice que pintan siempre el mismo cuadro ¿Crees que el poeta que escribe habitualmente está elaborando siempre el mismo poema? ¿Cuál es tu caso?
Indudablemente, aunque tal vez el registro sea un poco más amplio. El mensaje es el mismo, cambia la envoltura del poema, sus metáforas, las estrofas, los puntos seguidos serán más o menos pausados, las exclamaciones aparecerán sin rubor o tenderán al anonimato.
Para mí todos mis poemarios son inacabados, son capítulos con el mismo hilo conductor. El estado anímico, las circunstancias, la madurez, observar desde la distancia los hechos que te llevaron a escribir lo que escribiste, son los tímidos movimientos en esos rasgos poéticos que te identifican y de los que no puedes zafarte. Y está bien que así sea, superado el sonrojo inicial por quedar al desnudo ante los lectores, es una marca que te identifica. Prefiero ser un poeta de estilo inconfundible, del mismo modo que cuando ves un cuadro sabes si es un Monet, Sorolla o un Goya. Conseguir eso, la personalidad en el verso, gustes o no, es fantástico.

3 - ¿En qué modo crees que tu poesía sirve o puede servir como terapia para tus lectores o para ti mismo/a?
En primer lugar me sirve a mí como terapia, de eso no cabe la menor duda. A veces consigo el antídoto, lo que ocurre es que los sentimientos son mutables y la dosis cambia, cada momento tiene su prospecto y cada poesía tiene una efectividad.
Me imagino que me ocurre como a otros poetas, cuando un poema mío es leído por otra persona deja, en cierta manera, de ser parte de tu hacienda y pasa a ser de quien lo hace suyo. No importa lo que el autor haya querido expresar, ni de nada sirve el análisis de sus metáforas. El poema de deshoja tantas veces como personas lo hayan leído. No soy amigo del purismo poético, del examen refinado del profesional de la poesía, prefiero las sensaciones de los lectores, jamás se equivocan.

4 - ¿En qué modo el/la poeta debe, o no, tender a elaborar una poesía de la totalidad?
No soy quien para decir a otros poetas lo que deben de hacer o qué objetivos han de conseguir con su obra. No soy juez ni parte. La poesía como otros géneros literarios y demás artes (por ejemplo la pintura o la música) son modificables, oscilan sus tendencias, formas o expresiones, y lo que hoy es una locura, es muy posible que en un futuro, cercano o no, la poesía cambie de piel hasta ser una cosa distinta. ¿Y dejará de ser por ello poesía? No, y quien dude lo que digo, es tan fácil como repasar su transformación, de la poesía de los trovadores a la belleza estética de la generación del 27, pasando por la poesía china, con sus versos pentasílabos y heptasílabos, o aquella que supuso una revolución de las formas como fue la generación del 98, hasta llegar al rap, que no deja de ser poesía.
A mí me gusta seguir mi camino, que no es mejor ni peor, sino el mío y distinto.

5 - Musicalidad (con o sin rima), contenido, lenguaje poético: ¿de cuál de estos tres pilares podría deshacerse un poema e incluso así, seguir teniendo calidad?
Creo que la poesía ha de liberarse de pilares y mucho menos seguir patrones. La belleza del poema es lo primordial, su fin es la capacidad de transmitir. ¿De qué me sirve un poema bien estructurado, con perfectos sonetos, sobre una temática, si al leerlo no llega, no te transporta a ese limbo de éxtasis? Me interesa más las emociones que causa un poema que su elegancia, es más importante su huella que el camino recorrido. Lógicamente a un poeta se le tiene que exigir plástica en su obra, pero sin caer en las excentricidades de algunos puristas.
¿Qué es un poema de calidad?, podría contestarlo con otra pregunta, ¿alguien me asegura que un poema descartado en un concurso no sea rescatado algún día, pasadas unas generaciones, como uno de los grandes poemas que todo el mundo ha de conocer?

6 - ¿Hasta qué punto es deseable que un poema sea sencillo, desnudo, corto? ¿Es el paradigma del buen poema, conseguir delegar en el lector el mayor peso posible, a la hora de interpretarlo?
¿Es más hermoso un río corto o uno con gran recorrido? Igual ocurre con un poema, lo menos importante es la extensión, sino la distancia que va entre el inicio de la lectura y la emoción, su capacidad de envolvernos. Hay poemas cortos que consiguen seducirnos y no necesitan de afluentes, remansos ni esclusas, y otros que siendo largos no distraen nuestra atención, porque es lo peor que puede ocurrir a un poema, que nos aburra. Eso es terrible.
Personalmente, me encantan los poemas cortos, esos que con unos pocos versos nos descolocan por su mensaje rotundo o su belleza. Como tengo mucho de castellano y algo de vasco, tiendo a sintetizar el contenido de mis poemas, al final y al cabo es como mi forma de expresarme del día a día; por timidez o por mi carácter recio y directo, los adornos no forman parte de mis conversaciones.

7 - ¿Favorece a la poesía actual la gran variedad de temáticas y la ausencia de monolitos generacionales como los del 89 o 27?
Difícil contestar a esta pregunta, porque la respuesta la tiene otra generación distinta a la nuestra. ¿Cuándo fue la estética de Vincent van Gogh un referente en la pintura? Con la poesía pasa otro tanto, las tendencias y sus exigencias son caprichosas, habrá poetas contemporáneos que aún con varios premios en su haber, sean uno más en la lectura de quien ama rebuscar autores de otro momento, y otros que, hoy desconocidos, sean descubiertos después de fallecidos.
Lo de menos es si la poesía actual tiene referentes o un bagaje de nombres que alimenten una nueva generación de poetas, sino si tiene calidad para ser recordada. Para mí no hay duda que se está escribiendo una poesía de gran calidad, fantástica, y por fortuna contamos con nuevos mimbres. No hace muchos años la poesía era el patito feo de la literatura; eso, por fortuna, está cambiando gracias en gran parte al interés de los jóvenes. Qué tipo de poesía y sus matices, se escribirán después de los críticos del momento.

8 - ¿En qué proporción el/la poeta deben vivir, más que escribir, o viceversa, para alcanzar un nivel elevado de calidad y honestidad en su creación?
Todo es importante y a la vez relativo, las vivencias personales imprimen carácter, es complicado hacer un doble salto mortal sin haber entrenado. Sin embargo, por encima de todo está la capacidad de saber transmitir. Valga como ejemplo, aquellos profesores con más conocimientos y experiencia académica que un recién licenciado, y sin embargo no consiguen despertar la atención de sus pupilos, y lo que debiera ser un traspaso de conocimientos, se convierte en un fiasco.
En la poesía no es distinto, tener un dominio del idioma, su gramática, es fundamental, tanto como experimentar, imaginar, anhelar, redimirse en los sentimientos... Ambos, escribir y vivir son complementarios, los dedos y la mano.

9 - Cuando creas poemas, ¿en qué medida lo haces con afán pedagógico?
A veces. La pedagogía no son las poesías, sino lo que hago posteriormente con la obra poética, en los dos últimos poemarios publicados he mostrado la diversidad lingüística de Iberia, sus poemas han sido traducidos a todas las lenguas ibéricas y al ladino (sefardí), lengua de origen castellana que los judíos sefardíes, después de más de 500 años de la expulsión de la Península Ibérica, siguen hablando. Muchas de esas poesías han sido versionadas musicalmente. Como muestra esta canción en ladino, versión musical de una poesía mía que ha adaptado la cantante sefardí Yasmin Levy:
Diferente es mi próximo poemario dedicado a Castilla, hay poesías que desgranan su ámbito geográfico, pese a que hoy en día no forman parte de ella, y otras poesías que pretenden hacernos pensar sobre el concepto de la misma Castilla, su futuro y la manipulación a la que ha sido sometida.

10 - ¿Cuál crees que es la clave para hacer que un recital poético sea atrayente (Música durante la recitación o entre poemas, cantidad de poemas a leer, número de presentadores o lectores, temporalización, cualquier otro complemento)?
Te puedo decir cómo son mis recitales. Cierto es que son un tanto peculiares, ya que como he citado en la anterior pregunta mis dos últimos poemarios están traducidos a las distintas lenguas ibéricas y al sefardí. Salvo excepciones muy puntuales, alterno recitaciones declamadas por varios participantes con vídeo-clips musicales, versiones musicales de algunas de las poesías del poemario presentado. Francamente funciona muy bien, se hacen muy amenas y participativas las presentaciones. Las recitaciones acompañadas de música, bien sea con un guitarrista, pianista u otro instrumento musical es un plus que agradece el público.
Bajo mi punto de vista, la presentación de un autor tiene que ser concisa, destacando los datos biográficos más importantes y curiosos, y huir de dilaciones innecesarias. Una presentación bien programada, sin extenderse demasiado (una hora u hora y media es suficiente), donde no falte una gama de voces, mejor con música, y dejando manos libres a la improvisación, son los ingredientes necesarios para que una presentación tenga éxito, independientemente del número de asistentes.

11 – La famosa pregunta de escribir para uno mismo y/o para los demás.
Si escribes buscando la condescendencia de quien te lee estamos cometiendo un error, los versos tienen que fluir de una forma natural, espontánea. A partir de ahí, toca revisar, mejorar lo que haya que mejorar, sin caer en la autocomplacencia ni en el expurgo de la primera lectura. Superada la exigencia del propio escritor –el primer crítico, a veces severo, es el autor-, lo que más complace es compartir el poema con tus lectores; hacerlo sin haber registrado los poemas tiene sus riesgos, por supuesto, todos sabemos que existe el plagio parcial o total de un poema, y las redes sociales, si bien es un escaparate apetecible, tiene sus contraindicaciones a tomar muy en cuenta.
Respeto mucho y admiro a los poetas que escriben para los demás, son los que considero los aspirantes a premios, accésit, profesionales de los recitales. Tal vez por mi forma de ser o porque me considero un poeta más, en un proceso de aprendizaje constante e inacabable, huyo de los concursos poéticos. No quiero que parezca una falsa modestia, ni mucho menos, pero me conformo con la valoración de mis lectores y de mis amigos poetas. Me gusta innovar en la poesía, me fascinan combinar poesía y música, o diversidad lingüística, o escribir un libro en el que convivan poesía e historia, entrevistas culturales, obras pictóricas, etc. Y no lo busco para ser original ni por diferenciarme del resto de los poetas, la combinación de diferentes artes son complementos de un mismo vestuario que, en perfecta armonía, me llenan por igual. ¿Por qué no experimentar con ellos?

12 – Si te apetece, hazte tú mismo/a esta pregunta final y contéstala (por supuesto).
Me preguntaría y lo hago extensible a quien me lea, ¿cuál es, según tu criterio, la mejor poesía que has escrito, o esa poesía está por llegar?
El mejor poema que he escrito es sencillo, con un fuerte contenido emocional, versos que al recitarlos arrancaron alguna lágrima de una persona que me estaba escuchando; sólo por eso, por esa emoción compartida, merece la pena ser un poeta. Se titula “Tus lágrimas de acero” y dice así (voz de Raquel Lanseros):










1 comentario:

  1. Esplendida entrevista y magnificas tus respuestas, donde dejas ver lo que hay dentro de ese corazón de poeta. Un abrazo, Juan.

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